La frontera vuelve a atascarse: hasta ocho horas para entrar a Ceuta en coche
FRONTERA
El conocido observador fronterizo, Dris Ouahabi, atribuye el colapso a la falta de carriles y personal de Aduanas, mientras asegura que el control de pasaportes funciona con normalidad
Las retenciones para acceder a Ceuta desde Marruecos en vehículo han vuelto a agravarse en los últimos días. Así lo asegura Dris Ouahabi, conocido por informar de manera habitual sobre la situación de la frontera, quien advierte de que los tiempos de espera se sitúan ya entre cinco y ocho horas prácticamente cualquier día de la semana.
Según explica, el principal cuello de botella ya no se encuentra en el control documental, sino en la inspección de los vehículos. A su juicio, la apertura de únicamente dos ventanillas en la zona de acceso, cuando todavía faltan otras tres por entrar en funcionamiento, ha reducido notablemente la capacidad de paso. "Para entrar de Marruecos a Ceuta, en coche, a cualquier hora y cualquier día, tienes que pasar entre cinco y ocho horas", afirma.
Ouahabi sostiene que la situación ha empeorado respecto a meses anteriores. Aunque durante las obras los problemas se concentraban principalmente en fines de semana, ahora las largas colas se repiten de forma continuada. "Ayer, antes de ayer y toda la semana la gente ha estado más de siete horas para entrar de Marruecos a Ceuta", asegura.
El observador fronterizo diferencia claramente entre el funcionamiento de los distintos controles existentes en el paso. Mientras considera que el nuevo sistema implantado para la verificación de pasaportes está dando buenos resultados, sitúa el origen de las demoras en el servicio aduanero encargado de revisar los automóviles.
"El sistema de pasaportes va muy bien. Mejor que antes, mil veces. El problema lo tenemos donde está la gente de Aduanas", explica. Según detalla, la inspección de cada turismo puede prolongarse entre diez y quince minutos, lo que provoca que la circulación se ralentice rápidamente incluso con un número reducido de vehículos.
Para ilustrar esa situación, Ouahabi realiza un cálculo sencillo: con apenas diez coches por delante, la espera puede acercarse ya a una hora. Cuando la fila alcanza la rotonda previa al paso fronterizo, añade, los tiempos se disparan hasta las cinco, siete e incluso ocho horas, mientras que una vez dentro del recinto todavía pueden transcurrir otras tres horas antes de completar el acceso.
A su juicio, el retraso responde tanto a la escasez de personal como al procedimiento empleado durante las inspecciones. "Están buscando coches de una manera muy atrasada", lamenta, al tiempo que considera que, mientras no aumenten los efectivos y los carriles disponibles, las retenciones seguirán formando parte de la rutina diaria de quienes cruzan la frontera en dirección a Ceuta.