Rehabilitación integral Hadú
Comerciantes y vecinos de Hadú celebran el avance de las obras
Rehabilitación integral Hadú
La Ciudad ha abierto al tráfico rodado a primera hora de este lunes la travesía que conecta las calles Romero de Córdoba y Miguel Lara, en el barrio de Hadú. Esta actuación forma parte de los trabajos de mejora que se están ejecutando en la zona y tiene como objetivo facilitar el acceso a los residentes y a los servicios de emergencia.
La habilitación de este paso transversal permitirá mejorar la circulación interior del barrio, especialmente para los vecinos de varias calles situadas en la parte posterior del entorno del mercado, que hasta ahora contaban con mayores dificultades para entrar y salir de la zona. Entre ellas se encuentran las calles Hermanos Lahulet y Marcelo Roldán, cuyos residentes disponen desde hoy de una vía alternativa de acceso.
La apertura se ha realizado desde la esquina del mercado en la calle Romero de Córdoba, lo que permitirá reorganizar los accesos a las viviendas mientras continúan avanzando las obras en el eje principal de la actuación.
Actualmente, los vecinos de estas calles acceden principalmente a través de Santos Vilela, una vía que será cerrada próximamente debido al avance de los trabajos. Con esta nueva travesía se garantiza una alternativa que mantenga la movilidad en la zona durante el desarrollo de la intervención.
En paralelo, las obras continúan progresando en el primer tramo comprendido entre la Farmacia Puya y el Mercado de Hadú. En este punto ya se han completado los trabajos de impermeabilización del firme y la colocación de gravilla, pasos previos a la pavimentación.
La previsión es que, una vez finalizadas las aceras, se pueda aplicar una capa intermedia de asfalto que permita reabrir la calle al tráfico de forma provisional mientras se completan los acabados finales. Si el ritmo de los trabajos continúa según lo previsto, esta actuación podría llevarse a cabo tras la Semana Santa.
Con estas intervenciones se pretende seguir mejorando la movilidad y la accesibilidad en Hadú, uno de los barrios con mayor actividad y tránsito de la ciudad.
< «Llevo aquí 14 años y, gracias a Dios, tengo mi clientela fija, que es la que en gran parte mantiene el negocio. Aun así, es cierto que un porcentaje importante de nuestras ventas depende también del paso de vehículos y de personas por la zona. Cuando hay obras tan largas y complicadas como estas, ese movimiento baja mucho y, al final, se nota en la caja. Las ayudas siempre son algo positivo y se agradecen, pero tampoco es un dinero que la Ciudad te esté regalando. Es una compensación porque realmente estamos perjudicados: durante este tiempo hemos dejado de vender y de trabajar con normalidad. Muchos días la gente no puede ni parar cerca o simplemente evita pasar por aquí.
Nosotros nunca hemos estado en contra de la obra. Al contrario, creemos que puede ser muy positiva para el barrio cuando esté terminada y que al final mejorará la zona. Lo que hemos criticado desde el principio es la forma en la que se han hecho los trabajos y cómo se han organizado. Durante mucho tiempo ha habido mucha incertidumbre y momentos en los que parecía que todo estaba parado”.
< La propietaria de la zapatería Jimy Shoes en Hadú, Mayte Carrillo, ha mostrado su malestar por el retraso de las obras en la zona, aunque espera que el resultado final sea positivo. “Nos dijeron que las obras estarían terminadas antes de Semana Santa y van con retraso. Nosotros nunca nos hemos quejado de que hagan las obras, sino de que se han organizado mal desde el principio”, señala. Carrillo también se refiere a las ayudas destinadas a los comerciantes afectados por los trabajos. “Estamos esperando que nos llegue la segunda ayuda y ya hemos solicitado la tercera, pero todo va muy lento”, explica. En cuanto a su valoración del desarrollo de las obras, reconoce que por ahora es baja. “Del 1 al 10 mi puntuación es un 4, aunque cuando todo termine espero poder poner un 10. Ahora están poniendo los accesos, pero llevamos un año esperando. Va todo con retraso”, concluye.
En cuanto al futuro de la zona, apunta que entre los comerciantes existen muchas dudas y debates sobre cómo quedará finalmente el tráfico en el barrio. «Se están comentando muchas cosas. El paso de vehículos es fundamental, porque en Hadú muchos comercios viven de la doble fila», concluye.
< Las obras que se realizan en la barriada de Hadú están generando dificultades importantes para los trabajadores y vecinos. Inmaculada Mendoza, empleada de Óptica Taylor, explica que “Estamos gastándonos un dineral en taxi porque el autobús nos deja muy lejos y tenemos que salir antes para venir a trabajar”. Además, señala que las personas mayores se ven especialmente afectadas: “No pueden salir por falta de accesibilidad”. La situación está causando inconvenientes diarios tanto para quienes trabajan en la zona como para los residentes. Los vecinos esperan con ansias la finalización de las obras, que permitirá mejorar la accesibilidad y facilitar la movilidad en la barriada.
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