Indignación por la instalación de un puesto ambulante en la capilla de La Almadraba
DENUNCIA CIUDADANA
Los vecinos reclaman respeto para el templo, cerrado desde hace más de seis años por el derrumbe parcial de su techo, y piden preservar la dignidad de un lugar emblemático para la historia y la devoción del barrio
La instalación de un puesto de venta ambulante de ropa y otros artículos a las puertas de la Capilla de Todos los Santos ha generado indignación entre numerosos vecinos de la barriada de La Almadraba, que consideran que el entorno de este templo merece un trato respetuoso por su significado religioso y por el vínculo histórico y sentimental que mantiene con el barrio.
La capilla, en la que recibía culto la Virgen del Carmen, permanece cerrada desde hace más de seis años debido al derrumbe parcial de su techo. Esta situación impide el acceso de los fieles por motivos de seguridad, mientras que la imagen de la Virgen se encuentra actualmente en la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios.
Sin embargo, el cierre del edificio no ha borrado su significado para los vecinos y devotos. La Capilla de Todos los Santos continúa siendo un espacio de referencia en la memoria colectiva de La Almadraba, estrechamente ligado a sus tradiciones, a su historia y a la devoción popular.
Por este motivo, los vecinos consideran necesario preservar la dignidad del lugar y mantener unas condiciones adecuadas en sus inmediaciones. Entienden que la situación de abandono o deterioro que pueda presentar un edificio religioso no debe traducirse en una pérdida de consideración hacia lo que representa para la comunidad. «Que una iglesia tenga sus puertas cerradas no significa que haya dejado de ser un templo. Sigue siendo un lugar sagrado y merece el mismo respeto que cualquier otro espacio de culto», es el sentir que expresan los vecinos ante esta situación.
La preocupación no se limita únicamente a la instalación del puesto ambulante, sino también a la necesidad de prestar atención a un edificio que lleva años sin poder cumplir su función religiosa y que forma parte del patrimonio sentimental de la barriada.
Los vecinos consideran que la Capilla de Todos los Santos merece una atención especial por parte de las instancias competentes, tanto para garantizar el respeto a su entorno como para abordar, cuando sea posible y con las debidas garantías de seguridad, la situación del inmueble.
La reivindicación es clara: el respeto a los lugares de culto no debe depender de que sus puertas estén abiertas o cerradas. La conservación de estos espacios y la consideración hacia los sentimientos de quienes mantienen un vínculo con ellos son aspectos fundamentales para preservar la identidad y las tradiciones de los barrios.
Con esta denuncia, los vecinos de La Almadraba ponen de manifiesto su malestar y reclaman sensibilidad hacia un lugar que sigue ocupando un espacio importante en la historia y en la memoria de la comunidad.