Miramar Alto celebra su primer iftar vecinal en comunidad
BARRIADAS
La asociación reúne a familias cristianas y musulmanas en una velada compartida para reactivar la vida del barrio
CEUTA/ Miramar Alto celebró su primer iftar vecinal en comunidad con una cita abierta a familias cristianas y musulmanas, organizada por la asociación para seguir reactivando la vida del barrio. La velada, marcada por el ambiente ameno, la comida compartida y la convivencia entre vecinos de distintas generaciones, convirtió el local vecinal en un punto de encuentro lleno de movimiento en una barriada histórica de Ceuta que poco a poco vuelve a retomar sus actividades.
La iniciativa partía de una idea sencilla: sentar a los vecinos a la misma mesa con motivo de la ruptura del ayuno durante el Ramadán. Y eso fue lo que ocurrió en Miramar Alto, donde hubo harira, dulces, bocadillos, bebidas y platos aportados tanto por la Asociación de Vecinos como por las propias familias de la barriada.
José María Ramos, presidente de la asociación desde el 4 de abril de 2025, explicó a El Pueblo de Ceuta que se trata de la primera vez que este encuentro se celebra “en el barrio en comunidad”. Según detalló, el objetivo era compartir una tarde especial “independientemente de la creencia religiosa de cada uno”, en una zona donde conviven desde hace años vecinos cristianos y musulmanes.
El carácter del encuentro fue, además, completamente vecinal. Una parte de la comida y la bebida fue sufragada por la asociación, mientras que otra llegó de la mano de los propios asistentes, que llevaron algunos de sus mejores platos para ponerlos en común.
Ramos destacó que podía hablarse de un iftar “muy familiar y vecinal”, una definición que encaja con el ambiente que se vivió durante toda la tarde de este viernes.
Las imágenes dejan ver ese tono cercano: mayores, jóvenes, niños y familias enteras compartiendo mesa en un espacio decorado para la ocasión y preparado con esmero. Hubo conversación, sonrisas, platos que iban y venían de un extremo a otro de la mesa y una participación natural de vecinos que dejaron escenas que poco se ven en las barriadas de hoy día y que recuerdan a antaño.
La cita tenía también un valor especial para la barriada según el presidente porque “conecta con una forma de entender la asociación como lugar de convivencia y de actividad común”. El año pasado ya existía la intención de sacar adelante esta ruptura del ayuno, aunque entonces no pudo materializarse. Ahora, con la nueva etapa que encabeza José María Ramos, esa propuesta ha terminado tomando forma en una barriada que quiere recuperar poco a poco ese pulso colectivo.
En ese camino está también muy presente la figura de Pepe Ramos, histórico líder vecinal y hombre muy querido en Ceuta, fallecido el 27 de febrero de 2025. Su nombre sigue ligado al esfuerzo por hacer barrio, impulsar actividades y mantener la convivencia en Miramar Alto. Su hijo ha asumido ahora esa responsabilidad con la voluntad de ir devolviendo vida al entorno y de dar continuidad a una manera de trabajar muy pegada al vecino.
El iftar de este año ha sido una muestra clara de esa línea. No solo por el simbolismo de la fecha, sino por la respuesta del barrio, que se volcó en una cita pensada para compartir. En las mesas hubo platos caseros, decoración de Ramadán y una atmósfera de cercanía que marcó el carácter abierto del encuentro.