Denuncian el deterioro de la zona de prácticas para obtener el carné de camiones
Pruebas
Los afectados solicitan la suspensión de la próxima convocatoria de exámenes hasta que se habilite una espacio que garantice condiciones adecuadas de seguridad
Aspirantes a obtener el permiso de conducción de camiones han denunciado la situación “insostenible” en la que se encuentra la zona destinada a las prácticas y a la realización de los exámenes, un espacio cuyo deterioro —aseguran— está afectando a la seguridad, a la igualdad de condiciones entre los candidatos y a la transparencia del proceso de evaluación.
Según explican, el recinto presenta un estado de conservación “alarmante”, con numerosos tramos del pavimento levantados, agrietados y muy deteriorados. Estas deficiencias dificultan la correcta ejecución de las maniobras obligatorias que forman parte de la prueba práctica, además de suponer un riesgo tanto para los alumnos como para los vehículos utilizados durante las prácticas.
A este problema se suma la falta prácticamente total de señalización horizontal visible. Las marcas pintadas en el suelo —imprescindibles para realizar ejercicios como estacionamientos, recorridos delimitados o determinadas maniobras— se encuentran borradas o son prácticamente inapreciables.
Los aspirantes consideran que examinarse en estas condiciones compromete la objetividad de las pruebas. “Sin referencias claras en el suelo es muy difícil ejecutar las maniobras con precisión, lo que aumenta considerablemente la dificultad del examen”, señalan.
La situación, añaden, genera una sensación generalizada de frustración entre los candidatos, que consideran que están siendo evaluados en un entorno que no reúne las condiciones mínimas exigibles para una prueba de estas características.
Ante este escenario, los aspirantes reclaman una intervención urgente en el recinto, que incluya la reparación integral del pavimento y la reposición completa de toda la señalización horizontal necesaria para la realización de los ejercicios.
Además, solicitan la suspensión de la próxima convocatoria de exámenes hasta que se habilite una zona que garantice condiciones adecuadas de seguridad, equidad y normalidad. Mantener las pruebas en el estado actual, advierten, supondría aceptar una situación “injusta y potencialmente peligrosa”.
Los afectados recuerdan que la formación y evaluación de conductores profesionales exige instalaciones adecuadas y seguras, y subrayan que la situación actual afecta no solo al proceso formativo de los aspirantes, sino también a la seguridad vial y a la responsabilidad de las instituciones encargadas de su supervisión.