Manos Unidas pide ayuda para declarar “la guerra al hambre”

Manos Unidas

La ONG arrancará su campaña anual en febrero recordando que hay 59 países en conflictos bélicos, la mayoría de ellos silenciados, a cuyas víctimas podrán ayudar si la ciudadanía pone su grano de arena

La delegada de Manos Unidas en Ceuta, Mercedes Canca
La delegada de Manos Unidas en Ceuta, Mercedes Canca | G.S.

Manos Unidas volverá a alzar la voz contra el hambre y la desigualdad con el lanzamiento de su campaña anual, una que este año alcanza su edición número 67. En Ceuta, la presentación oficial tendrá lugar el próximo jueves 22 de enero, a las 20.30 horas, en la parroquia de Santa María de África, y estará encabezada por la delegada diocesana de la ONG desde hace más de una década, Mercedes Canca. Con el lema “Declarar la guerra al hambre”, la organización llama a la ciudadanía a implicarse activamente frente a una realidad que sigue afectando a millones de personas en el mundo, especialmente en países marcados por conflictos armados olvidados.

Manos Unidas es la ONG de la Iglesia católica dedicada a la cooperación internacional y al desarrollo en países empobrecidos. Su labor se centra fuera de España, mientras que la acción social dentro del país recae principalmente en Cáritas. Ambas entidades, sin embargo, trabajan de manera coordinada en muchos territorios. “Muchas veces nuestros colaboradores en el extranjero son las Cáritas locales”, explica Canca, quien subraya que esta red permite garantizar que los fondos lleguen realmente a quienes los necesitan. “Trabajamos con personas fiables, con estructuras serias, porque para nosotros es fundamental que el dinero vaya a su destino final”.

El origen de Manos Unidas se remonta a 1959, cuando las mujeres de Acción Católica respondieron a un llamamiento de Naciones Unidas ante una grave hambruna internacional. Desde entonces, la organización ha ido creciendo hasta convertirse en una de las principales ONG españolas en el ámbito de la cooperación. Hoy, más de seis décadas después, sus objetivos siguen siendo claros: sensibilizar a la sociedad sobre las desigualdades globales y recaudar fondos para financiar proyectos que permitan a las comunidades más vulnerables vivir con dignidad.

La sensibilización es uno de los pilares fundamentales de la entidad. Por ello, cada año, el segundo fin de semana de febrero, todas las parroquias de España destinan su colecta a Manos Unidas. “Es una forma muy directa de dar a conocer lo que ocurre en otros lugares del mundo, realidades que muchas veces no aparecen en los informativos”, señala la delegada en Ceuta. A esta labor se suman charlas en centros educativos, campañas en medios de comunicación, presencia en redes sociales y actividades solidarias de todo tipo, desde mercadillos hasta comidas benéficas.

El otro gran objetivo es la recaudación de fondos, imprescindible para sostener los proyectos de cooperación. Manos Unidas trabaja tanto con pequeñas aportaciones ciudadanas como con la colaboración de empresas, que en ocasiones contribuyen no solo económicamente, sino también con su conocimiento técnico. “Hay empresas que ayudan, por ejemplo, en la construcción de pozos de agua o en redes eléctricas. Cada aportación cuenta”, afirma Canca.

Uno de los proyectos más cercanos a Ceuta se desarrolla en Marruecos, concretamente en Tetuán. Impulsado a nivel nacional por Manos Unidas junto a la Asociación Mediterráneo para el Desarrollo (AMED), el programa ha permitido la creación de una cooperativa de cocina y repostería formada por 40 mujeres transfronterizas que se quedaron sin empleo tras el cierre del paso del Tarajal y la desaparición del comercio atípico. El objetivo es claro: empoderarlas económica y socialmente para que puedan generar ingresos propios de manera autónoma y digna.

Ese mismo enfoque es el que guía los proyectos que la delegación de Ceuta apoya en países como Uganda y Angola. En la actualidad, debido a cambios burocráticos, los fondos recaudados se canalizan a través de la sede central en Madrid, que es la encargada de gestionar directamente las iniciativas sobre el terreno. “Nosotros proponemos los proyectos que queremos apoyar, sobre todo dirigidos a población desplazada, a su formación y capacitación para que puedan sacar adelante a sus familias”, explica Canca. El objetivo último no es la ayuda puntual, sino dotar a las personas de herramientas para que puedan valerse por sí mismas.

El lema de la campaña de este año, “Declarar la guerra al hambre”, tiene una fuerte carga simbólica. El cartel muestra a una niña sosteniendo una cuchara, un objeto cotidiano que todos utilizamos a diario. “Queremos convertir ese símbolo sencillo y pacífico en una herramienta de paz”, explica la delegada. A través de esta imagen, Manos Unidas quiere recordar que el hambre no es una fatalidad inevitable, sino una forma de violencia estructural que se puede y se debe combatir.

La campaña pone el foco en una realidad alarmante: actualmente hay 59 países inmersos en conflictos bélicos. Muchos de ellos apenas ocupan espacio en la agenda mediática internacional, pese a que sus consecuencias son devastadoras para la población civil. “No solo hablamos de destrucción material”, señala Canca, “sino también de daños psicológicos, sociales y de ataques directos a la dignidad de las personas”.

Desde Manos Unidas insisten en que la paz no se construye únicamente con la ausencia de guerras. El hambre, la xenofobia, la violencia contra las mujeres o las desigualdades extremas forman parte de esa violencia estructural que alimenta los conflictos. “Si la trama social no tiene unas condiciones mínimas, se crea un caldo de cultivo propicio para la guerra”, advierte la delegada.

Por ello, la ONG hace un llamamiento a la ciudadanía para convertirse en agente activo de paz. “Ser constructores de paz empieza en lo cotidiano, en nuestra familia, con nuestros vecinos, en nuestra forma de relacionarnos como sociedad”, afirma Canca. Cada gesto cuenta, desde una donación hasta la participación en una actividad solidaria o simplemente el compromiso de informarse y no mirar hacia otro lado.

Los interesados en colaborar con Manos Unidas en Ceuta pueden contactar con ellos a través de su dirección de correo electrónico, ceuta@manosunidas.org, o por medio de su teléfono, 956 51 12 53.

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