Más de mil ceutíes, a la frontera: “Marruecos, canalla, esto es de los caballas”
Protesta ciudadana
Más de un millar de personas han marchado a pie o en moto hacia el Tarajal con banderas de Ceuta, de España y de Europa, para recordarle al vecino que esta tierra tiene dueño
En la explanada de Juan Carlos I olía a salitre y en Gran Vía, a gasolina. Rozaban las 11:45h y los ceutíes se preparaban para una nueva jornada de protestas. Donde el Mercado de Salazones, alrededor de 500 personas se había agrupado tras una pancarta donde se leía ‘S.O.S Ceuta invadida’. Todas ellas portaban banderas de Ceuta, España o Europa. También se vio alguna de Andalucía. Silbaban, hacían sonar pitos que les colgaban del cuello, clamaban por la resistencia de los caballas y gritaban contra Triano y Sánchez. Al mismo tiempo, en la Avenida Alcalde Sánchez Prado, unas 120 motos rugían a la espera de la hora de salida. Entre pilotos y acompañantes serían más de 200. A quienes se fueron sumando motoristas durante la marcha con dirección a la frontera. Los que caminaban y los que rodaban se encontraron pasadas las 12:00 en la carretera que desemboca en el Tarajal. Allí, más de mil manifestantes le recordaron al vecino que, del paso fronterizo para aquí, la tierra es española y es europea.
“Marruecos, canalla, esto es de los caballas”, ha sido uno de los mensajes que ha lanzado la marea de caminantes y motoristas en el tramo final de la N-552, junto a la frontera. La protesta ha tenido a la Unión Europea como protagonista. A ella se han dirigido parte de los cánticos y el manifiesto elaborado por la Federación de Asociaciones de Vecinos (FPAV), convocante de la marcha a pie. “¡Europa, escucha, Ceuta es tu lucha!”, ha gritado la multitud en varias ocasiones.
La marcha, prácticamente ininterrumpida durante la hora de trayecto hasta la frontera, ha terminado reuniendo a más de mil ceutíes. Los caballas se han propuesto diplomarse en manifestantes. Desde el inicio de la crisis, las convocatorias de protestas no han cesado. Y a cada cita van mejor preparados. Es difícil ver ya a alguien sin un solo símbolo ceutí, español o europeo. Muchos de ellos acuden ataviados con prendas diseñadas exclusivamente para las marchas. “Sus rilas”, podía leerse en las camisetas de algunos, decoradas también con banderas de su ciudad y su país. La expresión alude a la respuesta que el jefe del Gabinete del delegado del Gobierno, Gonzalo Sanz, ofreció al agente del CNI cuando le advirtió del llamamiento para una entrada masiva en Ceuta en grupos de hasta 180.000 personas. Un mensaje que se ha quedado para la historia.
La gran mayoría se ha unido al desfile con atuendos deportivos. Botines, mallas, calzonas y camisetas de atletismo han caracterizado el paisaje de un domingo soleado. La movilización ha estado escoltada en todo momento por varios furgones de la Policía Nacional. Con la presencia también de militares y de la Guardia Civil. A todos ellos han dedicado los ceutíes algunas de sus proclamas. Han agradecido a coro el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y del Ejército.
“Nuestras fronteras colonizadas”
Una vez la pancarta a la cabecera de la marcha llegó al paso fronterizo, los manifestantes se detuvieron y los motoristas comenzaron a bajarse de sus vehículos para unirse a pie a la concentración. Los responsables de la FPAV, con los chalecos amarillos que los identificaba como organizadores del acto, decidieron ahorrarse la lectura del manifiesto en mitad de la euforia de los asistentes. La persona a cargo de llevar el documento, según explicaron a El Pueblo, tuvo un incidente ajeno a la protesta y no pudo estar a tiempo para la lectura. Pero sabían que lo importante era que sus demandas trascendieran a los medios, y por eso han hecho llegar el texto a toda la prensa.
En él, comienzan declarando la intención de dirigir su mensaje “a la opinión pública, a las instituciones nacionales y a la comunidad internacional” para “alzar la voz” en defensa de su tierra, sus ciudadanos y su “integridad territorial”. Sin tapujos, la FPAV califica lo sucedido de “invasión” enmarcada en “una vulneración sistemática de nuestras fronteras colonizadas por la inacción ajena”. Ante todo, recuerdan al mundo que se ha “alterado” la seguridad y la paz social “de una población civil que se siente desprotegida ante el chantaje fronterizo de quienes utilizan los movimientos masivos de personas como un arma de presión geopolítica y nos sentimos abandonados por nuestro Gobierno”.
En el manifiesto, ponen en valor el pronunciamiento de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su discurso ante la Eurocámara sobre el Estado de la Unión Europea. En él, como han recordado en el texto, lanzó “mensaje nítido y directo de apoyo a la ciudadanía y a la soberanía de nuestra tierra: "La frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará ahí para vosotros”.
También recuerdan la reciente resolución aprobada por el Parlamento Europeo condenando formalmente la instrumentalización de la migración irregular como una "herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial" de España y ha dejado plasmado en sus actas que Ceuta ha sido efectivamente "invadida".
“Las instituciones europeas han hablado con claridad: cualquier declaración o acto que ponga en tela de juicio la soberanía española sobre Ceuta es inaceptable”, expresan desde la FPAV, la cual, en base a todo lo dicho, concluye el documento lanzando cuatro exigencias a las autoridades españolas y europeas:
El pueblo ceutí, por medio de su Federación de Asociaciones de Vecinos, exige, primero, un “blindaje fronterizo inmediato”. Por medio del “despliegue permanente e inflexible de las fuerzas de seguridad necesarias para garantizar el control absoluto de la frontera por parte del Estado español”. En segundo lugar, piden “expulsiones inmediatas”. Y, para ello, aplicar “las leyes de emergencia de la UE para devolver de inmediato a quienes entren ilegalmente”.
En tercer lugar, exigen “seguridad en las calles, recuperar la tranquilidad en nuestros barrios”. Y recuerdan: “Ceuta no es un campamento, es nuestro hogar”. La última petición es el fin “de las regularizaciones masivas” para detener las “políticas que generen un "efecto llamada”.
“Ceuta ha demostrado una resiliencia y una serenidad extraordinarias frente a este atropello, pero la paciencia de sus ciudadanos tiene un límite. No toleraremos que se normalice el asedio a nuestra soberanía. Exigimos seguridad, exigimos respeto y exigimos que las palabras de respaldo institucional se traduzcan en hechos contundentes para proteger nuestra tierra”, rematan.