Pasaje Recreo, una céntrica y particular barriada que quiere ser escuchada

Barriadas

Pese a su privilegiada ubicación, los vecinos de la zona siguen viviendo alrededor de postes de madera que sostienen cableado aéreo, y temen el riesgo que entraña. Su nuevo presidente se propone mejorar las condiciones poco a poco

El presidente de la Asociación de Vecinos de Pasaje Recreo, Abdelmalik Mohamed Amar, frente a un poste con cableado aéreo
El presidente de la Asociación de Vecinos de Pasaje Recreo, Abdelmalik Mohamed Amar, frente a un poste con cableado aéreo | Nicol´s

Las calles de Pasaje Recreo son estrechas, su suelo luce con pulcritud y el exterior de sus casas, pintadas de colores varios, parece cuidado. La configuración del barrio recuerda al laberíntico Príncipe Alfonso, solo que se ubica a escasos metros de la calle Real, en puro centro. El vecindario “no ha cambiado mucho”, describe el presidente de la barriada, Abdelmalik Mohamed Amar, que nació allí mismo hace 46 años. “Seguimos siendo los mismos. Abro la puerta y me encuentro a la misma vecina que recuerdo desde que tengo cuatro añitos”, apunta mientras pasea por una de las angostas callejuelas, donde reinaba el silencio y la calma en la mañana de aquel miércoles de marzo.

Todo parecía en orden durante el recorrido hasta que el residente invitó a la prensa a alzar su mirada. Mohamed Amar se detuvo en mitad de un ensanchamiento que deja pasar la luz preprimaveral, con varias viviendas alrededor; y señaló hacia arriba. La limpieza del suelo mantuvo a los presentes tan enfocados en sus pies que no habían reparado en la maraña de cables que parecían levitar sobre sus cabezas. Las telarañas negras se sostienen pegadas a las fachadas de los inmuebles junto a cuadros eléctricos. Es un paisaje común en ciertas barriadas periféricas de la ciudad, pero hasta al presidente de la zona le sorprende que pueda observarse también en unas calles tan próximas al centro de la ciudad.

El cableado aéreo se despliega por todo Pasaje Recreo. En algunas partes están amarrados a postes de madera. Uno de ellos, colocado en una calle próxima a la mezquita Abu Abbas -en pie desde 1976-, no solo soporta los conductores, sino también una silla de patas metálicas. Para el presidente de la Asociación de Vecinos, el panorama se le antoja una mezcla de “sinsentido” y de “peligro serio” para la seguridad de los suyos. El riesgo se agrava al considerar la inaccesibilidad intrínseca en la disposición del barrio. Por sus callejones se hace imposible que transiten ambulancias o camiones de Bomberos. Abdelmalik Mohamed ya ha hecho los cálculos: en caso de incendiarse el poste eléctrico más próximo al templo islámico, los bomberos tendrían que detenerse en la avenida más próxima, a más de 500 metros de la zona, y estirar la manguera hacia el incendio.

“Hay una condensación muy grande del cableado eléctrico. No creo que sea bueno. Llevamos así bastante tiempo; es un tema que me preocupa bastante. Sobre todo, porque no hay saneamiento”, lamentó. La mayoría, explicó, son cables “para la fibra óptica”. Además de que, reconoció, algunos vecinos han aprovechado el caos para “enganchar” ilegalmente su luz a la telaraña de cableado. Según el presidente, en ocasiones se producen cortes de luz. Asegura que lo han puesto en conocimiento de las compañías telefónicas que instalan la fibra óptima, pero siempre que les llaman los remiten a la administración. “O no te cogen el teléfono o te derivan a la Ciudad. No quieren saber nada”, comentaba el portavoz vecinal, cuyo cargo ocupa desde hace escasos meses.

Una de las zonas de Pasaje Recreo con mayor condensación de cableado aéreo
Una de las zonas de Pasaje Recreo con mayor condensación de cableado aéreo | Nicol´s
Condensación de cableado aéreo en varias zonas de Pasaje Recreo, donde no puede acceder el camión de Bomberos
Condensación de cableado aéreo en varias zonas de Pasaje Recreo, donde no puede acceder el camión de Bomberos | Nicol´s

El nuevo presidente

Abdelmalik Mohamed Amar pretende resurgir una asociación cuya actividad lleva años paralizada, con la excepción de la labor que realizó durante un tiempo el actual tesorero, quien se encargó de “sacar adelante ciertas propuestas”. Ahora es su turno, y lo afronta “con mucha ilusión”. Cuando camina por Pasaje Recreo, sus vecinos de siempre le recuerdan aquellas demandas que, más tarde, él traslada a la administración para materializarlas en mejoras.

Pasaje Recreo abarca poco más de dos calles. Tan solo unos metros divide una barriada de otra en esa zona. Limitan con Patio Castillo, Maestranza, el Sarchal, calle Sevilla y Azcárate. En común tienen mucho, pero destacó Mohamed Amar la ilusión compartida más reciente: la pista deportiva del Sarchal construida en un proyecto de colaboración entre la Ciudad Autónoma y LaLiga e inaugurada hace escasas semanas.

En su aún corta trayectoria al mando de la asociación, Abdelmalik Mohamed se ha reunido tan solo con la consejera de Cultura, Pilar Orozco. El encuentro con la popular estaba destinado a abordar posibles proyectos para la juventud y la infancia de la barriada, pero aprovechó para señalarle que lo más “urgente”, en realidad, no le competía a su consejería, sino a Fomento. Amar no se pone metas ambiciosas; no pide un local social ni grandes obras; prefiere asegurar lo más básico. Por el momento, que coloquen bancos en determinadas zonas del barrio para hacer más ameno el camino a las personas mayores. A menudo se topa el presidente con los más ancianos del vecindario parados en mitad de una calle, reposando apoyados en la pared, porque “no pueden más” y “de vez en cuando necesitan una parada”. Pero carecen de sitio donde sentarse.

El presidente de Pasaje Recreo, Abdelmalik Mohamed, asciende por uno de los accesos a la barriada, donde un operario de Servilimpce realiza sus trabajos de limpieza
El presidente de Pasaje Recreo, Abdelmalik Mohamed, asciende por uno de los accesos a la barriada, donde un operario de Servilimpce realiza sus trabajos de limpieza | Nicol´s

Además, las calles de Pasaje Recreo cuentan con varias inclinaciones sin que tengan una barandilla con la que estas personas o aquellos con alguna discapacidad física puedan ayudarse. También piden más iluminación en las calles. “Hay zonas donde prácticamente no se ve nada. Y es peligroso, las personas mayores pueden caerse”, relató el ceutí. Según éste, un día antes de que ejerciera como anfitrión para este periódico la empresa del alumbrado eléctrico se personó allí para subsanar varios fallos que se notificaron acerca de algunas farolas. “Han tardado meses en venir. Llevábamos mucho llamándolos”, comentó.

En varias ocasiones durante la visita por Pasaje Recreo se cruzó la comitiva con un operario de Servilimpce. Se alegró de la coincidencia porque la consideró una oportunidad perfecta para demostrar a sus vecinos que, tal y como él suele decirles, la empresa de limpieza trabaja con regularidad en sus calles. “Quiero que se sepa, por la misma gente que vive aquí, que el muchacho de Servilimpce sí viene. Ya veis -dijo apuntando su dedo índice hacia abajo-. El suelo está limpio. La barriada está bastante limpia”, subrayó.

El recorrido finalizó en una explanada improvisada, de suelo irregular, hecho de varios materiales, con poco más que cemento en algunas zonas, aunque con vistas a la fortaleza del Hacho. Aquello solía ser un almacén de ropa militar, cuando la actual ubicación de la Universidad de Granada albergaba un acuartelamiento. El almacén se fue “deteriorando” hasta que quedó para que la gente arrojara escombros. Junto a él hay un terreno virgen, lleno de maleza. El presidente teme que se convierta en un foco de insectos y roedores cuando las temperaturas comiencen a aumentar. Le propuso a Pilar Orozco adecuar la zona y convertirla en un espacio de ocio donde poder celebrar fiestas infantiles.

Espacio que el presidente de Pasaje Recreo pidió a la consejera de Cultura que rehabiliten para albergar fiestas para los vecinos
Espacio que el presidente de Pasaje Recreo pidió a la consejera de Cultura que rehabiliten para albergar fiestas para los vecinos | Nicol´s

Mohamed Amar quiso agradecer a la consejera su actitud dialogante y la atención pausada que tuvo para consigo, con quien estuvo reunida “una hora y media. Recordó que su barriada “no es de pedir mucho”, que la habitan personas que nacieron allí. Personas que, según presumió, demuestran con su quehacer diario que tener menos recursos no está reñido con la limpieza. “En el barrio se ha mantenido el respeto, el buen hacer de los vecinos. Las casas están limpias. Eso dice mucho de una barriada. Tú puedes tener más o menos recursos, pero, si ves, las puertas, las ventanas… Están limpiezas. Son gente respetable. Gente de barrio de toda la vida”.

También te puede interesar

Lo último

stats