Ceuta vuelve a rendirse ante la Virgen del Rocío entre lágrimas, vivas y emoción
ROCÍO 2026
La Hermandad del Rocío de Ceuta protagonizó una emotiva presentación ante la Virgen del Rocío en una Romería marcada por la devoción, el recuerdo y la convivencia rociera.
Con los rayos de sol escondiéndose por las marismas, la Hermandad del Rocío de Ceuta se presentaba este sábado ante la Blanca Paloma. Una presentación en la que la carreta lució con máximo resplandor acompañado de los numerosos peregrinos que viven estos días la fe rociera en la que sin duda es la romería más importante de España.
Con sus mejores galas y entre plegarias, los peregrinos se fueron acercando a la ermita de la Señora, donde desde las doce de la mañana se estaban realizando las presentaciones oficiales de todas las hermandades en un Rocío diferente por el fallecimiento de dos peregrinos en el inicio de la Romería, Antonio Luis Martínez Leal, de La Palma del Condado y un joven de 26 años de Isla Cristina. Ellos también han estado muy presentes entre las oraciones de los rocieros que estos días viven en la aldea su esperado Pentecostés.
Conforme avanzaba la carreta, los nervios se iban acentuando, pues llegaba el momento más esperado, el que los rocieros anhelan los 365 días del año, el momento de ponerse delante de la Virgen del Rocío para poder mirarle a los ojos y ante sus Plantas rendir plegarias y oraciones y pedir por el pueblo de Ceuta.
El Hermano Mayor, José María Sánchez, estuvo arropado por su junta directiva y numerosos peregrinos, a los que se unieron el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, la consejera de Educación y Cultura, Pilar Orozco, el asesor delegado del área, Eduardo Ayala y el vicario de Ceuta, Francisco Fernández Alcedo.
Bajo los sones del Himno Nacional de España, la carreta de Ceuta se presentaba ante la Virgen, donde fue recibida por la Hermandad Matriz. Tras el rezo de la Salve, llegaban los vivas del Hermano Mayor, José María Sánchez. La emoción era inevitable y las lágrimas se podían observar entre las mejillas de los peregrinos. Tras un año esperando, de nuevo Ceuta estaba delante de la Reina de las Marismas.
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, tampoco pudo evitar emocionarse en una jornada cargada de oración, convivencia y fe. Mucha fe. “Hoy vivo con emoción y orgullo el privilegio de acompañar a la Real Hermandad del Rocío de Ceuta en la aldea de El Rocío, compartiendo junto a nuestros romeros una de las tradiciones más sentidas, queridas y profundas de nuestra tierra. Aquí, entre vivas, rezos, abrazos y momentos de convivencia, se siente la fuerza de la fe y el alma de un pueblo que mantiene viva, generación tras generación, su devoción a la Virgen del Rocío”, señalaba el presidente, quien subrayaba que “Ceuta está presente en cada paso, en cada oración y en cada encuentro. Y como presidente, es un honor trasladar el cariño, el respeto y la cercanía de todos los ceutíes a quienes hacen de esta Romería un ejemplo de unión, tradición y sentimiento compartido”.
Tras la presentación, los peregrinos se trasladaron hasta su Casa Hermandad, lugar por donde están pasando numerosos rocieros para conocer de primera mano la cercanía de una tierra que, un año más, está dejando su esencia en el Rocío, abriendo las puertas de la Perla del Mediterráneo a todos aquellos que quieran disfrutar de una ciudad que, además de cultural, también es mariana.