Los vecinos de Carmelitas evitan que una joven marroquí sea violada
SUCESOS
“Esto es un sinvivir. No nos dejan dormir y vivimos con miedo. Así no se puede vivir”, señala el vecino Abdeluahed Ahmed
La preocupación entre los vecinos de la barriada de Las Carmelitas continúa creciendo tras el presunto intento de agresión sexual a una joven marroquí ocurrido el pasado lunes en las inmediaciones de la Cuesta Móvil, un suceso que, según denuncian los residentes, ha agravado el clima de inseguridad que viven desde hace días por la presencia de numerosos migrantes en la zona.
Los hechos habrían ocurrido en una de las bajadas próximas al campo y a la mezquita del barrio. Según el testimonio de los vecinos, la joven comenzó a pedir auxilio, lo que permitió la rápida intervención tanto de residentes como de otros migrantes que se encontraban en el lugar, evitando que la agresión llegara a consumarse.
Abdeluahed Ahmed, vecino de Las Carmelitas desde hace décadas, asegura que este episodio ha supuesto un punto de inflexión para el barrio. “Esto es un sinvivir. No nos dejan dormir y vivimos con miedo. Así no se puede vivir.”
El vecino lamenta que la situación se haya deteriorado notablemente durante la última semana y denuncia problemas de convivencia y salubridad derivados de los asentamientos improvisados en distintos puntos de la barriada. “Esto es inhumano. Defecan aquí, hacen sus necesidades en la calle y el olor es insoportable. Es un foco de infección.”
Ahmed sostiene que los residentes llevan días soportando altercados durante la noche y reclama una mayor presencia de las administraciones para devolver la tranquilidad al barrio. “Las autoridades no nos protegen. Estamos completamente abandonados.”
Respecto al presunto intento de agresión sexual, el vecino relata que el sospechoso fue retenido por personas presentes en la zona hasta la llegada de la Policía Nacional. Según su versión, posteriormente quedó en libertad al no haberse consumado la agresión. “Los vecinos intervinieron y entregaron a esa persona a la policía. Gracias a que la joven empezó a gritar se evitó una desgracia.”
Los residentes consideran que este episodio evidencia la necesidad de reforzar la seguridad en la barriada y adoptar medidas que permitan atender tanto la situación humanitaria de las personas migrantes como garantizar la protección y la convivencia de los vecinos.
Mientras tanto, los habitantes de Las Carmelitas aseguran que continúan viviendo con preocupación y reclaman una respuesta urgente de las administraciones para evitar que se produzcan nuevos incidentes.