AUGC denuncia el grave deterioro del vallado fronterizo y exige una reforma integral inmediata

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La asociación alerta de que el vallado, obsoleto y estructuralmente deteriorado, permite saltos en segundos, provoca fallos en los sistemas de detección y pone en grave riesgo la seguridad de los guardias civiles

AUGC denuncia el grave deterioro del vallado fronterizo y exige una reforma integral inmediata
AUGC denuncia el grave deterioro del vallado fronterizo y exige una reforma integral inmediata | AUGC

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) alerta de la situación crítica en la que se encuentra el vallado fronterizo tras los daños ocasionados por el último temporal, que ha provocado la caída de varios tramos y ha vuelto a poner de manifiesto una realidad que la asociación viene denunciando desde hace años: la infraestructura está agotada, obsoleta y estructuralmente deteriorada.

AUGC considera imprescindible una reforma integral de todo el perímetro, poniendo fin a las reparaciones parciales y soluciones improvisadas que, lejos de mejorar la seguridad, agravan las deficiencias existentes.

Desde el punto de vista operativo, el doble vallado es claramente vulnerable, ya que puede ser superado en menos de 30 segundos, lo que deja sin margen de reacción a los agentes y convierte la infraestructura en un elemento ineficaz de contención.

Las denominadas mallas antitrepa han demostrado no cumplir su función. Los inmigrantes utilizan herramientas artesanales, como garfios, que les permiten trepar con facilidad. En determinadas ocasiones, estos objetos son empleados como armas improvisadas, incrementando gravemente el riesgo para la integridad física de los guardias civiles.

Tampoco resultan eficaces los peines invertidos situados en la parte superior del vallado, a más de diez metros de altura, que son rebasados con extrema facilidad. Además, cuando los inmigrantes permanecen durante horas encaramados a estos elementos, se obliga a intervenir a los servicios de emergencia, con el consiguiente riesgo tanto para los agentes como para los propios inmigrantes. AUGC ya advirtió de la necesidad de cubrir estos peines con planchas metálicas lisas que supongan un obstáculo real.

El diseño estructural del vallado presenta graves deficiencias, como las vigas metálicas interiores que actúan como auténticas escaleras, facilitando el descenso tras el salto y provocando en ocasiones caídas con lesiones graves.

A ello se suma que el vallado se encuentra saturado de parches y reparaciones improvisadas, lo que impide una correcta vibración de la estructura y provoca fallos en los sensores de detección. Estos no se activan, lo hacen con retraso o no transmiten el aviso en tiempo real a la Central Operativa de Servicios (COS), evidenciando que el sistema tecnológico falla cuando más se necesita.

AUGC denuncia igualmente el fracaso absoluto del sistema de esclusas, que no aporta utilidad real. Aseguran que los brazos hidráulicos se encuentran averiados de forma recurrente, evidenciando su escasa fiabilidad. Además, las vigas de acero en forma de pilares que sujetan las compuertas situadas en el interior del vallado, generan un estrechamiento peligroso, que dificulta la circulación de los vehículos oficiales que acuden con urgencia ante los avisos de salto, creando un problema adicional de seguridad, con riesgo de accidentes y retrasos operativos.

En cuanto a la frontera marítima, los espigones de Benzú y El Tarajal requieren una ampliación urgente para generar un auténtico efecto disuasorio que evite los intentos de bordeo a nado desde Marruecos. Asimismo, precisan una reforma integral inmediata, siendo especialmente preocupante el estado del espigón de Benzú, que se está cayendo a trozos, con el consiguiente peligro para inmigrantes y agentes.

"Este fracaso generalizado de los sistemas de detección y contención tiene una consecuencia directa:

  • El control de la frontera recae casi exclusivamente sobre los guardias civiles, que se ven obligados a emplearse a fondo en primera línea, afrontando un drama humanitario de enorme complejidad.
  • Los agentes realizan de manera habitual rescates, auxilios y actuaciones humanitarias, además de sus funciones de seguridad, sin disponer de recursos suficientes".

AUGC advierte de que esta situación está sometiendo a los guardias civiles a un estrés físico y psicológico enorme, derivado de la presión constante, la exposición al riesgo, la sobrecarga de trabajo y la carga emocional que conllevan estas intervenciones, una realidad que no puede seguir siendo ignorada ni normalizada: "Un auténtico drama humanitario que no solo se está cobrando vidas en nuestras costas, sino también en nuestros montes, con la aparición de dos cadáveres en los últimos días de inmigrantes procedentes del África subsahariana".

Tras años de inversiones millonarias, AUGC considera que el resultado actual no es aceptable ni justificable, y que existe una responsabilidad política evidente en la falta de planificación, evaluación y escucha a los profesionales que trabajan diariamente sobre el terreno.

Por todo ello, AUGC exige:

  • Una reforma integral real y urgente de todo el perímetro fronterizo y de los espigones.
  • Una evaluación rigurosa de las inversiones "intensivas" realizadas por el Ministerio del Interior y de su eficacia real.
  • Un aumento inmediato y estable de los recursos humanos en la frontera sur.
  • Y la dotación de medios materiales adecuados, acordes a la realidad operativa y humanitaria existente.

Desde AUGC se insiste en que la situación actual pone en riesgo la seguridad, la integridad física de los guardias civiles y la eficacia del control fronterizo, por lo que reclaman actuaciones inmediatas, serias y estructurales, y no más medidas provisionales.

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