El Príncipe recupera la calma tras un suceso “aislado” y que “vino de fuera”
SOCIEDAD
El asesinato de un joven por parte de dos sicarios el pasado martes por la noche causó conmoción en la barriada, aunque el sentimiento general es que la zona continúa siendo tranquila después de años de plomo que nadie quiere recordar
El Príncipe permanecía tranquilo este viernes por la mañana. Las decenas de gatos que merodeaban por el área eran mayoría frente a las pocas señoras que se veían haciendo recados en la farmacia o alguna que otra pequeña tienda. El Ramadán es uno de los motivos de que en esta zona la vida sea en horario matutino relajada y por la noche haya mayor movimiento en lugares míticos como el zoco, aunque durante el año la rutina diaria es prácticamente calcada. El pasado martes, cuando el reloj rozaba la madrugada, el asesinato a tiros por parte de dos sicarios del treintañero Mohamed Larbi volvió a poner el foco en una de las barriadas consideradas históricamente más peligrosas de España. El tiroteo de una vivienda a mediados de enero y el crimen reciente del joven elevaron las alarmas e hicieron recordar a muchos aquellos ‘años de plomo’ entre 2021-2023, pero vecinos insisten en descartar que la seguridad se esté deteriorando. “Ha sido un caso aislado. Muchos coincidimos en que viene de fuera”, resaltan.
Un taxista que conduce por los aledaños de la Iglesia de San Ildefonso y que prefiere no dar su nombre lamenta el suceso. Según cuenta, es amigo del padre de la víctima, ya que trabajan en el mismo gremio. Por las mañanas era habitual estar entre risas y charlas durante los desayunos. “Es un gran hombre y muy buena persona. Una pena lo que le ha pasado al chaval”.
Centenares de personas acudieron este jueves al entierro de Mohamed Laarbi. Uno de ellos fue el taxista que pasaba este viernes por la Iglesia de San Ildefonso. “Soy amigo de la familia desde siempre. Además que el padre es compañero. Estuvimos allí apoyándole, claro. Al chaval lo conozco desde que era así”, explica, señalando con la mano una altura mínima.
Pasada la medianoche se escucharon una serie de disparos en una de las avenidas principales de la barriada. Según fuentes de la Policía Nacional, dos personas que se cubrieron el rostro con pasamontañas dispararon al treintañero a sangre fría y huyeron del lugar. Larbi, que yacía herido en el suelo, fue recogido por un vehículo particular y trasladado al Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), donde murió por la mañana debido a los impactos de bala. Según se pudo saber posteriormente, la víctima portaba un arma cargada y preparada para utilizar.
Las fuentes policiales consultadas aseguran que hay varias líneas de investigación, aunque coinciden en que los responsables del suceso son sicarios profesionales y, probablemente, extranjeros. “De Ceuta seguro que no son”, afirman.
La forma en la que sucedieron los hechos no es la habitual en Ceuta. Las fuentes consultadas tienen la certeza de que el asesinato fue premeditado y organizado, además de que se realizó con un nivel de precisión tanto en los disparos como durante la huida que son atípicos si se compara con otras épocas y formas de actuar de otros criminales locales.
Durante estos días han surgido varias hipótesis y se han difundido vídeos relacionados con el asesinato, aunque de forma oficial nada se ha confirmado más allá de lo que ha trascendido. Desde individuos con acento extranjero vertiendo amenazas hasta el rumor de que todo se ha desencadenado debido al robo de estupefacientes a alguna banda criminal.
Hasta la fecha no han surgido más detalles, aunque fuentes policiales sí han confirmado que el joven asesinado residía en Algeciras y llevaba años sin vivir en la ciudad autónoma, por lo que se sospecha que el treintañero tuvo problemas al otro lado del Estrecho y vino a cobijarse a Ceuta con su familia en pleno Ramadán.
“No se ha generado aquí”
El presidente de la Asociación de Vecinos (AAVV) de El Príncipe Alfonso, Ahmed Enfed-dal, está trabajando desde temprano en el local social este viernes. Más allá de las hipótesis que están surgiendo los últimos días sobre el asesinato de Larbi, hay algo que tiene claro: los problemas no se han generado en la barriada. “Viene de fuera”, resume ante la aprobación de otro residente del barrio que escucha atentamente.
Enfed-dal asegura que no quiere aprovechar el suceso para exigir mayor presencia policial y medidas concretas, aunque admite que agradeció la visita este jueves del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano. El mandatario se puso a disposición del barrio tras enterarse del suceso. Los vecinos consultados y el propio presidente coinciden en que El Príncipe lleva años en calma, aunque con reivindicaciones continuas en infraestructura y seguridad que no terminan de ser solventadas.
Los residentes afirman, al igual que la policía, que la víctima llevaba años sin residir en la ciudad autónoma, por lo que son muchos los que insisten en que no cunda el pánico. “Aquí hace años que se vive tranquilo. Esta situación no va a cambiar nada. Lamentamos mucho lo sucedido y transmitimos nuestras condolencias a la familia, pero se trata de un hecho aislado que no va a repercutir en la convivencia”, explica Enfed-dal, que no cree que el incidente genere represalias ni siembre el caos.
Dos tiroteos y una época oscura
A mediados de enero El Príncipe volvió a copar titulares de prensa local después de un tiroteo contra una vivienda pegada a la Iglesia de San Ildefonso. Agentes de la Policía Nacional se trasladaron al lugar e interrogaron a los propietarios e hicieron las pruebas habituales en los orificios que dejaron los impactos de bala sobre la fachada.
El tiroteo se asoció a otro que hubo en una casa de Cortijo Moreno unas horas antes y que, según las fuentes consultadas, pudo estar relacionado con la misma familia. Por aquel entonces ya hubo varios residentes que trasladaron a este diario su preocupación ante la posibilidad de que se resquebrajase la relativa calma de la que habían disfrutado desde los llamados “años de plomo” en la barriada.
La mayoría de los protagonistas de esos “años de plomo” han acabado asesinados o encarcelados. Las conocidas como bandas del ‘Piolín’, detenido en Manilva (Málaga), privado de libertad desde entonces y con numerosas causas pendientes, y del ‘Tayena’, fallecido después de un tiroteo en Los Barrios (Cádiz), fueron desarticuladas por la Policía Nacional totalmente en 2023.
La investigación policial denominada ‘Operación Plomo’, dirigida por la Policía Nacional y, en especial, la UDYCO, inició en abril de 2022 tras el asesinato de un menor en El Príncipe, hecho que propició la escalada de la violencia entre clanes que sembró el terror en la ciudad autónoma. Se saldó con 82 detenidos e incautación de armas de fuego, munición y drones de vigilancia.
Otro residente que pasa por la zona cercana al Polifuncional del Príncipe este viernes, también taxista y que prefiere el anonimato, coincide en que los tiempos actuales, más allá de hechos puntuales, son tranquilos. “En otra época era un peligro pasar por aquí, sobre todo de noche. No sabías cuándo te podías encontrar con un tiroteo. Desde hace años la situación no tiene nada que ver”.