El SEIS entre incendios, vandalismo y escoltas policiales mientras Marlaska habla de "inseguridad subjetiva"
VANDALISMO
Cuatro salidas en una sola madrugada, dos incendios en Arcos Quebrados y un vehículo calcinado en Tejar de Ingenieros vuelven a poner el foco en la seguridad de los efectivos del SEIS y en la realidad que viven sobre el terreno
Ceuta/ Los bomberos de Ceuta han vuelto a afrontar una madrugada marcada por los incendios de basura y vehículos, con cuatro intervenciones registradas desde las 23:01 hasta las primeras horas de la mañana. El vertedero ilegal de Arcos Quebrados volvió a ser uno de los principales escenarios de actuación, con dos incendios que obligaron a los efectivos a emplear miles de litros de agua para sofocar las llamas.
La sucesión de incidentes vuelve a poner sobre la mesa las condiciones en las que trabajan los profesionales del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS), que desde hace años realizan con escolta policial sus desplazamientos a la barriada del Príncipe y zonas aledañas debido a los episodios de violencia y a las emboscadas que, según se ha denunciado, han sufrido durante algunas intervenciones.
La primera salida se produjo a las 23:01 horas, tras un aviso del 112. A su llegada, los bomberos localizaron un pequeño foco de fuego entre una gran acumulación de basura y escombros, que extinguieron utilizando una devanadera y aproximadamente 400 litros de agua.
A las 01:16 horas tuvo lugar la segunda movilización. En esta ocasión, la intervención quedó en una falsa alarma después de que la Policía confirmara que el fuego detectado estaba relacionado con un vecino que utilizaba un anafe.
La tercera salida se registró a las 03:31 horas, nuevamente en el entorno de Arcos Quebrados. Los efectivos encontraron una gran cantidad de residuos ardiendo en una superficie aproximada de 100 metros cuadrados. Para extinguir el incendio utilizaron las devanaderas de ambos vehículos y alrededor de 4.000 litros de agua. La actuación concluyó sin incidencias, aunque los bomberos advirtieron al 112 y a la Policía de que la acumulación de chapas y hierros provocaría que la zona continuara emanando vapor durante varias horas.
La última intervención tuvo lugar en Tejar de Ingenieros, donde los bomberos encontraron un turismo Nissan sin matrículas completamente envuelto en llamas. Para sofocar el incendio fueron necesarios unos 2.000 litros de agua. El vehículo quedó totalmente calcinado, con daños en el motor, el habitáculo, la carrocería, las ruedas, las llantas, los cristales y el maletero. Su estado impidió identificar el número de bastidor y determinar con precisión sus características.
Esta nueva sucesión de incendios se produce en un contexto de debate sobre la seguridad ciudadana en Ceuta, después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se refiriera en septiembre a la «sensación de inseguridad subjetiva» expresada por parte de la población ceutí. El ministro sostuvo que la percepción de inseguridad debía distinguirse de los indicadores objetivos de criminalidad, aunque reconoció la complejidad de la situación vivida en la ciudad.
Más allá de ese debate, las intervenciones de los bomberos reflejan situaciones concretas que afectan a los servicios de emergencia: incendios reiterados en puntos de acumulación de residuos, vehículos completamente destruidos por las llamas y la necesidad de contar con protección policial para acceder a determinadas zonas.
La madrugada vuelve a dejar así cuatro avisos para el SEIS, dos de ellos relacionados con fuegos en Arcos Quebrados. Una sucesión de actuaciones que reabre el debate sobre el vandalismo, la prevención de incendios y las condiciones de seguridad de quienes deben acudir a extinguirlos.