La mayoría de los españoles exige blindar la frontera sur tras la crisis migratoria de Ceuta
CRISIS MIGRATORIA
El 82,4% reclama una mayor presencia militar y el 47,6% considera que Marruecos ejerció presión sobre España, mientras crece el rechazo a la gestión del Gobierno
La crisis migratoria registrada en Ceuta ha generado un amplio rechazo ciudadano hacia la forma en la que se ha gestionado la situación y ha abierto un debate sobre la seguridad de la frontera sur, la actuación de Marruecos y la respuesta de las instituciones españolas.
Los datos del último sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO reflejan que la explicación basada fundamentalmente en la actuación de las mafias de tráfico de personas cuenta con un respaldo muy reducido entre la población. Apenas el 6,2% de los encuestados considera que esta fue la principal causa de la llegada masiva de migrantes.
Por el contrario, cerca de la mitad de los españoles, un 47,6%, interpreta lo ocurrido como una maniobra de presión procedente de Marruecos. Esta percepción también tiene un peso significativo entre los votantes socialistas: el 61,9% de ellos considera que detrás de la crisis existió una actuación de Rabat encaminada a presionar a España.
Uno de los datos más contundentes del estudio es el respaldo a incrementar la protección de la frontera sur. El 82,4% de los ciudadanos considera necesario recurrir a una mayor presencia militar para garantizar la seguridad y evitar que puedan repetirse episodios similares.
La medida obtiene incluso un respaldo mayoritario entre los votantes del PSOE, donde alcanza el 72,5%. En el caso del PP y Vox, el apoyo asciende al 97,5% y al 99,7%, respectivamente.
Estos resultados evidencian que la preocupación por el control fronterizo trasciende las diferencias políticas y que existe una demanda social de mayor capacidad de prevención y respuesta ante situaciones que puedan comprometer la seguridad de Ceuta y del conjunto de España.
Marruecos, principal foco de preocupación
La percepción negativa hacia Marruecos también queda reflejada en la valoración que recibe su Gobierno, que obtiene únicamente un 0,8 sobre 10.
Al mismo tiempo, el 68,7% de los encuestados pone en duda la versión oficial según la cual los servicios de información no habían advertido previamente de la magnitud de la llegada de personas a la frontera. La mayoría considera que pudieron existir avisos que no fueron suficientemente atendidos.
Este dato refuerza la exigencia de esclarecer qué información estaba disponible antes de los acontecimientos y qué decisiones se adoptaron a partir de ella.
Debate sobre los menores no acompañados
La crisis también ha reabierto la discusión sobre la distribución de menores extranjeros no acompañados entre las distintas comunidades autónomas.
Según el sondeo, el 64% de los españoles rechaza trasladar a estos menores a la Península para aliviar la presión asistencial que soporta Ceuta. La oposición alcanza el 83,4% entre los votantes del PP y el 92,8% entre los de Vox.
En el PSOE la opinión aparece mucho más dividida: un 47,2% respalda la distribución frente a un 45,4% que se muestra contrario.
Asimismo, el 63,6% de los ciudadanos considera que debería existir un protocolo común para menores y adultos que entren irregularmente en territorio español.
Una cuestión que exige una respuesta de Estado
Los resultados dibujan una ciudadanía preocupada por la seguridad de las fronteras, crítica con la gestión de la crisis y especialmente atenta al papel desempeñado por Marruecos.
La situación de Ceuta no debería abordarse únicamente como un episodio migratorio puntual, sino como una cuestión que afecta a la seguridad nacional, al control de las fronteras exteriores de la Unión Europea y a la capacidad de España para responder ante posibles situaciones de presión.
La prioridad debe ser garantizar la integridad territorial, reforzar los mecanismos de vigilancia y anticipación y establecer una respuesta institucional coordinada que permita evitar que una situación de estas características vuelva a repetirse.