Ceuta da la bienvenida al movimiento scout con una hermosa ceremonia
FESTIVAL SCOUT
Cientos de jóvenes procedentes de toda España han tomado Ceuta este fin de semana. 1.400 participantes, al margen de los padres o acompañantes, en el festival Scout de España, que llena de vida y color las calles de Ceuta
Desde 1916 en adelante, muchas cosas han cambiado en Ceuta. Era la época de Alfonso XIII; luego vendrían la II República, el franquismo, la transición y la democracia. Pero para que nos hagamos una idea, en 1916 no existían el Palacio Autonómico, ni el Edificio Trujillo. El puerto era un proyecto, pero la intención era hacer una especie de ciudad lineal que conectase Ceuta con la Tetuán del Protectorado, con el prestigioso urbanista madrileño Arturo Soria al frente del proyecto, vertebrado en torno a la presencia del antiguo ferrocarril. Como decimos, de la Ceuta que ese año recibe entre sus visitantes al mariscal Petain poco o nada queda. Pero en ese año ya había algo que pervive hasta nuestros días: el movimiento scout.
Un movimiento scout que en Ceuta ha tenido altos y bajos, como todo en la vida. Hasta desaparecer: entre finales de los 80 y mediados de los 2000, aquello quedó perdido en la memoria de unos pocos. Entre esos pocos, Jesús Martín Cañibano: el hombre que tuvo nostalgia de aquellos buenos momentos vividos por el niño que fue, y que se lanzó desde entonces a recuperar el escultismo para la Ciudad Autónoma. Casi veinte años después de aquello, esa Ceuta en la que los scouts eran prácticamente un recuerdo de cuatro nostálgicos se ha convertido en la capital nacional del movimiento scout en España.
Porque desde la mañana de este viernes y hasta el próximo domingo, 1.400 jóvenes procedentes de todo el territorio nacional llenan Ceuta de vida, de color, de juventud. Chavales que en la mayoría de los casos no había venido nunca a Ceuta, y que se muestran encantados de la experiencia. Como Vicente Corrales, vocal de Educación de los scouts de España y que es la máxima figura institucional -no ha podido, por motivos personales, venir el presidente- del Movimiento Scout nacional. "Yo no voy a entrar en comparaciones, porque todas las ciudades dan de si lo mejor que tiene, pero la acogida está siendo fenomenal. Creo que este Festival Scout está entre los mejores que se han organizado", dice.
De Santander llegan unos chavales. "Somos cántabros, a pesar de que llevemos la mochila del Athletic. Pero hemos venido una semana después del Racing", puntualiza una de ellas. "Nos está encantando Ceuta, y lo que más nos gusta es el clima. Ahí en Cantabria no tenemos esto", nos dicen. A otro de ellos le llama la atención Ceuta "como un lugar con un punto exótico, muy bonito". Miguel, procedente de Albacete, viene dispuesto a "darlo todo, a acabar reventado de disfrutar. El ambiente es espectacular", nos dice. También hay un grupo de canarias, procedentes de Tenerife. "Nos recuerda mucho Ceuta a otras ciudades que ya conocíamos de Andalucía, como Sevilla o Cádiz". Cuando le decimos que a apenas quinientos metros está la obra póstuma de un canario universal, como es César Manrique, nos dicen que "es alucinante, como en Lanzarote o Tenerife. Lo vemos, fijo".
Quien también está contento es el presidente de la Ciudad, Juan Vivas. Es el quien inaugura este evento, destacando que los scouts ceutíes "quizá sean pocos, pero tienen un corazón que no les cabe en el pecho". Para Vivas "es un honor que la bandera de Scouts España esté en la Plaza de África", y les anima "a seguirse formando como personas, en valores como la convivencia o el respeto" a los demás.
Tras ello, un pequeño número musical, representando a aquel personaje central en la leyenda e historia de Ceuta: Hércules. Es el último número musical de una jornada que comienza temprano con 'clásicos' como Macarena, Saturday Nights o alguna sevillana para ir desuntemeciendo el cuerpo. Ceuta sella, pues, su alianza con el movimiento scout siglo y diez años más tarde. Una alianza que se antoja tan profunda como aquel Estrecho que separó Hércules para limpiar un establo.