Las lágrimas: desde un estrecho callejón al corazón de Ceuta con un recorrido nuevo
SEMANA SANTA
La Cofradía de la Encrucijada y las Lágrimas ha vuelto a las calles con un recorrido a estrenar. Las obras de Hadú motivan que la hermandad entre por calle Nicaragua, en un recorrido que, solo el destino sabrá, es definitivo o provisional.
Si hay un lugar en Ceuta que podamos definir como una verdadera encrucijada de caminos, de culturas, de religiones; un sitio donde las mujeres con chilaba cantan villancicos y los cristianos cocinan harera (da fe el firmante de ambas cosas) es San José / Hadú. Aquel barrio que antaño fue el verdadero centro comercial de Ceuta, la segunda calle real con mercado propio. Hablar de Hadú es hablar de bazares, especias, soldados de Regulares, de campanadas mezclándose con la llamada al rezo y, en función de la hora, de ambas con la celebración de un gol en Alfonso Murube.
Es un cruce de caminos entre las dos Ceutas: la del centro y la del campo exterior. Nunca deja de llamar la atención que, en una ciudad tan pequeña como esta, estén tan diferenciadas las zonas separadas por escasos metros o un par de paradas de autobús.
Es una encrucijada, pues. No cabía mejor nombre para una hermandad que comienza su recorrido -el más duro y exigente - que ese. Surgida, como solo ocurre en los sitios pequeños donde se vive intensamente en las calles, de una anécdota callejera. Aquel padre Huelin indignado porque la gente prefiriera estar en los cabarets antes que rezando (nota: la cuesta Parisiana no existe como tal; la Avenida República Argentina fue bautizada popularmente así en honor al Café La Parisiana que estaba al principio) y que tiró una imagen del Cristo yacente para avergonzar al personal que andaba a otras cosas. Aquel grito de “venid y pisadlo, que es lo que os falta” dio lugar a la Cofradía que cada Jueves Santo pone al barrio en el mapa cofrade de Ceuta. Las palabras de Enrique María Huelin Vallejo propiciaron en una reacción, cuentan unos que espontánea y otros que de una manera más meditada, la creación de la Cofradía. La Cofradía tiene, actualmente y según datos del Consejo de Hermandades de Ceuta, 475 miembros.
Una cofradía que este año estrena recorrido, por aquello de las obras que son tema de conversación monotemático en el barrio. Si este cambio será definitivo o lo vivido en la tarde del Jueves Santo un momento para la historia por irrepetible, es algo que tendrá que decidirse por parte de la Junta de Gobierno cuando corresponda. No cabe duda de que este recorrido alternativo tiene algo distinto, algo especial. Por ejemplo, el paso por Bermudo Soriano, con petalada incluida. La entrada por Calle Nicaragua deja una complicada ‘revirá’ al principio, que obliga a los costaleros a dar lo mejor de si. Luego transita por Calle Nicaragua hasta que se produce el tradicional pregón encuentro junto al cuartel de la Guardia Civil. Es el padre Joseph, de Santa Teresa, el encargado de reflexionar sobre el significado de la muerte de Cristo, antes de que Josele Santiago vuelva a emocionar, otro año, con su saeta.
Todo ello, no olvidemos, tras una de las salidas más complicadas -acaso la que más- de la Semana Santa de Ceuta. Es el callejón de Sousa Rodríguez, cuyas medidas son exactamente las del paso, para virar después por Avenida de Lisboa hasta bordear Bermudo Soriano hasta la entrada en Nicaragua. Partiendo, otra peculiaridad, de lo que en su día fuera un antiguo cine reconvertido después en iglesia de barrio.
El barrio, al que regresaban el pasado año, tras el incidente de 2022, cuando se cayó el techo de la Parroquia por un temporal y el mal estado de las mismas cuando el confinamiento llegaba a su fin. Durante un tiempo, la salida y el encuentro chico tuvieron lugar en la Santa Iglesia Catedral. Curiosamente, ahora es el templo catedralicio el que está cerrado por obras y San José la iglesia que está abierta. Un templo que resiste las muchas inclemencias que ha sufrido este siglo, tanto el derrumbe del techo como el acto vandálico que, en septiembre de 2001, provocó un gran incendio. Veinticinco años después de aquello, la Iglesia resplandece tras su reforma.
Es la de este año, además, la primera etapa de una nueva Junta de Gobierno que encabeza Francisco Javier Carmona. O lo que es lo mismo, la que toma el relevo de la Pedro Mariscal, tras varios años divididos en dos etapas al frente de la Cofradía del ‘Encuentro chico’ que acabaron recientemente con unas elecciones marcadas por la unanimidad al haber una sola candidatura para dirigir los destinos de la Cofradía durante los próximos años.
Y luego, Otero. Una cuesta pronunciada, donde cuenta la leyenda que apareció la imagen de la Virgen de África, cuya bajada es complicada y la subida se antoja heroica. Cosas de Hadú, cosas del Jueves Santo, cosas de Ceuta