El Ejército se puso en alerta dos días antes del asalto, pero no se ordenó su despliegue
Ejército
Los cuarteles de la ciudad autónoma estaban de guardia ante la amenaza del cruce en la frontera, aunque su intervención no solicitó hasta el día 30 por la tarde
Las unidades del Ejército de Tierra destacadas en Ceuta permanecieron en situación de alerta y preparadas para intervenir al menos dos días antes de la entrada masiva de migrantes registrada entre la noche del 29 y el 30 de julio, según informa este sábado el diario El Mundo.
De acuerdo con la información publicada por el periódico, los más de 3.000 militares integrados en la Comandancia General de Ceuta recibieron a finales de julio instrucciones para prepararse ante la posibilidad de una presión migratoria sobre la frontera. La medida se habría adoptado después de que los servicios de inteligencia detectaran convocatorias difundidas en redes sociales para realizar un cruce masivo a nado desde Marruecos.
Según El Mundo, durante los días previos las distintas unidades revisaron vehículos, equipamiento y material operativo con el objetivo de poder desplegarse de forma inmediata si así se ordenaba. Las fuentes consultadas por el diario sostienen que los acuartelamientos permanecieron preparados ante un posible escenario de vulneración de la integridad territorial.
La información señala que, cuando comenzaron las entradas masivas por la zona del Tarajal, numerosos militares esperaban una orden de despliegue que consideraban inminente. Sin embargo, la autorización no llegó durante las primeras horas de la crisis, mientras los agentes de la Guardia Civil trataban de gestionar la llegada continua de migrantes.
Siempre según la versión recogida por El Mundo, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa habría planteado la conveniencia de activar a las Fuerzas Armadas durante la jornada del 30 de julio, aunque la decisión final se retrasó durante varias horas.
No fue hasta las 19.30 horas cuando el Ministerio de Defensa autorizó la salida de efectivos de la Comandancia General de Ceuta. El despliegue inicial, añade el diario, estuvo formado por alrededor de 300 militares encargados de apoyar a la Guardia Civil y reforzar la seguridad en distintos puntos de la ciudad.
Para entonces, gran parte de los miles de migrantes que accedieron a Ceuta ya habían cruzado la frontera. La presencia militar se hizo visible en las calles mediante patrullas y vehículos blindados, en una operación destinada a reforzar el control de la situación y garantizar el orden público.
El Mundo recuerda que las unidades destacadas en Ceuta participan de forma habitual en las denominadas Operaciones Permanentes de Presencia, Vigilancia y Disuasión, unos ejercicios periódicos coordinados por el Mando de Operaciones que permiten mantener a los efectivos preparados para actuar ante situaciones de emergencia o amenazas a la seguridad.
Según la información publicada, el contingente desplegado aumentó en las jornadas posteriores hasta alcanzar varios miles de militares, una vez que la fase más intensa de la crisis migratoria había remitido y la mayoría de los migrantes ya habían sido retornados a Marruecos.