El tradicional “tardeo” rockero de Ceuta regresa a La Marina
Caballa Rock
La novena edición del festival Caballa Rock ha dado comienzo a las 15:30 en un auditorio resguardado del calor, con la amenización de una DJ y música en directo gracias a seis grupos con Miguel Campello a la cabeza
La Asociación Cultural B-FREE ha aprendido de los errores que arrebataron a los organizadores del Caballa Rock la sensación de satisfacción completa el pasado año. Un toldo que solo cubría la mitad del acalorado Auditorio de La Marina demoró hasta la noche el lleno del ya tradicional festival. Este año, en su novena edición, una enorme carpa envuelve la totalidad del recinto, donde a primera hora de la tarde de este sábado ya disfrutaba de la música en directo medio centenar de personas. Aún poco para lo que se espera. Si en 2025 rozaron el aforo completo (de hasta 1.500 personas), en esta ocasión, su principal responsable, Antonio Fernández, alias ‘Moli’, espera que se alcance el total. No solo por el confort que ofrece la organización, sino especialmente por el poder de convocatoria del cabeza de cartel, el que fuera líder de ElBicho, Miguel Campello.
“Hemos oído por ahí que ha venido gente de Algeciras para ver a Campello. Eso sería bueno, superar el hándicap del Estrecho”, expresa Moli sentado bajo el frío aire acondicionado de uno de los camerinos del auditorio. Entre cigarrillos, refrigerios para mayores de 18 y algo dulce para picar, la cara visible de B-FREE dedica unos minutos a El Pueblo de Ceuta para desglosar el cartel de la novena edición del Caballa Rock, ensalzar los aciertos y reflexionar sobre el futuro. Pasadas las 17:00h, alrededor de medio centenar de aficionados al rock aplaude y vitorea al primero de los seis grupos que actúan en el festival. La banda local de versiones de rock y blues 33 R.P.M remata su bolo con la mítica ‘Chiquilla’, que suena de fondo mientras Antonio Fernández confiesa con una sonrisa en su rostro estar “más tranquilo”.
“Esta mañana los nervios estaban a flor de piel por si todo el mundo llegaba a su hora si había problema con los barcos… Pero todo ha salido bien. El primer grupo ya ha tocado y empezamos con bastante marchita”, reconoce Moli, ataviado ataviado con una camiseta promocional del festival. De esas que venderán durante toda la jornada en el pequeño puesto de merchandising que suelen tener cada año. La novedad de esta edición es el tenderete dedicado a vender gildas y vermut. “Para darle un toque castizo”, bromea el organizador, que a esa hora espera “salir de aquí a las 12 de la noche reventado, porque será señal de que ha salido muy bien”.
Sobre el toldo, lo califica de “exitazo”: “Agradecemos mucho al responsable de esto, porque la verdad es que el calor de junio es agobiante. Creo que este año la gente va a empezar a venir antes”. Otro de los alicientes para llamar al público es la gran novedad de la edición (además de la carpa), la intervención de la DJ ceutí Nerea Reina entre actuaciones, para que no quede ningún hueco muerto. Estará todo el día pinchando clásicos del rock. El festival se prolongará hasta las 00:00h, cuando deben cerrar el auditorio por estar prohibido hacer ruido en una zona céntrica.
Es la gran tarea pendiente del Caballa Rock. A Moli y a los suyos les gustaría poder empezar el festival “más tarde” y acabar de madrugada, pero saben que en un espacio como la Marina no les será posible nunca. Alguna vez se plantearon la posibilidad de cambiar la ubicación por otra alejada de la urbe como el complejo Miguel de Luque, pero comienzan a pensar que tampoco es tan mala idea encumbrar al evento ceutí como el festival rockero del “tardeo”. “Ahora que está tan de moda, y teniendo en cuenta que la gente que viene tiene una edad que suele preferir la tarde…”, apunta el organizador.
Lo que sí consideran un “hándicap” es el Estrecho. Cree que es posible convertir el Caballa Rock en una jornada a la que acudan personas desde Algeciras u otras zonas cercanas solo para ver a los artistas de su cartel. Como sabe que ha sucedido en esta novena edición. Pero para que sea posible hace un “llamamiento” a las instituciones y entidades privadas para que se pongan manos a la obra en la ampliación de las plazas hoteleras en la ciudad. “Todos los fines de semana hay actividades, eso es estupendo, pero no hay alojamiento para tanta gente. Necesitamos que se mejore la infraestructura hotelera y que no tengamos dificultades para que venga gente de fuera”, expone. Incluso para alojar a los artistas tienen que reservar con antelación, en febrero.
El cartel
La pieza fuerte del cartel de la novena edición del Caballa Rock no había llegado a Ceuta cuando el reloj marcaba las 17:15h. Moli preveía que comenzara a cantar sobre las 22:30, ya que será el último. Los primeros fueron los ceutíes de 33 R.P.M., encargada de inaugurar el festival con una propuesta que mezcla rock clásico, blues y hardcore.
Tras ellos tomó el relevo Leroy Onestone, cantante nacido en la isla caribeña de Granada y afincado en España desde 2002. El artista ofreció un repertorio centrado en el reggae clásico jamaicano y versiones de Bob Marley. “La gente va a flipar con la pinta y todo eso, porque son superbuenos”, aseguraba Moli a escasos minutos de que el americano subiera al escenario.
La vertiente más contundente del cartel llegó con Metalkrüsa, banda ceutí de heavy metal y thrash que recientemente ha publicado su primer álbum de larga duración, Black Dahlia. La potencia de sus directos y el protagonismo de los solos de guitarra volvieron a convertirse en una de las señas de identidad del grupo, considerado por la organización como “el más potente” del festival.
Otro de los momentos más esperados de la tarde fue el regreso de Culto al Silencio, histórica formación ceutí vinculada a los sonidos góticos y alternativos de finales de los años 80. Liderados por Sergio Muela, el grupo volvió a reunirse sobre el escenario tras décadas de ausencia, despertando la nostalgia entre muchos asistentes. “Ayer estuvimos en la sonorización y me dio un pellizquillo de recordar mis 20 años”, confesaban emocionados desde la organización.
La recta final del Caballa Rock quedará reservada para dos de los nombres más destacados del cartel. Miguel Campello, exlíder de ElBicho, actuará entrada la noche con una propuesta marcada por la mezcla de flamenco, rock y sensibilidad pop, mientras que O'Funk'illo pondrá el broche final al festival celebrando sus 25 años de trayectoria con su característico “funky andaluz embrutessío”.