El Reina Sofía y Príncipe Felipe, los colegios que se barajan para acoger a menores
CRISIS MIGRATORIA
Se trata de una medida que será provisional hasta que la Ciudad habilite las naves para poder acoger a los más de mil menores que saturan el sistema de acogida de Ceuta tras la invasión del pasado jueves
La presión migratoria de Ceuta continúa siendo un auténtico quebradero para las administraciones, que trabajan las 24 horas del día por intentar recuperar una normalidad que tardará meses en llegar a la vista de lo que podemos observar en nuestras calles, principalmente en la periferia.
Pero uno de los principales problemas que ocupa a la administración local y al Estado es la situación de los más de mil menores que se encuentran en la ciudad, muchos de ellos aún deambulando por Ceuta, mientras otros ya están tutelados por el Ejecutivo, de ahí a que se vaya a habilitar dos naves para su acogida. De momento y mientras que acondicionan, se baraja la opción de los centros educativos Reina Sofía y Príncipe Alfonso, para acoger a estos menores que se encuentran en Ceuta desde finales de la pasada semana en unas condiciones muy vulnerables.
Los equipos de servicios sociales, protección de menores y organizaciones humanitarias continúan prestando asistencia básica, apoyo sanitario y acompañamiento psicológico a los jóvenes que permanecen bajo tutela o a la espera de ser derivados.
Al mismo tiempo, las administraciones mantienen abiertas diferentes líneas de trabajo para aliviar la presión que soporta Ceuta. Entre ellas figuran la búsqueda de nuevos recursos de acogida, el refuerzo de personal especializado y la coordinación con el Gobierno central para estudiar posibles mecanismos que permitan redistribuir la carga asistencial y garantizar una respuesta adecuada a una situación que supera la capacidad ordinaria de la ciudad.
Mientras tanto, la ciudadanía continúa conviviendo con las consecuencias de esta crisis migratoria, que ha transformado la actividad diaria de numerosos barrios y mantiene movilizados a cuerpos de seguridad, servicios de emergencia, entidades sociales y personal de distintas administraciones. Todo apunta a que la gestión de esta situación seguirá siendo uno de los principales retos para Ceuta en las próximas semanas, a la espera de que las medidas adoptadas permitan recuperar progresivamente la normalidad.