Ceuta, a la espera de la letra pequeña del nuevo control europeo de la pesca recreativa
NORMATIVA PESQUERA
La reforma comunitaria refuerza el control y la trazabilidad, mientras la ciudad autónoma espera que el Estado concrete el procedimiento de aplicación y coordinación administrativa
La entrada en vigor del nuevo reglamento europeo de control pesquero, fijada para el próximo 10 de enero de 2026, ha abierto un nuevo escenario en Ceuta. La reforma, que moderniza el sistema de vigilancia y trazabilidad de la actividad pesquera en la Unión Europea, introduce por primera vez obligaciones digitales específicas para la pesca recreativa en un ámbito que hasta ahora estaba escasamente monitorizado. Sin embargo, su aplicación práctica en la ciudad autónoma sigue sin estar del todo clara, por lo que aún sigue a la espera de que el Estado concrete el procedimiento de aplicación y coordinación administrativa a través del Boletín Oficial del Estado (BOE).
Durante los últimos meses, el sector recreativo ha vivido con inquietud la idea de que el nuevo sistema obligaría a declarar todas las salidas al mar y cada pieza capturada. Una interpretación que, según las fuentes consultadas y la propia información trasladada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, no se ajusta a la realidad normativa.
La obligación no es generalizada ni indiscriminada. El registro electrónico se activará únicamente cuando la actividad recreativa se dirija a determinadas especies sometidas a medidas de conservación, y no para toda la pesca cotidiana.
Así lo ha confirmado el Ministerio en declaraciones recogidas por VerificaRTVE, donde se precisa que los pescadores recreativos deberán declarar “las capturas de determinadas especies” a partir del 10 de enero de 2026, y no todo lo que se pesca.
El matiz es relevante porque, en el ámbito profesional, la declaración de capturas y desembarques ya forma parte del sistema de control desde hace años (por especie, peso y zona, especialmente en recursos regulados). La reforma europea no ‘inventa’ ese registro, sino que refuerza el control y acelera la digitalización y la trazabilidad, extendiendo ahora -de forma acotada- obligaciones de declaración también a determinados supuestos de pesca recreativa.
Fernando Nieto, ceutí especializado en pesca y economía azul y con trayectoria profesional en la Comisión Europea, introduce precisiones tras contrastar el contenido del reglamento con otro experto en el ámbito. “Efectivamente, se tienen que registrar salidas, incluso sin pesca, pero solamente cuando te dirijas a especies emblemáticas de la pesca recreativa”, explica, en relación a que tienen una regulación y seguimiento específico.
Entre esas especies cita el atún rojo, el pez espada o la lubina, ejemplos claros de recursos sometidos a una regulación estricta por su valor comercial, su presión pesquera o su estado de conservación. “No estamos hablando de toda la pesca recreativa ni de todas las especies”, subraya Nieto, que insiste en que el foco está puesto en aquellas poblaciones que la normativa comunitaria considera sensibles.
El cambio, por tanto, no implica anotar pez por pez ni declarar cada jornada de pesca sin distinción. Supone, más bien, un refuerzo del control del esfuerzo pesquero -las salidas y capturas- cuando la actividad afecta a especies reguladas. Un paso que encaja con el objetivo de la reforma europea: mejorar la trazabilidad, homogeneizar los datos y avanzar en la digitalización de los procesos para combatir la pesca ilegal, no declarada o no reglamentada.
No obstante, Nieto advierte de que el escenario no es completamente estático. “El peligro potencial siempre está, porque una lista se enmienda. Se añaden o se quitan especies. Esto puede ser solo el principio”, señala, en referencia a la posibilidad de que el listado de especies sujetas a declaración se amplíe en el futuro si así lo justifican los informes científicos o las decisiones comunitarias.
Más allá del alcance material de la norma, Ceuta afronta una segunda incógnita: cómo se aplicará el sistema en un territorio con singularidades administrativas. En España, la pesca recreativa en aguas exteriores es competencia del Estado, mientras que las licencias las conceden las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla.
En ese esquema, el Ministerio canalizará las declaraciones a través de la aplicación móvil PescaREC cuando la actividad se realice en aguas exteriores.
“El reglamento comunitario no solo habla de aguas exteriores, también invoca las aguas interiores”, apunta Nieto. Eso ha obligado a las comunidades autónomas a preparar sistemas de aplicación propios o adaptados.
“En Ceuta, donde la licencia de recreo la tramita la Ciudad pero el control en aguas exteriores corresponde al Estado, el punto clave es cómo aterrizará la norma española el sistema de declaración electrónica y su coordinación práctica en la ciudad”, resume.
La clave estará, previsiblemente, en la futura norma estatal que transponga de forma definitiva el reglamento europeo. “Me imagino que aclarará cómo se aplica en Ceuta y Melilla”, añade el experto. Mientras algunos países han optado por utilizar una aplicación común facilitada por la Comisión Europea, España ha decidido desarrollar su propia herramienta. “El país ha tirado por su propia app, PescaREC, para aguas exteriores. En aguas interiores, cada comunidad decidirá cómo lo implementa”, explica.
Hasta que el desarrollo normativo español se publique en el Boletín Oficial del Estado, la aplicación concreta del nuevo sistema en Ceuta seguirá envuelta en dudas. Lo que sí parece claro es que el impacto no será masivo ni indiscriminado, sino selectivo y centrado en especies sometidas a medidas de conservación (cupos, límites, planes o restricciones).
Con la fecha del 10 de enero ya marcada en el calendario, pescadores recreativos, administraciones y sector técnico aguardan ahora la letra pequeña. De ella dependerá si el nuevo control se percibe como una herramienta razonable de conservación y modernización o como una carga burocrática difícil de encajar en una ciudad donde la pesca recreativa, aunque no de grandes dimensiones, forma parte del día a día.