La ONCE inicia en Ceuta su semana social con una jornada sobre voluntariado en el Campus
Sociedad
“Cualquier persona mayor de edad que tenga una hora lo podría hacer, porque no va a disposición del beneficiario sino del tiempo que tenga el voluntario”., apunta el director de la ONCE en Ceuta, Azmán Abdalahe
La Semana del Grupo Social ONCE ha arrancado este martes en Ceuta con una propuesta clara: poner el foco en el voluntariado como motor de cambio social. El Campus de la Ciudad de Ceuta ha sido el escenario de una jornada de encuentro bajo el lema “Hazte voluntario y cambia vidas, empezando por la tuya”, dirigida tanto a ciudadanos como a futuros profesionales de la educación.
El acto ha contado con la participación del director de la ONCE en Ceuta, Azmán Abdalahe, acompañado por una maestra, una psicóloga y una trabajadora social de la organización, quienes han trasladado una idea directa: ser voluntario no requiere grandes gestos, pero sí puede generar un impacto profundo.
Durante su intervención, Abdalahe ha subrayado que este tipo de iniciativas tienen también un componente de reconocimiento social. “La finalidad que nosotros tenemos a la hora de organizar este tipo de actividades es agradecer a la población toda su colaboración con nosotros, porque todos estos recursos que nosotros disponemos a nivel técnico y profesional son gracias a la concepción de nuestros productos de lotería segura, responsable y solidaria”. El director territorial ha recordado que la labor de la ONCE no sería posible sin el respaldo ciudadano, que sostiene los servicios destinados a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad visual.
Formación práctica para futuros docentes
La jornada no solo ha tenido un carácter divulgativo, sino también formativo. En este sentido, Abdalahe ha explicado que una de las claves del encuentro es preparar a los futuros docentes para afrontar situaciones reales en el aula. “Aquí en Ceuta específicamente lo que vamos a hacer son dos actividades orientadas, en principio hoy al voluntariado y a los futuros docentes para que hagan alguna actividad práctica para que cuando se encuentren algún alumno con discapacidad visual o con ceguera total puedan saber cómo intervenir”.
El objetivo es dotar a los estudiantes de herramientas básicas de actuación, siempre bajo la premisa de que contarán con el apoyo de los profesionales de la ONCE en su futuro desempeño laboral.
Un voluntariado flexible y accesible
Uno de los mensajes centrales de la jornada ha sido desmontar la idea de que el voluntariado exige grandes disponibilidades de tiempo. Según Abdalahe, cualquier persona puede implicarse, independientemente de su situación personal. “Cualquier persona mayor de edad que tenga una hora lo podría hacer, porque no va a disposición del beneficiario sino del tiempo que tenga el voluntario”.
La ONCE cuenta con perfiles muy diversos: desde personas jubiladas con mayor disponibilidad, hasta estudiantes o trabajadores que colaboran de forma puntual. Incluso existe la posibilidad de participar sin salir de casa. “Tenemos gente que no tiene la posibilidad de moverse de su casa pero es voluntaria nuestra porque hace voluntariado telefónico o telemático, acompañando a personas que están solas”.
Próxima cita: visibilidad de la sordoceguera
La programación de esta semana continuará el próximo jueves en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez, donde se celebrará una actividad centrada en la visibilidad de las personas con sordoceguera en Ceuta. En ese encuentro participarán una especialista en sordoceguera y dos mujeres de la ciudad que compartirán su experiencia vital, acercando a la ciudadanía una realidad aún poco conocida.
Así las cosas, la Semana del Grupo Social ONCE arranca así en Ceuta con un mensaje claro: el voluntariado no es una acción extraordinaria, sino una decisión cotidiana al alcance de cualquiera. Un gesto que, aunque parezca pequeño, tiene la capacidad de transformar vidas, tanto de quienes reciben la ayuda como de quienes la ofrecen.