Un sindicato de periodistas condena las amenazas y agresiones a compañeros de la prensa en Ceuta

Libertad de prensa

El SPA-CM pide a las instituciones y partidos políticos “responsabilidad” ante los insultos e intimidaciones que sufren los periodistas de canales nacionales en las calles de la ciudad

Ciudadanos de Ceuta insultan y amenazan a un periodista de un canal nacional durante una manifestación en Benítez
Ciudadanos de Ceuta insultan y amenazan a un periodista de un canal nacional durante una manifestación en Benítez | El Pueblo
Redacción
02 sep 2026 - 17:38

Ceuta/ El Sindicato de Periodistas de Andalucía, Ceuta y Melilla (SPA-CM) condena los episodios de insultos, amenazas, intimidaciones y agresiones sufridos por periodistas mientras desarrollan su trabajo en Ceuta y reclama a las autoridades que garanticen su seguridad y el libre ejercicio del derecho a la información.

Los profesionales de los medios están desarrollando su labor en un contexto de elevada tensión social tras la entrada masiva de miles de personas procedentes de Marruecos el pasado 30 de julio. Esta situación no puede convertirse en un escenario en el que los periodistas sean señalados como responsables de aquello que están cubriendo, ni justificar que sean increpados, amenazados o agredidos por realizar su trabajo.

El SPA-CM recuerda que la libertad de información es un derecho fundamental reconocido por el artículo 20 de la Constitución Española. Los periodistas tienen derecho a desarrollar su actividad profesional y la ciudadanía tiene derecho a recibir información sobre acontecimientos de relevancia pública, especialmente en situaciones de crisis.

El Código Penal contempla distintos tipos delictivos que pueden resultar aplicables cuando se producen estos hechos, entre ellos los delitos de lesiones, amenazas y coacciones. En particular, el artículo 172 contempla una protección específica cuando las coacciones tienen como finalidad impedir el ejercicio de un derecho fundamental.

Por ello, cuando un periodista es amenazado, agredido, intimidado o se intenta impedir que pueda grabar, fotografiar, entrevistar o documentar unos hechos, no solo se está poniendo en riesgo su integridad y su seguridad. También se está atacando el ejercicio de la libertad de información y el derecho de la ciudadanía a conocer lo que está sucediendo.

El SPA-CM considera igualmente necesario hacer un llamamiento a los responsables institucionales y a los partidos políticos para que actúen con responsabilidad y eviten discursos que señalen, estigmaticen o desacrediten a los profesionales de la información.

En un contexto de tensión social, las declaraciones públicas de responsables políticos e institucionales tienen consecuencias. Señalar a los periodistas, cuestionar de manera generalizada su legitimidad profesional o presentar su trabajo como parte del problema puede contribuir a generar un clima de hostilidad hacia ellos y aumentar el riesgo de que sean objeto de ataques.

Los partidos políticos y los cargos públicos tienen una responsabilidad especial en el lenguaje que utilizan y en el clima social que contribuyen a generar. No es aceptable que los profesionales que informan sobre una situación de crisis sean convertidos en objetivo de discursos políticos que puedan alimentar la hostilidad contra ellos.

El SPA-CM reclama, por tanto, a todas las formaciones políticas y a los responsables de las distintas administraciones que respeten la independencia de los medios de comunicación y eviten cualquier discurso que pueda señalar o poner en riesgo a los periodistas que trabajan sobre el terreno.

El Sindicato exige asimismo a las autoridades civiles y policiales que adopten las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los profesionales de la información que trabajan en Ceuta y que cualquier amenaza, agresión o acto de intimidación sea investigado y, cuando corresponda, puesto en conocimiento de la autoridad judicial.

El SPA-CM expresa su solidaridad con todos los periodistas que están trabajando en Ceuta y reclama que puedan hacerlo con seguridad, independencia y sin sufrir presiones por parte de quienes no comparten el contenido de sus informaciones.

La discrepancia con una información nunca puede justificar la intimidación o la violencia contra quien la realiza. Informar no es provocar. Informar es un derecho.

También te puede interesar

Lo último

stats