Servilimpce recoge 25 toneladas más de basura al día tras la invasión
INVASIÓN CEUTA
Alejandro Benavides, gerente de Servilimpce, reconoce que los servicios se han duplicado y que la plantilla realiza un importante sobreesfuerzo para mantener la limpieza de la ciudad
Ceuta/ Servilimpce está afrontando uno de los periodos más complicados de los últimos años como consecuencia de la situación excepcional vivida en Ceuta durante las últimas semanas. El importante incremento de población registrado en distintos puntos de la ciudad ha tenido una repercusión directa sobre los servicios públicos y, especialmente, sobre el dispositivo de limpieza y recogida de residuos.
Según las estimaciones de la empresa, la cantidad de basura recogida diariamente ha aumentado en torno a 25 toneladas más de lo habitual, una cifra que refleja la magnitud de una situación que ha obligado a reforzar servicios, reorganizar rutas e incrementar el trabajo de los operarios para tratar de mantener unas condiciones adecuadas de limpieza en toda la ciudad.
El gerente de Servilimpce, Alejandro Benavides, ha explicado que el pasado mes de agosto ha sido especialmente complicado para la empresa debido a la necesidad de responder a una demanda de servicios muy superior a la habitual. «La verdad es que ha sido un mes de agosto bastante complicado. No damos abasto porque los servicios se han duplicado», reconoce Benavides, quien subraya que la recogida de residuos ha experimentado un crecimiento sin precedentes.
«La recogida de basura ha aumentado en torno a 25 toneladas al día. Hay zonas donde antes teníamos que pasar dos veces y ahora tenemos que ir hasta tres o cuatro veces», explica el gerente.
Desde el pasado 30 de julio, coincidiendo con el incremento de la presencia de migrantes en la ciudad, Servilimpce comenzó a detectar un considerable aumento en la generación de residuos sólidos urbanos, especialmente en determinadas barriadas.
Entre las zonas donde más se ha notado este incremento se encuentran Príncipe Alfonso, Príncipe Felipe, Loma Colmenar y Poblado de Regulares, aunque la presión sobre los servicios de limpieza se ha extendido prácticamente por toda Ceuta.
«Desde el día 30 de julio, tras el incremento de población migrante, en las barriadas en general ha aumentado considerablemente el número de kilos de residuos sólidos urbanos, especialmente en zonas como Príncipe Alfonso, Príncipe Felipe, Loma Colmenar o Poblado de Regulares», señala Benavides.
Pero el aumento no se ha limitado únicamente a la basura doméstica. La empresa también ha tenido que hacer frente a un incremento significativo de los residuos procedentes de obras y escombros. «Además, se han incrementado notablemente los kilos de recogida de escombros», apunta el gerente de Servilimpce.
Refuerzo de camiones, rutas y baldeos
Ante esta situación, la empresa se ha visto obligada a reorganizar buena parte de su dispositivo habitual y a incorporar nuevos recursos para intentar responder al incremento de trabajo.
«Para poder mantener medianamente la limpieza en nuestra ciudad hemos tenido que incorporar camiones recolectores en los distintos turnos de refuerzo, bateas por toda la ciudad para el escombro y aumentar el número de baldeos por todos los rincones de Ceuta», explica Alejandro Benavides.
A estos trabajos se suman las actuaciones extraordinarias de limpieza y adecentamiento que se realizan en diferentes puntos de la ciudad, y que generan, según explica el responsable de la empresa, una enorme cantidad de residuos adicionales. «Cada vez que se levanta un adecentamiento tenemos que retirar miles y miles de kilos», destaca.
La situación ha obligado a multiplicar la frecuencia de recogida en algunos de los puntos más afectados. Rutas que anteriormente podían atenderse con dos servicios diarios han tenido que ser reforzadas hasta alcanzar tres e incluso cuatro recogidas.
«Zonas como El Príncipe o Los Rosales son algunos de los lugares donde más hemos notado el incremento. Hay rutas donde antes teníamos que ir dos veces y ahora tenemos que ir hasta tres o cuatro veces», insiste Benavides.
«Estamos desbordados»
El gerente de Servilimpce reconoce abiertamente que la situación ha llevado a los servicios de limpieza a trabajar al límite de su capacidad. «La verdad es que estamos un poco desbordados», afirma.
Aunque algunas zonas, como el centro de la ciudad, se encuentran más controladas gracias a la concentración de recursos y a la frecuencia habitual de los servicios, Benavides señala que las consecuencias del aumento de población son visibles en numerosos puntos de Ceuta.
«En general es todo. Te diría que el centro está más controlado, pero también te encuentras más orines y más excrementos», explica.
La presión aumenta especialmente en determinadas barriadas, donde la generación de residuos y la necesidad de actuaciones de limpieza se han incrementado de forma considerable.
«En El Príncipe hemos notado mucho incremento de basura, muchísimo incremento, y en las demás barriadas ocurre igual. Hay muchos excrementos, muchos orines y no paran de pedirnos actuaciones», señala.
El principal problema, según explica, es que, pese al refuerzo de los recursos disponibles, las necesidades han crecido a un ritmo muy superior. «La verdad es que estamos desbordados porque no puedes llegar a todos lados. Tienes los servicios que tienes, aunque se han reforzado, pero siguen quedándose cortos», reconoce el gerente.
Una situación que afecta directamente al día a día de la ciudad
El aumento de población y la presencia de numerosas personas viviendo o permaneciendo en espacios públicos ha tenido una repercusión directa sobre el funcionamiento cotidiano de los servicios de limpieza.
Benavides explica que se trata de una situación excepcional que genera unas necesidades diferentes a las que habitualmente afronta el servicio municipal. «Evidentemente, ha afectado al día a día de la limpieza en la ciudad. Tienes una sobrepoblación y, además, es una población que no está viviendo en unas condiciones urbanísticas normales», señala.
La circunstancia de que muchas personas estén durmiendo o viviendo en la calle provoca, inevitablemente, una mayor acumulación de residuos en determinados espacios.
«Están durmiendo en la calle, viviendo en la calle, con la cantidad de excrementos y residuos que eso genera», explica el gerente de Servilimpce.
Esta realidad obliga a la empresa a atender constantemente nuevas demandas y actuaciones extraordinarias, además de mantener los servicios ordinarios de recogida y limpieza que requiere el conjunto de la ciudad.
Las vacaciones se mantienen pese al incremento de trabajo
A pesar de la extraordinaria carga de trabajo registrada durante el verano, Servilimpce ha mantenido las vacaciones y los permisos de su plantilla. «Las vacaciones las hemos respetado. No se han cortado vacaciones ni asuntos propios ni nada por el estilo», asegura Alejandro Benavides.
Sin embargo, el mantenimiento de estos derechos laborales, unido al incremento de los servicios necesarios, ha supuesto un esfuerzo adicional para los trabajadores que permanecen activos. «Sí es verdad que se ha duplicado el trabajo para los operarios. Operarios que antes trabajaban a un ritmo normal ahora tienen que hacer un sobreesfuerzo», explica.
La plantilla ha tenido que adaptarse a una situación extraordinaria en la que se han multiplicado las rutas, las recogidas y las actuaciones de limpieza. «Antes iban a un modo normal y ahora están trabajando en un modo de sobreesfuerzo», resume el gerente.
«Chapó con el personal»
Ante las dificultades de este verano, Alejandro Benavides ha querido destacar especialmente la respuesta ofrecida por los trabajadores de Servilimpce.
El gerente ha puesto en valor la profesionalidad y el compromiso de una plantilla que, según señala, ha tenido que asumir una carga de trabajo muy superior a la habitual sin que ello haya impedido que la empresa continúe prestando sus servicios en toda la ciudad. «Evidentemente, chapó con el personal. Están haciendo un sobreesfuerzo y son unos profesionales, la verdad», afirma.
Benavides destaca así la implicación de los operarios en un periodo especialmente complicado, marcado por una situación que ha obligado a Servilimpce a reinventar parte de su organización y reforzar constantemente sus recursos.
La empresa continúa trabajando para responder a las necesidades de limpieza generadas por esta situación excepcional, aunque su gerente reconoce que la presión sobre los servicios sigue siendo muy elevada.
El incremento de 25 toneladas diarias de residuos, la multiplicación de las rutas de recogida, el refuerzo de camiones y baldeos, la instalación de bateas para escombros y el aumento de las actuaciones extraordinarias son algunos de los indicadores que reflejan la dimensión del desafío al que se enfrenta actualmente Servilimpce.
Mientras la ciudad trata de recuperar progresivamente la normalidad, los servicios de limpieza continúan trabajando a pleno rendimiento para atender una demanda que, como reconoce su gerente, ha llevado a la empresa a una situación de máxima exigencia.
«No puedes llegar a todos lados, aunque se hayan reforzado los servicios», concluye Alejandro Benavides, resumiendo así las dificultades de un verano en el que Servilimpce ha tenido que multiplicar sus esfuerzos para mantener la limpieza de Ceuta.