Ceuta registra cero fallecidos por accidentes de tráfico en el primer trimestre de 2026
DGT
La reducción de riesgos y la responsabilidad al volante permiten a la ciudad mantener la mortalidad vial en cero durante todo el trimestre
La ciudad autónoma de Ceuta ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un dato histórico en materia de seguridad vial: ninguna persona ha perdido la vida en accidentes de tráfico. Así lo refleja el último balance publicado por la Dirección General de Tráfico, que sitúa a Ceuta entre los territorios con mejores resultados en todo el país.
Este dato adquiere especial relevancia en un contexto nacional en el que, aunque se ha producido un descenso significativo de la siniestralidad, 196 personas han fallecido en las carreteras españolas durante los tres primeros meses del año. En contraste, Ceuta mantiene una tasa de mortalidad vial en cero, consolidando una tendencia positiva en la ciudad.
Desde la DGT, su director, Pere Navarro, ha destacado el papel fundamental de los conductores en la mejora de la seguridad vial, subrayando la importancia de la prudencia y el respeto a las normas de circulación, especialmente en periodos de alta movilidad.
A nivel nacional, las vías convencionales continúan concentrando la mayoría de los accidentes mortales, mientras que los usuarios vulnerables —peatones, ciclistas y motoristas— representan ya casi la mitad de las víctimas. En este sentido, las autoridades insisten en la necesidad de seguir reforzando las campañas de concienciación y las medidas de prevención.
El balance sin víctimas mortales en Ceuta durante este primer trimestre refleja el efecto combinado de la responsabilidad de los conductores, las políticas de seguridad vial y la vigilancia en las carreteras urbanas e interurbanas. No obstante, las autoridades recuerdan que el objetivo sigue siendo mantener esta cifra en el tiempo y continuar avanzando hacia una movilidad cada vez más segura.
Con este resultado, Ceuta se posiciona como un referente en seguridad vial a nivel nacional, demostrando que la reducción de la siniestralidad es posible con el compromiso conjunto de administraciones y ciudadanía.