Llamamiento al sector de la limpieza: “Si quieren conseguir algo, tienen que ir a la huelga”
Convenio de limpieza
CCOO y UGT se reúnen este miércoles con los empresarios en un acto de mediación moderado por la Inspección de Trabajo, que tratará de arrancar un acuerdo a las partes, sin el cual se celebrará el paro
En un acto de “buena voluntad negociadora”, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) decidieron suspender la manifestación prevista para este miércoles a las puertas de la sede de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE). Con ella perseguían el mismo objetivo que en las tres convocatorias celebradas durante 2025: exigir a la Patronal que ceda ante las demandas del sector de la limpieza de edificios y locales para la mejora de sus condiciones laborales a través de una actualización del convenio colectivo. Los sindicatos han paralizado las protestas para dar un último voto de confianza al empresariado, con el que se reunirán este miércoles con la Inspección de Trabajo como mediadora. Si la negociación con moderación externa no da sus frutos, los trabajadores irán a la huelga los días 9, 16 y 23 de marzo.
“Si quieren conseguir algo, tienen que ir a la huelga. La Patronal está cerrada en banda. Y si no hacen nada no van a tener mejoras”, reflexiona el secretario general de CCOO, Ángel Lara, con anterioridad a la celebración del acto de mediación solicitado por los dos sindicatos que, prevé, se desarrolle en las instalaciones de la Delegación del Gobierno. Con este último cartucho pretenden las organizaciones sindicales “evitar la huelga”. Escenario que, según Lara, no desean, pero que considera inevitable si la parte empresarial no cede.
Los trabajadores reclaman un aumento del 1.75 por ciento en el salario con carácter retroactivo desde 2025. La Patronal ha contraofertado una subida de 250 euros, una cantidad, reconoce el sindicalista, “similar”, pero con una diferencia: el aumento porcentual “va directo al salario base y a los complementos, y hace que no se pierda tanto poder adquisitivo”. La cuantía cerrada -los 250- “no queda consolidada” en la estructura de la nómina, dado que puede abonarse como complemento o pago adicional sin integrarse en el sueldo.
Los representantes de los empleados no abandonarán la exigencia de la subida porcentual. “Los trabajadores lo prefieren. Y es una cantidad de dinero pequeña, es una miseria, pero es preferible eso, porque se va consolidar en la masa retributiva”, insiste Ángel Lara. Otra de las demandas es una reducción de ocho horas en las jornada laborale o un día más de asuntos propios de cara a 2027: “Tampoco pensamos que sea ningún disparate. En la mayoría de convenios similares se están incluyendo ocho horas menos de lo que sería lo normal o un día más de libre disposición”.
Las protestas
El 30 de diciembre anunciaron los sindicatos por primera vez la suspensión de protestas previstas para exigir a la Patronal que ceda en su postura sobre la actualización del convenio colectivo del sector de la limpieza en Ceuta. Lo hicieron horas antes de una concentración prevista a las puertas de la CECE, que anularon tras tender la mano a los empresarios después de una llamada telefónica en la que estos últimos se comprometían a tratar de acercar posturas. Para entonces, habían tenido lugar tres jornadas de protestas en el mismo lugar y con el mismo motivo.
Los portavoces de CCOO y UGT dijeron aquel día que, pasadas las navidades, se reunirían con los trabajadores para conocer su opinión. Ya en enero volvieron a pronunciarse, esta vez denunciando la postura nuevamente cerrada de la CECE y anunciando que volverían a concentrarse y que se convocaría una huelga. Una cuyo inicio está previsto para el próximo lunes y que sigue convocada a la espera de conocer las conclusiones del acto de mediación de este miércoles.
Ángel Lara alberga algo de esperanza en la reunión con la Inspección de Trabajo. Asegura que los suyos se han “esforzado para intentar llegar a un acuerdo”, y espera que la Patronal esté abierta. El principal “escollo” lo detecta en una parte de la representación de los empresarios, la entidad de mayor calado nacional: la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (ASPEL). Sobre ellos dice el sindicalista que “se nutren principalmente de contratos públicos en grandes centros, como hospitales o edificios administrativos”. E insiste en que los sindicatos han cedido en lo posible: “Prácticamente, le damos las mejoras a la carta. Porque les dejamos que esa subida del 1.75 por ciento la distribuyan entre 2027 y 2028. Lo que no estamos dispuestos es a perder ese incremento”.
En caso de que la Patronal no ceda, vuelve a remarcar el de CCOO que no les temblará el pulso el 9 de marzo. “No hay otra opción. La huelga no la vamos a desconvocar a no ser que haya un preacuerdo. Que se firme por escrito y con el compromiso de la Patronal”. Lamenta Lara que el colectivo profesional por el que luchan ahora es uno “muy precario”, con sueldos “muy ajustados”. Es por ello que están “dispuestos a llegar al paro”. Sobre si considera que los trabajadores del sector responderán al llamamiento a la huelga, confía en que sí. No cree que haya miedo en general, aunque sí en determinadas empresas.
Cree que las plantillas que ejercerán mayor presión si secundan la huelga son aquellas pertenecientes a las empresas más pequeñas, locales: “En empresas grandes, implantadas en servicios públicos, con influencia nacional, es más difícil hacer presión. Pero en las más pequeñas, dedicadas más al sector privado, sí”. Y tiene claro que es la única forma para flexionar la postura del empresariado: “La gente tiene muy claro lo que debe hacer. Para conseguir algo tiene que ir a la huelga”.