Los empresarios de Ceuta prefieren expulsiones a las ayudas del Gobierno para afrontar la crisis
ECONOMÍA / EMPRESA
Las organizaciones que representan a los negocios caballas valoran positivamente las medidas económicas del Ejecutivo, si bien insisten en que “no bastan” y subrayan la importancia de la seguridad: “Es imposible resolverlo con dinero”
Ceuta/ Más de un mes después de la entrada masiva del 30 de julio Ceuta aún vive en un “espejismo” de realidad social y también económica. Una ciudad que depende principalmente de “pequeñísimas pymes” y que está centrada en gran medida en el turismo ha visto cómo en pocas semanas este sector ha caído un 90%, si bien hasta ahora se han llenado los hoteles y bares con la cantidad de profesionales de medios de comunicación, políticos, funcionarios de seguridad y sanitarios, así como con otros efectivos desplazados por la emergencia.
A ellos hay que sumar ciudadanos de la Península que han cruzado el Estrecho estos días para participar en manifestaciones como la del Día de Autonomía de este miércoles o para traer bienes de primera necesidad para las más de 10.000 personas migrantes recién llegadas que se calcula que aún permanecen en el territorio.
Las organizaciones que representan a los negocios caballas, la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), han valorado positivamente en los últimos días las medidas económicas que ha ido planteando el Gobierno central y que hasta la fecha suman 309 millones repartidos en distintos sectores, si bien insisten en la importancia de que las finanzas pasan por la sensación de seguridad en la población, y esta por las expulsiones de los recién llegados.
Dentro del llamado plan de choque, aprobado en el Consejo de Ministros de este martes vía real decreto, se destinan 80 millones para los negocios locales para este 2026. De entre ellos, habrá ayudas directas para empresas y autónomos (36,6 millones) y medidas variadas de apoyo al comercio, el turismo, la restauración y la internacionalización de negocios ceutíes (16 millones). A la primera cantidad hay que sumar una línea de avales por cuenta del Estado de 50 millones de euros gestionada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) para el acceso a financiación de las empresas.
En materia fiscal, se aumenta de forma permanente la bonificación del Impuesto de Sociedades del 50% al 60% para empresas residentes en Ceuta y Melilla, y para las que mantienen actividad y puestos de trabajo en las ciudades autónomas. Los autónomos dispondrán de mejores condiciones para su tributación en el IRPF, con mayor posibilidad de deducirse provisiones y gastos de difícil justificación.
Entre otras medidas del plan de choque también se beneficiarán de exenciones en cuotas a la Seguridad Social las empresas que hayan visto interrumpida o limitada su actividad y que se vean obligadas a recurrir a ERTE. A ello se une una prestación por cese de actividad para los trabajadores autónomos y la posibilidad de aplazamientos en los pagos a intereses mínimos del 0,5%. Además, la bonificación en la cuota empresarial a la Seguridad Social aumenta de forma permanente del 50% actual hasta el 75%, para trabajadores con contrato indefinido y siempre que desarrollen actividades formativas.
Estas ayudas del plan de choque se suman al Plan Integral Socioeconómico de 2022, no lo sustituyen, por lo que este acuerdo seguirá funcionando de forma paralela.
La CECE pide también subvenciones para seguridad privada en empresas y el refuerzo fronterizo
A estas últimas medidas se refirió la presidenta de la CECE, Arantxa Campos, en una entrevista la semana pasada en El Economista. Dijo que las ayudas directas le parecen “muy bien porque constituyen una forma de aumentar la liquidez para poder hacer frente a los pagos” y, sobre la bonificación del 75% en las cuotas de la Seguridad Social, recordó que es algo que ya llevaban “tiempo reclamando”, al igual que la bonificación del Impuesto de Sociedades. “Hay que blindar el Régimen Económico y Fiscal (REF), pero creo, en general, que el paquete cubre prácticamente todos los flancos. Eso sí, hubiese sido positivo aprobar subvenciones para la seguridad privada para garantizar la vigilancia”, valoró, en resumen.
No obstante, le preguntaron si esto sería suficiente, a lo que contestó que estas medidas “no bastan”. “Es necesario que los inmigrantes vuelvan a Marruecos, que se lleve a cabo un refuerzo estructural de los espigones del Tarajal y Benzú para que la situación no se repita y que la Unión Europea se involucre en la defensa de la ciudad para garantizar nuestro futuro. Esto ya pasó en 2021 y no se hizo nada. Y volverá a pasar si no se blinda la frontera y se garantizan las devoluciones de los inmigrantes que entren de forma ilegal según lleguen”, contestó literal y tajantemente Campos.
“Con estos números es absolutamente imposible que el comercio, la restauración y el sector productivo puedan mantenerse”
La Cámara de Comercio elevó en un balance publicado el 30 de agosto en 5,28 millones más las pérdidas que habían previsto para los negocios locales en el mismo mes, hasta superar los 33 millones de euros en pérdidas desde la entrada masiva teniendo en cuenta también la cancelación de la Feria y el cierre de los negocios en los primeros días de la crisis. La caída de la facturación de esta última circunstancia la cifró la CECE en más del 70%.
La Cámara ha estimado que la demanda turística se ha reducido alrededor de un 90%, y que afectó a alojamientos, al comercio, a la hostelería, al transporte, al ocio, las actividades turísticas y a otros servicios de la ciudad. No obstante, la facturación de los alojamientos solo disminuyó aproximadamente un 50%, una diferencia que no responde a la recuperación del turismo porque las habitaciones han sido ocupadas temporalmente por miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, profesionales de medios de comunicación y otros efectivos desplazados por la emergencia; un “espejismo”, según la periodista de economía consultada, Susana Burgos.
En una entrevista en RNE la semana pasada, el presidente de la Cámara, Karim Bulaix, dijo que esta crisis es “imposible resolverla con dinero” porque “la gente tiene miedo”, si bien expresó también que los fondos estatales “están muy bien” para paliar pérdidas y “aliviar la carga y la falta de liquidez del sector empresarial”. “Esto requiere una toma de decisiones inmediatas que efectivamente lleven al fin que debería haberse producido hace ya tiempo, que era la expulsión de quienes han ocupado Ceuta, porque de otra manera es imposible. La gente no quiere consumir. Con estos números es absolutamente imposible que el comercio, que la restauración y que el sector productivo de la ciudad puedan mantenerse”, valoró Bulaix.
“Lo más económico sería expulsar a los inmigrantes que siguen en Ceuta”
El Pueblo de Ceuta ha conversado con la periodista caballa especializada en economía Susana Burgos, que ha analizado el plan de choque propuesto por el Ejecutivo y sigue muy de cerca las reacciones de los actores empresariales de la ciudad. Para ella “lo más sostenible desde el punto de vista económico” es expulsar a los migrantes llegados en la entrada masiva “por encima de cualquier cosa”, si bien no rechaza el dinero del Estado porque “Ceuta lo necesita como el comer”. “Necesitamos que Ceuta vuelva a ser una ciudad segura, no mantener una economía de guerra, que es lo que está proponiendo el Gobierno. Por favor, expulsen a los inmigrantes y recuperemos la vida de la ciudad”, ha resumido Burgos en este sentido.
Consultada por los números anteriormente expuestos, Burgos hizo suyas las cifras y demandas de ambas organizaciones empresariales y recordó que el tejido empresarial ceutí está compuesto por pymes y, “en su grandísima mayoría“, no por medianas, sino por “pequeñas y pequeñísimas empresas”, por lo que insistió en esa vulnerabilidad socioeconómica. “¿Cómo afrontas los gastos corrientes si no estás teniendo facturación o esta se ve mermada de una manera tan importante?”, se preguntó retóricamente, al tiempo que también hizo mención a la ciudadanía, con un nivel de paro “muy superior a la media española”, y en concreto de paro juvenil. “Lo que se ha visto durante todo el mes es la radiografía de una economía en colapso porque la ciudad está en colapso”, resumió la periodista especializada, visiblemente preocupada.
La autoestima y la inversión patriota
No obstante, haciendo gala de su autoestima natural para con la ciudad autónoma, Burgos vio positivamente que “muchísima gente que no sabía absolutamente nada de Ceuta“ ahora se esté interesando por la ciudad “en todos los aspectos”; por ejemplo, en cuanto al Régimen Fiscal Especial, por el que le “están preguntando mucho” los medios de comunicación de Madrid. “El que Ceuta se sitúe en el mapa, aunque sea con motivo inicial de una invasión y una desgracia, debería ser aprovechado por los ceutíes para dar a conocer y para mostrar todas las oportunidades desde el punto de vista de la inversión”, insiste Burgos, que también ha puesto en valor que en los últimos años la ciudad esté “sabiendo aprovechar el pico de la revolución digital”.
“Aunque la economía no entiende de patriotismo ni de ideología en general, hay empresarios españoles comprometidos que van a pensar que están haciendo algo especialmente positivo al invertir en Ceuta. No solamente porque impacte en la cuenta de resultados de sus negocios, sino porque además sabrán que estarán defendiendo España”, deseó la periodista, que confía que mejore la situación antes de que “el foco se desvíe” de la Perla del Mediterráneo.