Ricardo Otheguy: “El uso del dariya no tiene por que suponer un problema”
IDIOMAS
El prestigioso experto de la Universidad de Nueva York estuvo esta semana en Ceuta participando en el simposio sobre el instrumento LeyLa, y reflexionó sobre la coexistencia de varios idiomas
¿Qué es una lengua materna?. No tiene por qué ser la que tiene la catalogación de oficial del lugar en el que se encuentre; ni siquiera tiene que ser un idioma oficialmente reconocido como tal. De esto sabe, y mucho, uno de los mayores expertos mundiales -acaso el que mas- en el denominado ‘spanglish’: esa jerga que hablan en Estados Unidos miles de personas y que no deja de ser una mezcla entre el inglés y el castellano, ambos en sus estratos más sencillos. Aquello de “un buen parqueo” o la mítica acepción gibraltareña: “I’m sorry, mi alma”.
El experto es Ricardo Otheguy. Nacido en Cuba, llegó como tantos otros compatriotas suyos a la ciudad donde, dicen, nadie se siente extraño porque básicamente nadie es de ahí: New York. Por edad, calculamos -no logramos sacarle el dato- que debe llegar décadas en la ciudad de los rascacielos, buscando una oportunidad mejor que la que le ofrecía la Cuba castrista. El caso es que ha sido becario Fulbright en dos ocasiones. Ha participado en conferencias en universidades y centros lationamericanos y españoles, en México, Montevideo, La Habana, San Juan y Salamanca, así como es autor de más de 50 libros. Estuvo en Ceuta, una ciudad de la que apenas había escuchado hablar -según el mismo dice- el pasado lunes para el simposio sobre LeyLa: el proyecto desarrollado por la UGR para atender a alumnos con diversidad lingüística.
Sobre el dariya. “Yo no lo vería como un problema”, es lo primero que nos dice. “Es un hecho que hoy en día las lenguas de los niños que acuden a las escuelas pueden ser muchas, y que no importa que sea una escuela en Nueva York, en que hay niños hispanohablantes, que vienen de familias con una lengua mundial, una de las mayores lenguas del mundo, o que sean niños que hablen una pequeña lengua como el dariya, o una gran lengua como el árabe. Si a mí no me gusta verlo, para el niño es su lengua materna, para el niño eso es lo que cuenta, y el aspecto emocional que la escuela sepa reconocerlo y sepa reconocer el valor que esas lenguas tienen para los niños, eso es igual allá que aquí. Así que todo eso es muy positivo verlo cuando sucede en las grandes ciudades o cuando sucede en las pequeñas ciudades, es lo mismo”. Incluso “es más destacable cuando ocurre en las pequeñas ciudades. El niño no se lo espera, no conoce el ambiente, y yo sin saberlo de Ceuta, pues ha sido una sorpresa muy agradable ver este ambiente purilingüe en Ceuta, y nada, que ha sido una experiencia muy buena”.
Otra cosa es la cooficialidad. Dato que desconoce mucha gente de Nueva York y de los Estados Unidos en relación con el inglés. “Cuando hablamos de idioma oficial hay que andarse con cuidado, porque cabe recordar que hasta hace muy poco en los Estados Unidos no había lengua oficial en ninguna parte. El inglés nunca fue lengua oficial en Estados Unidos en el sentido literal de la palabra, que fue la lengua que el gobierno declaraba como oficial. El inglés en Nueva York sigue siendo la lengua principal por derecho consuetudinario, porque siempre ha sido así”.
En su experiencia personal al llegar a Estados Unidos proveniente del país caribeño, “me fue muy bien, pude aprender bien el inglés, no me encontré con mucho ambiente de prejuicio cuando se ve así. O sea que yo creo que yo tuve una experiencia positiva en ese sentido”.
Pero ¿cuantos idiomas puede encontrarse un experto linguista como este catedrático de la CUNY (City Univeristy of New York) en una ciudad tan diversa como aquella?. “En Nueva York hay niños que vienen de muchísimos lugares. Incluso se piensa que la mayoría población hispanohablante, porque provienen de países latinoamericanos, pero uno se encuentra en Nueva York niños que hablan lenguas indígenas, en Centroamérica o en Sudamérica”.
Así que en las escuelas de Nueva York, en numerosos casos, los niños latinos son gringos, que llegan a Nueva York, que hablan español, y hablan muchas lenguas, el zapoteco, el quechua... las lenguas indígenas. Así que en Nueva York uno se encuentra con niños que pueden hablar cualquier cosa, inclusive lenguas que en el sistema escolar no saben que hablan, hasta que llegan a Nueva York”.
De hecho “Nueva York es una ciudad en ese sentido maravillosa, porque es una ciudad plurilingüe, aunque el dominio inglés es muy grande, la tercera parte de la población de la ciudad es hispanohablante”. Si incluimos el área metropolitana y no nos quedamos ‘solo’ en los 8.800.000 habitantes de la Gran Manzana, estamos hablando de un total de 20.000.000 de personas. Es decir, según los cálculos de Otheguy, estamos hablando de más de seis millones y medio de hispanoparlantes. Pero al invitado le emociona “ver estos fenómenos en ciudades pequeñas y con un contexto geográfico como es Ceuta”, insiste.