Tres meses del contrato entre INGESA y Tenorio sin que 061 tenga sus nuevas ambulancias

Ambulancias

En el hospital se quejan del retraso en el cumplimiento de un contrato millonario mientras desde la empresa aseguran que las tres eléctricas llegarán “en unos días” y desmienten las acusaciones en su contra

Ambulancia nueva de soporte vital avanzado en la sede de Tenorio en Ceuta, a finales de abril
Ambulancia nueva de soporte vital avanzado en la sede de Tenorio en Ceuta, a finales de abril | G. Sardá

Este lunes, 1 de junio, se cumplen tres meses desde la entrada en vigor del contrato del servicio de transporte sanitario terrestre que, por valor de 23 millones de euros, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) volvió a adjudicar al Grupo Tenorio para su ejecución en Ceuta y Melilla. Envuelto en la polémica desde su firma (debido a los supuestos incumplimientos denunciados por CSIF), el asunto regresa a la palestra después de que varias fuentes sanitarias coincidan en alzar la voz contra los “retrasos” que acumulan ya 92 días. Si bien algunas de las 18 nuevas ambulancias prometidas por la institución ya están rodando en la ciudad, el servicio de Emergencias, 061, continúa trabajando con las antiguas.

“Todas las nuevas ambulancias deberían haber empezado a trabajar el 1 de marzo. Vale, INGESA les dio una prórroga hasta el 27 de abril, pero a estas alturas se sigue con las mismas ambulancias y el mismo material habiéndose pagado una millonada”, se queja una de las personas que ha expresado su malestar a El Pueblo de Ceuta, que prefiere permanecer en el anonimato. El 061 sigue sin tener en su base las tres nuevas ambulancias (una de ellas de repuesto) que contempla el contrato pese a que los vehículos se hallan en Ceuta.

Como pudo comprobar este periódico durante una visita realizada a finales de abril a la nueva sede de Tenorio en la ciudad, en Muelle de Poniente, las unidades móviles para los equipos de Emergencias ya cruzaron el Estrecho. Y, sin embargo, siguen aparcadas. “Hay dos ambulancias avanzadas en la nave de Tenorio, ¿por qué no las suben?, ¿por qué INGESA no les obliga a cumplir el contrato?”, se preguntan las fuentes consultadas. Además, este diario ha conocido informaciones que apuntan a que la intención es que el material electromédico con el que deben contar las ambulancias de Soporte Vital Básico (SVB) y de Soporte Vital Avanzado (SVA) siga siendo el que vienen utilizando desde hace años, en lugar de renovarlos por equipos nuevos.

Desde el Grupo Tenorio han desmentido la información, asegurando que “el material médico es nuevo porque se renueva periódicamente y tiene fechas de caducidad que se controlan al extremo”. Aun así, señalan que en el Pliego de Prescripciones Técnicas que acompañan al contrato “no hay mención” a que la aparatología deba ser “necesariamente nueva”. Las tres ambulancias que ya están en Ceuta son de nueva matriculación, pero no son las prometidas a INGESA. Estas últimas deben ser cien por cien eléctricas. La empresa sevillana asegura que los tres enchufables llegarán “en los próximos días”.

Además, Tenorio ha querido anunciar que está dispuesto a “tomar medidas legales por difamación contra cualquier afirmación que no sea verdad” y sea difundida públicamente acerca del contrato de transporte sanitario terrestre en Ceuta y Melilla. Otra de las informaciones de las que ha tenido conocimiento este medio y que ha sido desmentida por la privada tiene que ver con la instalación de puestos de carga para los vehículos eléctricos en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), donde se ubica la base del 061.

Según Tenorio, los cargadores se instalarán esta semana”. “Las ambulancias tienen sistema de carga ordinaria. Es decir, no necesitarían de ningún cargador fijo para cargarse, pueden cargarse de manera óptima en cualquier enchufe eléctrico ordinario”, añaden desde la adjudicataria. Además, matizan “que los cargadores los paga la empresa, aunque este extremo no se incluía en los Pliegos”.

A finales de abril, cuando este periódico conversó con el gerente de Tenorio, Javier Sánchez, éste ya adelantó que las ambulancias eléctricas sufrirían un retraso en su llegada a la ciudad, y explicó los porqués. Aclaró que se debe a las complicaciones para la adquisición del material necesario para su fabricación. La dificultad para lograr que el material llegue a sus sedes ha impedido que las eléctricas estén a tiempo en Ceuta, pero también ha retrasado la puesta a punto de todas las demás nuevas ambulancias. “Ahora mismo hay un corte en el tráfico marítimo que impide la llegada de materiales electrónicos. Por la guerra y el cierre de Ormuz. El fabricante tiene que traerlo todo por avión. Por eso la logística se complica”, aseguró.

“Falta de claridad”

Las críticas desde el entorno sanitario se centran especialmente en lo que consideran una “falta de claridad” en la ejecución del contrato y en la ausencia de una fecha concreta para la puesta en marcha del nuevo material. Fuentes consultadas insisten en que, más allá de los mensajes cruzados entre empresa e INGESA, a día de hoy, “no hay ninguna ambulancia eléctrica operativa en la base” y que las unidades avanzadas que se encuentran en la nave de la empresa adjudicataria “siguen sin incorporarse al servicio pese a estar en la ciudad”.

Uno de los aspectos que genera mayor malestar es la falta de coordinación entre la administración y la empresa adjudicataria. Desde el ámbito sanitario sostienen que INGESA “traslada explicaciones de la empresa, pero no adopta medidas para exigir el cumplimiento estricto del contrato”, lo que a su juicio prolonga una situación de incertidumbre que ya se extiende durante tres meses.

Las mismas fuentes recalcan que la existencia de dos ambulancias avanzadas estacionadas en las instalaciones de la empresa evidencia, en su opinión, “una falta de voluntad organizativa o de supervisión efectiva”. Se preguntan por qué estos vehículos no se incorporan de forma inmediata al servicio del 061 si ya se encuentran en la ciudad, mientras continúan operando con recursos del anterior contrato.

Además, desde el entorno sanitario insisten en que el problema no afecta solo a la flota, sino también a la planificación del servicio. Consideran que la ausencia de las tres ambulancias eléctricas previstas —dos asistenciales y una de reserva— está condicionando la renovación global del sistema de transporte sanitario en Ceuta, que debía haberse iniciado el pasado 1 de marzo.

La polémica

La polémica sobre las nuevas ambulancias para Ceuta no cesa desde que comenzara a alimentarse por los mensajes cruzados inicialmente entre el INGESA y el sindicato CSIF, a la que más tarde se unió la empresa adjudicataria del contrato de transporte terrestre. El Grupo Tenorio aclaró a El Pueblo de Ceuta que, a fecha del 27 de abril, habían llegado a Ceuta las 18 ambulancias prometidas, solo 11 de ellas de nueva matriculación. Algo que INGESA no tardó en salir a desmentir, asegurando que el objetivo es que la totalidad de los vehículos sean “completamente nuevos”.

La controversia afecta de lleno a un servicio que lleva años denunciando sentirse apartados de cualquier mejora aprobada en el ámbito sanitario desde su nacimiento, en el año 2000. Los profesionales del 061 de Ceuta son los únicos de toda la plantilla INGESA que, pese a trabajar noches y festivos, no cobran los pluses de nocturnidad y de festivos. Ello, según lo justifica la Administración, debido a que pertenecen a los equipos de Atención Primaria. Llevan décadas reclamando mejoras al INGESA, que se escuda en su limitado arco competencial y apunta a su superior: el Ministerio de Sanidad. En noviembre de 2024, tres enfermeros del servicio denunciaron a la Administración por esta situación laboral. El caso sigue en manos de la Audiencia de Sevilla.

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