Mahersa responde a las críticas y anuncia 6,5 millones para remodelar el puerto
Puerto Deportivo
Marina Hércules se defiende de las críticas de varios usuarios que le reprochan “el aumento de costes, la falta de amarres para pequeñas embarcaciones y el deterioro de las instalaciones”
Las críticas de la Plataforma de Afectados de Usuarios del Puerto Deportivo de Ceuta por el aumento de costes, la falta de amarres para pequeñas embarcaciones y el deterioro de las instalaciones han encontrado respuesta por parte de Marina Hércules S.A. (Mahersa), la empresa concesionaria del recinto náutico, que ha defendido su gestión exhibiendo cifras de ocupación “históricas” y anunciando una inversión de 6,5 millones de euros para remodelar el puerto.
Los usuarios afectados denunciaron públicamente esta semana que la nueva política tarifaria está perjudicando especialmente a los propietarios de embarcaciones de menor eslora, además de cuestionar la gestión del aparcamiento y alertar sobre un progresivo deterioro de las instalaciones portuarias.
La plataforma también critica la supuesta obligación de modificar antiguos contratos de amarre con nuevas condiciones económicas y reclama una mayor implicación de la Autoridad Portuaria para supervisar la situación y garantizar condiciones “justas y proporcionales”.
Ante estas acusaciones, la dirección de Mahersa ha difundido un extenso comunicado en el que niega de forma rotunda haber aplicado subidas tarifarias extraordinarias y sostiene que los precios actuales continúan muy por debajo de los máximos autorizados por la Autoridad Portuaria de Ceuta.
Según la empresa concesionaria, “las tarifas únicamente se han actualizado conforme al IPC anual y actualmente se sitúan un 38 por ciento por debajo del límite máximo permitido”. En el caso de los usuarios históricos con modalidad anual, el margen alcanza el “53 por ciento” por debajo del máximo autorizado.
Mahersa defiende además que los datos de actividad reflejan una evolución positiva desde que asumió la gestión del puerto deportivo. La empresa asegura que actualmente “mantiene más de 360 contratos de amarre y una ocupación cercana al 95 por ciento”.
La concesionaria también destaca que la lista de espera para obtener un amarre se ha reducido “de más de cincuenta usuarios a apenas seis”, mientras que el tránsito de embarcaciones visitantes ha aumentado un 43 por ciento y se han formalizado más de cincuenta nuevos contratos de puerto base.
Uno de los puntos centrales del conflicto sigue siendo la falta de amarres adaptados a embarcaciones de menor eslora. La plataforma considera que esta situación obliga a numerosos propietarios a ocupar plazas de mayor tamaño y asumir costes más elevados. Sin embargo, Mahersa sostiene que el problema responde exclusivamente a una limitación física de la dársena y no a una política empresarial. La empresa explica que el puerto dispone actualmente de 80 amarres para embarcaciones pequeñas, aunque existen 165 barcos de esas características, lo que sitúa la ocupación en más del 200 por ciento de la capacidad disponible.
Como respuesta a esta demanda, la concesionaria ha anunciado que el proyecto de remodelación integral contempla la creación de una marina seca específica para embarcaciones de menor tamaño, con más de 50 nuevas plazas y tarifas inferiores a las de los amarres tradicionales en agua.
La empresa considera que esta actuación permitirá aliviar parte de la presión existente sobre los amarres pequeños y facilitará el acceso a usuarios con embarcaciones más modestas, precisamente el colectivo que actualmente concentra las principales quejas.
Respecto al aparcamiento, otro de los aspectos cuestionados por la plataforma de afectados, Mahersa rechaza que los usuarios carezcan de ventajas económicas y detalló que los propietarios de embarcaciones disponen de tarifas bonificadas. En concreto, la concesionaria señaló que el abono mensual para usuarios del puerto tiene un coste de 65 euros frente a los 95 euros de la tarifa ordinaria, mientras que el abono anual reduce el precio hasta los 48 euros mensuales.
La dirección de Mahersa sí reconoce el deterioro de algunas zonas e infraestructuras del puerto deportivo, aunque atribuyó esa situación al estado en el que encontraron las instalaciones antes de asumir la gestión. En este sentido, la empresa aseguró haber invertido ya más de 600.000 euros en distintas actuaciones, entre ellas la reforma del sistema de salida del aparcamiento, la renovación de torretas eléctricas y de agua y la adquisición de un nuevo travel-lift para operaciones de varada.
A estas actuaciones se suma el proyecto de remodelación integral valorado en 6,5 millones de euros, pendiente únicamente de la licencia de obras, según indicó la concesionaria. Mahersa subraya que esta inversión será sufragada con recursos propios y defiende que forma parte de los compromisos recogidos en el pliego concesional, rechazando así que exista relación entre las mejoras previstas y las críticas sobre las tarifas.
La empresa también ha querido trasladar una imagen de diálogo ante el conflicto abierto con los usuarios y anunció su disposición a mantener un encuentro con la Plataforma de Afectados para abordar directamente las reclamaciones planteadas.
“Ceuta merece unas instalaciones náuticas a la altura de su posición estratégica en el Estrecho”, señala la dirección de Mahersa, que insistió en que las inversiones proyectadas buscan convertir el Puerto Deportivo en una infraestructura moderna y competitiva para el desarrollo del turismo náutico en la ciudad.
El enfrentamiento entre usuarios y concesionaria se produce en un momento especialmente relevante para el sector náutico ceutí, considerado estratégico por las instituciones locales debido a su impacto económico y turístico.