La Guardia Civil suspende la concesión de permisos en Ceuta y Melilla “hasta nueva orden”
Crisis migratoria
La AUGC informa de que Interior ha optado por mantener el máximo nivel de disponibilidad. Para la AUGC “quitarles el descanso es injusto y un riesgo laboral”
El Ministerio del Interior ha optado por mantener al máximo nivel de disponibilidad a las plantillas de la Guardia Civil destinadas en Ceuta y Melilla ante la situación de presión migratoria y de seguridad, pero la decisión ha provocado un fuerte malestar entre los agentes. La orden establece, hasta nueva indicación, la suspensión de vacaciones, permisos y licencias para los efectivos destinados en ambas ciudades autónomas o desplazados allí en comisión de servicio.
La medida, adoptada en un momento de máxima tensión tras los acontecimientos registrados a finales de julio, ha sido recibida con críticas por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que considera que el Ministerio está afrontando la emergencia recurriendo a los efectivos que ya están desplegados, en lugar de incrementar de manera suficiente las plantillas.
«Reforzar es traer personal, no estrujar al que ya está», sostiene la asociación, que considera que retirar los descansos no constituye un refuerzo real de la seguridad, sino un incremento de la carga de trabajo sobre agentes que llevan semanas sometidos a una elevada presión operativa.
La AUGC advierte además de las consecuencias que puede tener mantener durante un periodo prolongado a los agentes sin sus descansos. «Quitarles el descanso no es sólo injusto, sino un riesgo laboral. Un agente agotado rinde menos, no más», señala la organización.
Uno de los principales motivos de preocupación para la AUGC es que la suspensión de vacaciones y determinados permisos se mantiene «hasta nueva orden», sin establecer inicialmente un plazo concreto de aplicación.
La asociación reclama que cualquier medida extraordinaria tenga una duración determinada, sea revisada periódicamente y que las denegaciones estén debidamente justificadas. También recuerda que existen permisos vinculados a circunstancias personales especialmente protegidas que no pueden quedar sometidos a una suspensión general, entre ellos los relacionados con nacimiento, fallecimiento de familiares, salud, lactancia o violencia de género.
La organización exige igualmente que las jornadas extraordinarias realizadas por los agentes sean compensadas y abonadas conforme corresponda.
La instrucción de la Dirección Adjunta Operativa de la Guardia Civil justifica las medidas por el incremento de la presión migratoria irregular y por la necesidad de garantizar la seguridad ciudadana y la vigilancia de la frontera exterior en Ceuta y Melilla.
El documento señala que la situación operativa se ve afectada por el periodo estival y por el disfrute de vacaciones y permisos, por lo que considera necesario adoptar medidas extraordinarias para garantizar la cobertura de los servicios.
Para la AUGC, sin embargo, la propia decisión evidencia la dimensión del problema. Si es necesario recurrir a la suspensión de derechos de las plantillas para mantener la cobertura operativa, argumenta la asociación, queda patente la necesidad de aumentar las dotaciones estructurales.
La organización calcula que Ceuta necesita alrededor de 200 guardias civiles adicionales con carácter permanente, incluidos los refuerzos del Grupo de Reserva y Seguridad, además de una mejora sustancial de los medios materiales destinados a la vigilancia marítima y fronteriza.
La Policía también pide más efectivos
La reclamación no se limita a la Guardia Civil. Jupol, sindicato mayoritario de la Policía Nacional, reclama igualmente un incremento permanente de las plantillas de Ceuta, con unos 100 policías adicionales, además de más efectivos especializados en orden público.
Entre sus peticiones figura también la creación de un segundo grupo de antidisturbios, un refuerzo específico de unidades de seguridad ciudadana y la implantación de una unidad permanente de drones para la vigilancia de la frontera.
Ambas organizaciones coinciden en una reivindicación fundamental: los efectivos desplazados extraordinariamente a Ceuta no deberían desaparecer cuando disminuya la atención mediática sobre la crisis.
«El problema existe y no se soluciona quitando descansos»
La AUGC considera que la suspensión generalizada de vacaciones y permisos supone, en la práctica, reconocer que las plantillas afrontan una situación excepcional. Pero reclama que esa excepcionalidad se traduzca en decisiones estructurales.
La organización insiste en que el déficit de personal no puede resolverse indefinidamente aumentando las horas de servicio de los agentes disponibles. También reclama mayores capacidades de información para detectar con antelación posibles movimientos coordinados hacia la frontera y medios adecuados para responder ante episodios de presión migratoria.
El mensaje de los representantes de los guardias civiles es contundente: mantener operativos a los agentes es necesario, pero hacerlo a costa de eliminar sus descansos no puede convertirse en la solución permanente. Para la AUGC, la respuesta pasa por aumentar las plantillas y los recursos, no por cargar todavía más sobre quienes ya se encuentran desplegados en la frontera.