Vecinos de San Amaro alertan del riesgo del monte de las Balsas tras las lluvias y temen una tragedia
QUEJA VECINAL
Desde el colectivo explican que la presión del agua acumulada podría provocar una rotura repentina, con consecuencias imprevisibles para las viviendas cercanas
La Asociación de Vecinos de la barriada de San Amaro ha vuelto a alzar la voz para denunciar el estado del monte de las Balsas, una situación que, según advierten, se ha agravado notablemente tras las intensas lluvias registradas en las últimas horas y que podría derivar en una desgracia de grandes dimensiones si no se actúa con urgencia.
El colectivo vecinal lleva años expresando su preocupación por la falta de medidas de seguridad en esta zona, un temor que se intensificó especialmente tras los efectos de la DANA que asoló varios municipios de la Comunidad Valenciana y dejó más de 200 víctimas mortales. A su juicio, aquellos episodios demostraron las consecuencias que puede tener la falta de previsión ante fenómenos meteorológicos extremos.
Las recientes precipitaciones han provocado la acumulación de miles de litros de agua en las balsas del monte, una circunstancia que, según los vecinos, incrementa de forma alarmante el riesgo de colapso. “Queremos recordar que ante una posible DANA podríamos lamentar daños si ese monte sigue desprotegido”, señalan desde la asociación, que asegura haber trasladado esta preocupación en reiteradas ocasiones al Gobierno local sin obtener respuesta.
Desde el colectivo explican que la presión del agua acumulada podría provocar una rotura repentina, con consecuencias imprevisibles para las viviendas cercanas. “Hay miles y miles de litros acumulados hasta que, con la presión, exploten y ocurra la desgracia”, advierten, al tiempo que lamentan que ningún técnico haya planteado hasta ahora una solución efectiva para evitar que el agua se concentre en ese punto.
Aunque reconocen no ser ingenieros, los vecinos consideran que podrían adoptarse medidas relativamente sencillas, como la habilitación de salidas o drenajes que eviten la acumulación de agua. “No dejaremos de insistir día tras día”, subrayan, visiblemente cansados de una situación que, aseguran, se prolonga desde hace demasiado tiempo.
A esta preocupación se suma un nuevo desprendimiento de tierras y rocas registrado en la pasada madrugada del domingo 8 de febrero. Este episodio se produce apenas un día después de que, el sábado 7 de febrero, una piedra de más de 200 kilos cayera en la zona, provocando daños materiales aunque, afortunadamente, sin causar heridos.
Los vecinos aseguran sentirse desoídos pese a las continuas denuncias y alertas lanzadas en los últimos años. Ante lo que califican como una “situación límite”, advierten de que cualquier día podría producirse una tragedia de grandes dimensiones si no se adoptan medidas preventivas inmediatas para asegurar el monte de las Balsas y proteger a la barriada de San Amaro.