La Asamblea aprueba el reglamento de prestaciones sociales pese al rechazo del PSOE y Ceuta Ya!
SERVICIOS SOCIALES
El nuevo texto sale adelante con 14 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones. Incorpora mejoras como el aumento del umbral del IPREM
La Asamblea de Ceuta ha aprobado este miércoles de forma definitiva el reglamento de prestaciones económicas de los Servicios Sociales, una norma que marca el acceso a ayudas básicas que salió adelante con 14 votos a favor, 4 en contra y tres abstenciones. La consejera Nabila Benzina defendió el texto como el resultado del trabajo prolongado durante más de un año y orientado a “adaptar el sistema a las necesidades actuales de las familias”.
Explicó Benzina que el reglamento incorpora mejoras como el aumento del umbral del IPREM en 2,5 veces y cambios en el cálculo de ingresos —que ahora solo computa el 50% de gastos como alquiler o hipoteca— para ampliar el número de beneficiarios.
La responsable del área subrayó que el documento se ha elaborado con un “enfoque práctico”, analizando casos reales para cubrir distintas situaciones de vulnerabilidad. En su intervención, recalcó que se trata de un reglamento “vivo”, alineado con otros modelos a nivel nacional y pensado para “evolucionar con el tiempo”. También defendió que parte de las enmiendas presentadas por la oposición sí han sido incorporadas cuando resultaban viables desde el punto de vista técnico.
Frente a esa visión, el PSOE cargó con dureza contra el texto. El diputado Sebastián Guerrero reprochó al Gobierno haber rechazado 43 enmiendas de fondo de un total cercano a 70 propuestas y sostuvo que el reglamento “se queda corto para responder a la realidad social de Ceuta”. A su juicio, el documento mantiene trabas administrativas, no simplifica los procedimientos y no adapta los criterios a situaciones actuales como las familias monoparentales o los casos de violencia de género.
El socialista defendió que su grupo había planteado una batería de medidas para mejorar el acceso a las ayudas, incluyendo nuevas prestaciones —como gafas o audífonos— o una mayor flexibilidad en los requisitos. “Han aceptado retoques menores que no cambian la vida de nadie”, afirmó, antes de justificar el voto en contra de su grupo.
La posición de Ceuta Ya! fue similar. Su diputada, Julia Ferreras, cuestionó el enfoque del reglamento y aseguró que muchas de sus enmiendas, más del 8%, fueron rechazadas por criterios “políticos”. Consideró que el texto no amplía derechos, sino que “introduce obstáculos”. Llegó a definirlo como una norma que “regula la caridad” en lugar de “garantizar unos servicios sociales efectivos”.
Nadia Mohamed, diputada del MDyC, anunció el apoyo de su grupo, aunque con matices. Defendió que el objetivo debe ser que los Servicios Sociales actúen como un recurso temporal y no estructural, pero reconoció la necesidad de contar con un reglamento actualizado tras años de retraso.
Vox optó por la abstención. Juan Sergio Redondo se limitó a señalar que su grupo se mantendría en la misma posición que ya había manifestado en ocasiones anteriores.
El rifirrafe durante esta propuesta lo protagonizaron Benzina y Guerrero. La consejera fue tajante y cuestionó la profundidad del trabajo realizado por el PSOE, al que criticó que sus propuestas no estuvieran “suficientemente elaboradas”. “Han presentado un reglamento prácticamente nuevo en una semana…Nosotros hemos tardado más de un año. Esto es un documento técnico serio”, sostuvo.
El diputado socialista respondió acusando a Benzina de descalificar, a su juicio, innecesariamente, el trabajo de la oposición y defendió una propuesta que buscaba un sistema “más justo y equitativo”. Aprovechó también para reprochar la lentitud de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales en relación a otros proyectos.