Más de veinte disparos y un incendio reavivan la alarma en El Príncipe
POLICIA NACIONAL
El suceso se registró antes del amanecer, cuando se escucharon numerosas detonaciones en un área especialmente sensible por la concentración de comercios y viviendas
La sucesión de episodios violentos con armas de fuego en Ceuta ha sumado esta madrugada un nuevo capítulo que ha llevado a la Policía Nacional a cerrar por completo el acceso al zoco de la barriada del Príncipe Alfonso, una medida excepcional adoptada tras una nueva ráfaga de disparos y un incendio provocado en la zona.
El suceso se registró antes del amanecer, cuando se escucharon numerosas detonaciones en un área especialmente sensible por la concentración de comercios y viviendas. A la intensidad de los disparos se añadió la quema de un establecimiento, lo que incrementó la sensación de inseguridad en el entorno.
La situación obligó a activar a los servicios de emergencia, aunque la intervención de los Bomberos tuvo que aplazarse debido a que el lugar no reunía condiciones de seguridad. Ante el riesgo existente, la Policía Nacional optó por acordonar el área y asegirar un perímetro para proteger a los efectivos y a los vecinos.
El dispositivo policial se mantuvo activo durante horas. Incluso pasadas las seis de la mañana, la carretera de acceso al zoco permanecía cerrada al tráfico, impidiendo cualquier aproximación a las inmediaciones donde se produjeron los hechos, mientras se aseguraba la escena para las labores de inspección.
Por el momento, no se ha confirmado oficialmente si el incidente ha causado heridos. La Policía Nacional no ha ofrecido aún datos concretos y se está a la espera de información oficial que permita aclarar el alcance real del suceso.
Los investigadores trabajan con la hipótesis de que este nuevo episodio no es un hecho aislado. Fuentes policiales apuntan a una posible conexión con otros tiroteos recientes ocurridos tanto en el propio Príncipe Alfonso como en la barriada de Cortijo Moreno, donde también se registraron disparos contra viviendas y la quema de un vehículo.
La reiteración de ataques contra viviendas y establecimientos vinculadas a una misma familia y el aumento progresivo de la violencia, que ahora incluye incendios, ha encendido las alertas entre los cuerpos de seguridad, que analizan de forma conjunta los indicios balísticos de los distintos escenarios para determinar si existe un patrón común.