CSIF condena la agresión al celador mordido por un inmigrante en Urgencias
SINDICATOS
El sindicato activa su protocolo de atención al trabajador agredido y reclama más vigilancia y arcos detectores de metales para frenar la violencia y garantizar la seguridad de la plantilla
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) condena de forma rotunda la agresión física sufrida por un profesional del servicio de Urgencias del hospital y expresa todo su apoyo y solidaridad con el trabajador afectado, que ha sufrido lesiones físicas y se encuentra profundamente afectado a nivel emocional tras este lamentable suceso.
Desde CSIF queremos dejar claro que ningún profesional debe sufrir agresiones mientras desempeña su trabajo. La violencia contra el personal sanitario y el resto de trabajadores de los centros hospitalarios es absolutamente inadmisible y no puede normalizarse bajo ninguna circunstancia.
Ante la gravedad de los hechos, el sindicato ha activado de manera inmediata su protocolo de actuación frente a las agresiones a trabajadores, poniendo a disposición del afectado apoyo psicológico, asesoramiento y respaldo jurídico para emprender las acciones legales y judiciales que correspondan contra el agresor.
Asimismo, CSIF quiere destacar la rápida y eficaz intervención de los vigilantes de seguridad del hospital, cuya actuación ha sido fundamental durante el incidente. El sindicato reconoce la profesionalidad, la disposición y el compromiso de estos trabajadores, que una vez más han demostrado su papel esencial en la protección y asistencia al personal del centro.
CSIF alerta del riesgo creciente para los profesionales
Desde la organización sindical advertimos de que esta agresión no constituye un hecho aislado. Se suma a otros episodios de violencia sufridos por trabajadores en un contexto de creciente presión asistencial y de tensión en los servicios de la ciudad, una situación que está poniendo en peligro la integridad física y psicológica de quienes desempeñan su labor en primera línea de atención.
CSIF recuerda que ha solicitado reiteradamente a la Administración y a la gerencia correspondiente la implantación de medidas preventivas reales, eficaces y suficientes para garantizar la seguridad de los profesionales. Sin embargo, la persistencia de estos incidentes evidencia la necesidad de actuar con urgencia y de adoptar soluciones concretas.
En este sentido, el sindicato exige un refuerzo inmediato de la seguridad y la instalación de arcos detectores de metales en los accesos a la zona de Urgencias, además de otras medidas preventivas que permitan anticiparse a posibles situaciones de riesgo y proteger tanto a los trabajadores como a los usuarios del centro.
Resulta incomprensible que, después de reiterados episodios de esta naturaleza, los profesionales continúen expuestos a situaciones de violencia e inseguridad en sus puestos de trabajo. La prevención no puede limitarse a declaraciones de intenciones: debe traducirse en recursos, medios y actuaciones efectivas.
«Ir a trabajar no puede convertirse en un riesgo para la salud y la vida»
CSIF considera imprescindible que la Administración y la gerencia asuman su responsabilidad y adopten, sin más demoras, las decisiones necesarias para garantizar entornos laborales seguros, dignos y libres de violencia.
El sindicato continuará defendiendo al trabajador agredido y reclamando que se depuren las responsabilidades correspondientes, así como que se adopten todas las medidas necesarias para impedir que hechos similares vuelvan a repetirse.
La seguridad de los profesionales no es una opción ni una reivindicación secundaria: es una obligación. CSIF llegará hasta las últimas consecuencias en la defensa de los trabajadores y mantendrá sus exigencias hasta que se garantice la protección efectiva de toda la plantilla.
Ningún trabajador debería acudir a su puesto con miedo. La violencia nunca puede formar parte del trabajo y combatirla exige medidas inmediatas, firmes y eficaces.