La Protectora alerta del impacto de la pirotecnia en animales y personas vulnerables en Ceuta
PIROTECNIA
La entidad denuncia efectos físicos y psicológicos tras cada episodio de fuegos artificiales y promueve una recogida de firmas para eliminarlos
La Protectora de Animales de Ceuta ha vuelto a denunciar públicamente el uso de fuegos artificiales y pirotecnia en la ciudad autónoma, una práctica que, según advierte, provoca “un sufrimiento grave y evitable en animales domésticos y fauna urbana” y cuyas consecuencias se repiten “cada año” sin que, a su juicio, se adopten medidas eficaces. La entidad subraya que no se trata de molestias puntuales, sino de episodios de pánico con resultados, en algunos casos, irreversibles.
Desde la Protectora explican que tras cada celebración con pirotecnia se produce un patrón constante: “perros y gatos que se escapan aterrorizados, que rompen correas, saltan vallas o se tiran por ventanas y terrazas intentando huir del ruido”. A ello se suman animales que llegan con fracturas, heridas graves, crisis de ansiedad, temblores incontrolables, estados de shock o incluso infartos. “Algunos no llegan a tiempo. Otros sobreviven, pero con un miedo que se cronifica y empeora año tras año”, señalan.
La entidad insiste en que estas reacciones no responden a una falta de educación de los animales, sino a un mecanismo neurológico automático. “Es una respuesta neurológica automática ante explosiones imprevisibles que el cerebro interpreta como una amenaza vital”, explican, añadiendo que en ese estado el animal “no razona ni se calma porque alguien se lo diga” y que la huida, en un entorno urbano como Ceuta, suele acabar en atropellos, caídas o desapariciones. El impacto, aseguran, se refleja de forma directa en su labor diaria. “Cada vez que hay fuegos” se produce saturación en la Protectora, con llamadas de familias buscando a sus animales, voluntarios recorriendo calles y montes de madrugada y animales que ingresan “y ya no vuelven a ser los mismos”. Para la entidad, no se trata de hechos aislados, sino de “un patrón que se repite y que se conoce”.
La denuncia se extiende también al ámbito social y sanitario. La Protectora recuerda que la pirotecnia afecta a personas con autismo, hipersensibilidad sensorial, personas mayores, bebés y personas con trastornos de ansiedad, que sufren de forma intensa estos ruidos. Hablan de familias que se ven obligadas a encerrarse en casa, a medicar o a soportar episodios de angustia que consideran “perfectamente evitables”, subrayando que la pirotecnia “no es inocua” y tiene un impacto emocional y sanitario.
Según la entidad, durante años se han impulsado campañas de concienciación, acciones en la calle y propuestas para sustituir los fuegos artificiales ruidosos por alternativas seguras y respetuosas. Defienden que no se trata de una moda, sino de “una reivindicación sostenida y compartida por cada vez más ciudadanía”. En este contexto, afirman que en Ceuta “no estamos ante un debate menor ni ante una cuestión de gustos”, sino ante un problema de salud pública, bienestar animal y convivencia.
La Protectora sostiene que cada autorización de pirotecnia implica asumir que habrá animales perdidos, heridos o muertos y personas que lo pasen mal en sus propias casas. “Eso no es inevitable. Es una decisión política”, recalcan. Por ello, han impulsado una recogida de firmas en la plataforma Change.org para exigir el fin de la pirotecnia ruidosa en la ciudad, una iniciativa que ya supera las 200 adhesiones.
“Pedimos a la ciudadanía que firme, que se implique y que deje claro que no quiere seguir pagando las celebraciones con miedo, sufrimiento y consecuencias evitables”, reclaman, al tiempo que instan a las instituciones a asumir su responsabilidad. “Aquí no hablamos de tradición ni de ocio. Hablamos de decisiones. Y las decisiones tienen consecuencias”.