Los ceutíes se unen para evitar la cancelación de los homenajes a la Virgen de África
CRISIS MIGRATORIA
Los fieles a la Patrona han elaborado un cartel para reclamar que se mantengan los ritos ya planificados, especialmente la ofrenda floral y la procesión
Más allá del drama humanitario que ha supuesto la llegada masiva de migrantes ilegales desde Marruecos, tanto para aquellos que se han jugado la vida traspasando la frontera —bien a pie, bien a nado— como para los habitantes de Ceuta, encerrados en casa durante los últimos días por temor, las consecuencias negativas que ha traído consigo la crisis migratoria han alterado por completo la normalidad en la ciudad autónoma.
Tanto es así que las Fiestas Patronales, que deberían haber empezado ayer, fueron canceladas casi de inmediato y sin posibilidad de replantear su celebración, dejando a los ceutíes sin poder disfrutar de la semana más esperada del año para muchos.
El impacto moral sobre la población ha sido doble y ha amenazado con ser triple, ya que, más allá de las fiestas, también peligran los ritos y liturgias planificados en honor a Santa María de África, patrona de Ceuta y Alcaldesa Perpetua.
Por fortuna para sus devotos, la novena en honor a Nuestra Señora de África comenzó a celebrarse el pasado día 26 y ha continuado con toda la normalidad posible, teniendo en cuenta las circunstancias, y así seguirá siendo durante los próximos días.
Se trata de una serie de misas presididas por los distintos párrocos, el Cabildo Catedralicio, el Clero Castrense y la comunidad de Padres Agustinos de Ceuta, caracterizadas por las ofrendas de esas distintas parroquias a su Señora, y que están restaurando poco a poco la fe de los asistentes en la posibilidad de que el resto de eventos puedan llevarse a cabo sin mayores complicaciones.
El foco está puesto ahora en la ofrenda floral a la Virgen, organizada para el día 4, y, sobre todo, en la gran procesión en su honor del día 5, que recorrerá, si todo va bien, las mismas calles que hasta hace unas horas ocupaban más de 40.000 migrantes. El temor a su cancelación, no obstante, ha llegado a ser tal que ha provocado una reacción comunitaria traducida en un cartel que exclama: «¡Que no nos quiten más vida, que no nos quiten a nuestra Patrona!».