SEMANA SANTA
El trabajo que nadie ve y que es imprescindible
SEMANA SANTA
Es un día festivo, jueves de primavera. El sol invita a pasear, a desayunar con calma en alguna de las cafeterías abiertas y a disfrutar de una caminata por el Hacho, por alguno de los parques infantiles en el caso de que haya 'enanos' en casa o a despertarse cuando uno quiera sin necesidad de tener que atender a la llamada de ese dictador que todos tenemos en el móvil y que nos suena cada mañana para tirarnos abajo de la cama.
Pero hay personas que no hacen eso, sino que al contrario se afanan en esmerar los últimos detalles para que cualquiera de las procesiones que aún restan por realizar su salida lo tengan todo a punto. Por ello, iglesias como la de Santa María de África rezuman un ambiente especial, distinto al de cualquier otro día.
Si, hay algún turista entrando a ver la imagen de la Patrona o gente rezando. Pero los laterales tienen un aspecto extraño. De entrada, todos los pasos que han salido o lo van a hacer desde África ya están montados. Y alrededor de ellos, un paisaje nada habitual: escobas, balletas, cartones, cajas de herramientas....
"Esto es lo que nadie ve. La gente tiene asimilado que los pasos están impolutos y limpios todo el año, y que poner una cofradía en la calle se hace con dos semanas de antelación. No es así; tenemos que estar previamente limpiando y preparando cada detalle, por pequeño que parezca". Así nos lo dicen un par de hermanas de la Expiración. "Llevamos toda la semana terminando en nuestros trabajos y viniéndonos aquí hasta que cierra la iglesia", nos dice otra. Este jueves "no sabemos cuantas horas echaremos". A menos de medio metro, los Obispo, padre e hijo, se 'pelean' con algún clavo que se resiste a entrar.
La imagen de Francisco Fernández Alcedo y Jesús Molina no es la habitual. Ambos van sin los hábitos de sacerdote, y huyen de nuestro objetivo cuando les proponemos inmortalizar el momento. A dos metros, un par de cofrades de la Flagelación traen varios centros de flores. Los jarrones pesan lo suyo. Uno, por cierto, es madridista y el otro culé. La broma de "los madridistas estamos más acostumbrados a traer cosas a las iglesias, lo hemos hecho quince veces", en relación a la Copa de Europa no falta entre ambos.
Y en el sagrario, mujeres pertenecientes a la comunidad parroquial andan limpiando cada detalle. "No son solo los pasos en la calle, sino la oración. Hoy es la Santa Cena, y desde el punto de vista litúrgico es una jornada muy importante", nos dice una de ellas. A medio metro, otra mujer reza clavada de rodillas.
Estampas, pues, curiosas y que demuestran el trabajo silente de muchos para que todos podamos disfrutar de una salida procesional o rezar en días tan señalados como hoy.
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