La Virgen del Carmen del Puerto encandila la barriada de Villajovita
VIRGEN DEL CARMEN
La Patrona de los Marineros protagonizó una procesión íntima, muy sentida, que recorrió las calles custodiada por sus fieles hasta desembocar en una fiesta en su honor donde los devotos pudieron despedirse de ella con ilusión hasta el año próximo
Ceuta/ La festividad de la Virgen del Carmen goza en Ceuta de una consideración que trasciende lo cultural e incluso lo divino. La patrona del mar, por motivos más que evidentes, es junto a la patrona del municipio, Nuestra Señora de África, uno de los símbolos más importantes y reverenciados de la ciudad autónoma. Por ello, todos sus ciudadanos, de una manera u otra, disfrutan rindiéndole pleitesía y pidiendo su favor con especial intensidad y pasión en estas fechas tan señaladas.
Sin ir más lejos, este mismo jueves se realizaron las ofrendas florales a la imagen de la Virgen sumergida en la Piedra del Pineo, con decenas de embarcaciones acudiendo al enclave para mostrar sus respetos, y otros tantos buceadores descendiendo los más de 12 metros de profundidad para llegar a la talla. Y, por supuesto, también se vivió desde primera hora de la tarde y hasta bien entrada la noche la emotiva procesión de la Virgen del Carmen del Centro, desde la parroquia de Los Remedios hasta la playa de la Almadraba, pasando por lugares icónicos de Ceuta como el centro de la ciudad o las Murallas Reales, recorridas a través del Foso.
Sin embargo, aunque el día 16 de julio ya ha quedado atrás, y con él las principales celebraciones, procesiones y homenajes a la Reina de los Mares, aún quedan en Ceuta devotos que quieren demostrar su fidelidad y fervor a la patrona del mar. Cada rincón de la ciudad vive su devoción de una manera distinta y única, lo que se ve reflejado en las diferentes liturgias adoptadas para rendirle homenaje.
Es el caso de los vecinos y lugareños que acudieron y participaron este viernes en la procesión de la Virgen del Carmen del Puerto, cuyo comienzo tuvo lugar en la barriada de Villajovita alrededor de las 20:00 horas. Una zona residencial de gran tradición en la ciudad, conocida por su carácter familiar y sus calles tranquilas, que en esta ocasión cobraron vida en honor a la Virgen como acostumbran a hacer cada año desde hace ya décadas.
Un recorrido marcado por la sencillez y la solemnidad, que fue deteniéndose en puntos estratégicos de la barriada pensando en los ancianos y las personas que, por un motivo u otro, no podían salir a procesionar con normalidad. Así, mayores y pequeños pudieron disfrutar por igual de la Virgen en su camino hacia la Playa Benítez, donde al filo de las 21:00 horas la imagen entró por fin al mar. A partir de ahí, tras unos impases cargados de emoción y algarabía, la procesión continuó por la barriada del puerto y culminó con la entrada de la Virgen del Carmen a su ermita con las últimas luces del anochecer.
La fiesta, no obstante, no se detuvo ahí. Con muy buen juicio, aprovechando además la llegada del fin de semana, se celebró en el polideportivo del puerto una verbena que hizo las delicias de los convecinos. La celebración contó con una gran barra con consumiciones a disposición de los asistentes, mientras la orquesta Plenitud actuó como principal atracción. Su música amenizó y animó la velada hasta bien entrada la noche, cuando comenzaron a retirarse poco a poco todos los asistentes, conscientes de lo vivido y preparados ya para soportar la espera hasta el año próximo.