Protocolo de AUGC para la implantación de la señal V-16, obligatoria desde este enero
TRÁFICO
La DGT fija el fin del uso de los triángulos y refuerza la seguridad vial con dispositivos luminosos geolocalizados
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha establecido el pasado 1 de enero de 2026 como fecha límite para la sustitución definitiva de los triángulos de preseñalización por la señal luminosa V-16 conectada, un dispositivo con geolocalización que permitirá alertar en tiempo real de incidencias en la vía. Hasta entonces, convivirán ambos sistemas junto a las señales V-16 no conectadas, que también dejarán de ser válidas al finalizar el periodo transitorio.
El cambio normativo se enmarca en una estrategia de seguridad vial orientada a reducir atropellos y accidentes durante la señalización de averías o siniestros. Desde el 1 de julio de 2023, la DGT ya eximió del uso de los triángulos en autopistas y autovías, con el objetivo de evitar riesgos durante su colocación. A partir de 2026, la única señalización admitida será la V-16 conectada y homologada. Ante una incidencia en carretera, la normativa vigente establece como prioridad absoluta la autoprotección, siguiendo el esquema PAS (Proteger, Avisar, Socorrer), recogido en el artículo 51 de la Ley de Tráfico y desarrollado en el artículo 130 del Reglamento General de Circulación. El procedimiento comienza con la detención del vehículo en el lugar más seguro posible, activando las luces de emergencia y, si la visibilidad lo requiere, las de posición.
A continuación, debe colocarse la señal V-16 en la parte más alta de la carrocería, preferiblemente sin descender del vehículo, sacando el brazo por la ventanilla. Este gesto activa la señal luminosa y el envío automático de las coordenadas a la plataforma digital de la DGT. Si resulta imprescindible abandonar el vehículo para colocar la baliza, la salida deberá realizarse siempre por el lado contrario a la circulación y con el chaleco reflectante puesto. La normativa establece que los ocupantes deben situarse rápidamente en una zona protegida fuera de la calzada. En entornos especialmente peligrosos —como túneles, pasos inferiores o viaductos sin refugio peatonal—, se recomienda permanecer dentro del vehículo, con el cinturón abrochado, hasta la llegada de asistencia.
Una vez asegurada la zona y la integridad física, se deberá avisar al 112 si existen heridos o si la situación requiere la intervención de los servicios de emergencia o de los agentes de la autoridad. Aunque la DGT ha limitado su uso en vías de alta capacidad, desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) se sigue recomendando el empleo de los triángulos en carreteras convencionales, siempre que puedan colocarse sin riesgo y fuera de la calzada. En tramos con visibilidad reducida, como curvas cerradas o cambios de rasante, pueden aportar un plus de seguridad si las condiciones lo permiten.
No obstante, tanto los triángulos como las señales V-16 no conectadas dejarán de ser válidos el 31 de diciembre de 2025, por lo que la recomendación general es sustituirlos con antelación por dispositivos conectados y homologados.
Conectividad y homologación
La señal V-16 conectada transmite de forma anónima la ubicación del vehículo a la Plataforma DGT 3.0, el sistema que centraliza en tiempo real la información sobre incidencias de tráfico. Estos avisos llegan a los paneles de mensaje variable y a los navegadores de otros conductores, mejorando la anticipación ante obstáculos en la vía.
Para que el dispositivo sea válido, debe contar con homologación oficial y un código alfanumérico grabado de forma visible. En España, los principales laboratorios encargados de certificar estos equipos son IDIADA y LCOE. El listado actualizado de modelos homologados está disponible en la web oficial de la DGT.
Recientemente, la DGT ha retirado la homologación a varios modelos por cuestiones administrativas y por la expiración de certificados. Esta retirada afecta únicamente a su comercialización, por lo que los usuarios que los adquirieron cuando estaban homologados pueden seguir utilizándolos legalmente hasta el final de su vida útil, manteniendo su conectividad con la plataforma DGT 3.0.
Batería, autonomía y mantenimiento
La normativa exige que la señal V-16 disponga de una fuente de energía que garantice su funcionamiento en el momento del incidente. La homologación establece una autonomía mínima de 30 minutos a máxima intensidad luminosa, durante los cuales el dispositivo debe emitir luz y transmitir su posición de forma ininterrumpida.
El mantenimiento es reducido, pero clave para su eficacia. Se recomienda comprobar al menos una vez al año el correcto encendido y la potencia de los LED. En los modelos a pilas, estas deberían sustituirse cada 15 meses si no se han utilizado o tras 30 minutos de uso efectivo. La baliza debe guardarse en un lugar accesible del habitáculo, protegida de la humedad y de temperaturas extremas, para preservar la electrónica y la batería.