La cuenta atrás de una vecina del Sarchal para no perder su casa
BARRIADAS
Con un marido enfermo y la vivienda escriturada, espera la redacción del Plan Especial de la barriada para poder vender su hogar -devaluado tras la nueva catalogación urbanística- y saldar la deuda que un fondo pretende ejecutar mediante subasta
La posibilidad de que su casa salga a subasta antes de que se apruebe el Plan Especial del Sarchal ha colocado a una vecina de la barriada en una carrera contrarreloj. Con su marido gravemente enfermo y una deuda de 60.000 euros en manos de un fondo, asegura que lleva meses intentando vender una vivienda escriturada que, tras la nueva catalogación urbanística del entorno, ha quedado atrapada en un contexto de fuerte depreciación. La afectada describe un escenario de “ansiedad” y “estrés” continuo del que no consigue salir. “Parece que da igual dejar a una familia en la calle”, lamenta.
La mujer alterna las visitas al hospital con las gestiones para intentar resolver la situación de la vivienda familiar. Ha remitido escritos al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y a la Consejería de Urbanismo buscando una salida que le permita vender el inmueble antes de que avance el procedimiento de ejecución de la deuda.
La vecina asegura que tiene “una vivienda valorada en 390.000 euros y compradores listos para pagar”, pero denuncia que la situación urbanística actual le impide cerrar la operación con la que pretendía saldar sus deudas. “No me dejan vender para pagar, pero me llevan a subasta por no pagar. No pido caridad, pido justicia”, resume.
El conflicto gira en torno al nuevo escenario urbanístico abierto en el Sarchal tras la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en 2023 y la futura redacción del Plan Especial de Reforma Interior de la barriada. Según explican a este diario desde la Consejería de Urbanismo, la vivienda no está bloqueada jurídicamente y puede venderse, pero el problema es el valor actual de mercado de muchas parcelas y viviendas de la zona mientras no se apruebe el documento urbanístico definitivo.
Desde Urbanismo sostienen que la situación del Sarchal se encuentra en una fase transitoria y que el futuro Plan Especial será el encargado de analizar “caso por caso” las diferentes realidades del barrio. Hasta entonces, reconocen, existe incertidumbre en el mercado inmobiliario de la zona y algunas operaciones se realizan a precios muy inferiores a los que los propietarios consideran reales.
La pandemia de covid golpeó duramente la economía familiar. Según explica la vecina, la caída de ingresos y el deterioro de la salud de su marido provocaron el impago de parte de la hipoteca. La deuda terminó en manos de un fondo que ahora puede ejecutar la vivienda mediante subasta. Pretendían resolver la situación vendiendo la casa y adquiriendo otra vivienda más pequeña, pero el escenario urbanístico actual ha frenado la operación.
La afectada sostiene que cualquier documento urbanístico que refleje que la barriada está pendiente de un Plan Especial podría servirle para intentar ganar tiempo ante el proceso de subasta mientras cierra una operación de venta. “No me niego a pagar. Lo que necesito es poder vender”, insiste.
“El problema para nosotros es el tiempo”, explica la afectada, que considera que esperar medio año puede resultar incompatible con el avance del proceso judicial sobre la vivienda. Según trasladan desde Urbanismo, la redacción del Plan Especial del Sarchal ya ha sido adjudicada y el documento podría estar aprobado aproximadamente en seis meses. La Consejería asegura que una vez aprobado el proyecto, aunque todavía no esté ejecutado, las casas recuperarán una situación urbanística más definida y podrán volver a comercializarse con valores de mercado más sólidos.
Fuentes consultadas del área de Urbanismo aseguran que entienden la situación “límite” de la familia y sostienen que se ha derivado el caso a Servicios Sociales para valorar posibles ayudas mientras se desarrolla el planeamiento. No obstante, insisten en que la deuda pertenece a una entidad privada y que la Ciudad no tiene capacidad para paralizar una eventual subasta.
Las mismas fuentes señalan que existen otros vecinos del Sarchal interesados en vender sus viviendas y que también han trasladado dudas sobre el valor actual de los inmuebles mientras el barrio continúa pendiente de la nueva catalogación urbanística. El Gobierno local defiende que precisamente el objetivo del Plan Especial es “evitar actuaciones generales indiscriminadas y estudiar de manera individualizada cada parcela y cada construcción existente”.
“Donde haya una vivienda legalmente consolidada no se van a derribar casas”, sostienen desde Urbanismo. Sí reconocen, en cambio, que el nuevo planeamiento actuará sobre infraviviendas o construcciones irregulares que puedan existir en determinadas zonas del barrio.
El Plan Especial de Reforma Interior del Sarchal es el primero de este tipo que se desarrolla tras la aprobación del nuevo PGOU de Ceuta. La redacción ha sido adjudicada a la empresa Deurza Consulting por 72.195 euros y contempla el análisis técnico y jurídico del barrio, la revisión de parcelas y edificaciones, así como la definición de futuras actuaciones urbanísticas y de reorganización del espacio.
A día de hoy no existe ninguna decisión ejecutiva sobre derribos, expropiaciones o realojos vinculados al plan. El procedimiento se encuentra todavía en fase de estudio técnico y elaboración del documento urbanístico. Sin embargo, la activación del proceso ha generado inquietud entre numerosos vecinos del Sarchal, una barriada con décadas de crecimiento irregular y donde muchas familias observan con incertidumbre el futuro urbanístico de la zona.
No es el caso de estos vecinos, que cuentan con todas las escrituras de su casa. Solo intentan adelantarse a la subasta de su propia vivienda por parte de un fondo que les puede dejar en la calle.
“No buscamos privilegios. Buscamos que nos dejen pagar y solucionar esto. Parece que da igual dejar a una familia en la calle”.