El nuevo director del Parador quiere que el Muralla esté en boca de los ceutíes
Parador La Muralla
Tras actualizar la climatización de todo el hotel, Juan María Moreno trabaja en renovar el mobiliario y mejorar las instalaciones para consolidarlo como la elección de turistas y de la sociedad caballa
La recepción del Parador ‘La Muralla’ estaba hace una semana “echando humo”. El paso de la borrasca Kristin se hizo notar en el hotel, donde el martes hacían encaje de bolillos para ajustar a sus huéspedes en mitad del corte de las conexiones marítimas y aéreas de Ceuta con la península. Los que debían marcharse tuvieron que ampliar su estancia y quienes tenían previsto hacer el check-in seguían varados en Algeciras. Para colmo, sufrieron una caída de Internet que no por su breve duración provocó menos ansiedad entre los empleados. Las 75 habitaciones estaban completas aquel día. Y una treintena de personas, muchos de ellos locales, acudieron al restaurante para el almuerzo pese a tratarse de un lluvioso día laborable. El actual director del establecimiento hotelero, Juan María Moreno (31 años, Cádiz), lucía feliz aquella tarde, satisfecho al garantizar que logran conjugar la prestación de “un buen servicio” a los alojados y la fidelización de clientela ceutí que comienza a pensar en el Parador cuando tiene algo que celebrar.
El joven gaditano desembarcó en la ciudad autónoma en mayo de 2025. Su último destino fue el Parador de Guadalupe, en Cáceres, donde también ejerció de director, tras una década recorriendo ciudades -12 en total- encadenando trabajos en el sector. Comenzó con poco más de 20 años en las cocinas del Grupo Grosso, en su tierra natal. Le gustó la experiencia y quiso seguir formándose y ascendiendo. Se fue a Sevilla para estudiar el grado de Dirección de Hotel por la Escuela Superior de Hostelería hispalense, que realizó entre la Taberna del Alarbardero y la Universidad Pablo de Olavide. Desde que accedió a la cadena de Paradores fue enlazando contratos en diferentes hoteles. Ejerció de recepcionista, camarero, metre, jefe de sala, responsable de los eventos, etcétera. Y ha pasado por Málaga, Soria, Burgos, Alicante u Orense. Hasta llegar a Ceuta como director. Un buen destino para un gaditano, reconoce.
“Desde que empecé hasta ahora hay mucho trabajo, mucha dedicación, muchas horas, muchas cosas familiares, personales, que te pierdes por medio… Pero estoy orgulloso de esa trayectoria, y muy ilusionado”, admite sentado en un sofá colocado frente al acceso al restaurante del hotel, junto a la cafetería, en una zona discreta donde han colocado mobiliario recientemente. Desde la incorporación de Juan María Moreno al Parador no ha cesado en su empeño de “avanzar” y mejorar la calidad de las instalaciones. Comenzó con la actualización completa de todo el sistema de climatización. Y ahora se encuentran en mitad de la renovación del mobiliario y la puesta a punto de las instalaciones.
“El establecimiento sigue en crecimiento. La última gestión fue muy buena, se dieron muchos pasos. Ahora estamos con un enfoque de seguir renovando y, cuando sea posible, intentaremos hacer reformas más grandes”, expresa Moreno aludiendo al trabajo de su antecesor, Javier Manzano, que encabezó la dirección del hotel desde abril de 2024 hasta la llegada del actual responsable. Otro de los principales proyectos a corto plazo consiste en la apertura de una zona para copas en la terraza, donde en verano habilitan una parte del restaurante, con vistas a la piscina y las bóvedas junto a las Murallas Reales. Pretenden que sea una zona “más informal”, aunque “con el servicio de calidad de siempre”. Contarán con una carta “un poco más desenfadada”. La intención es habilitarla en entre el final de la primavera y el inicio del verano, tras las comuniones.
Esta es una de las iniciativas con la que pretenden atraer y fidelizar al público ceutí. Además de ofrecer un buen servicio a sus huéspedes, Juan María se ha propuesto que el Parador La Muralla sea el destino ideal para una buena cena entre caballas o para la celebración de cualquier evento especial. Quiere que el hotel esté presente en la mente de la ciudadanía cuando piensa en hacer planes. “Queremos estar muy presentes entre la gente de aquí. Que el boca a boca haga que el restaurante del Parador sea una opción más a la que acudir un día especial”, enuncia el director.
El día que se sentó con El Pueblo de Ceuta volvió a experimentar esa sensación de felicidad que le produce ver caras conocidas en el restaurante y la cafetería. Si los rostros de los comensales le son familiares significa que es gente que ve habitualmente y, por tanto, son residentes en Ceuta: “Y me alegro mucho, porque pienso: ‘Confían en nosotros, y vuelven porque apuestan por nuestro servicio, nuestra calidad, nuestra atención, nuestras instalaciones. Con la terraza de verano pasa igual”. Es consciente de que su principal fuente de ingresos proviene de los huéspedes, como hotel que son, pero reconoce que la alegría es “doble” cuando ve que los ceutíes repiten.
Para seguir potenciando la consolidación del Parador como destino entre los locales, tienen previsto organizar celebraciones que coincidan con días especiales. Ya lo hicieron para los Reyes Magos, cuando realizaron una recogida de cartas de Sus Majestades; o en Nochevieja, cuando tuvo lugar en el hotel una fiesta que albergó a más de 80 personas, con cena, campanadas y cotillón. Pretenden reproducirlo para San Valentín o para Carnavales. Para esta última deberán preparar la tradicional Merienda de Mayores, al ser los adjudicatarios del contrato de la Ciudad para ejecutar el servicio que ofrecen desde el Centro del Mayor a sus usuarios.
Además, acogen la celebración de comuniones, bautizos y bodas. El verano de 2026 es “verano de mundial de fútbol”, por lo que tienen previsto proyectar los partidos en pantallas gigantes cuando juegue la Selección Española. Lo ideal para Juan María Moreno es que tenga lugar en la terraza, donde espera crear “un ambientazo” del que disfrutarán tanto los clientes alojados como “la gente de aquí”. El director quiso poner en valor el esfuerzo conjunto que realiza su propio equipo junto a Tour España y la Ciudad Autónoma para la actuación de reforma que se está ejecutando en las Murallas Reales y que afecta a la zona de bóvedas del hotel. Una que volverán a recuperar “porque tiene un encanto espectacular”.
El restaurante
En el restaurante La Muralla, según el director del Parador, la clave reside en la calidad del producto. “Tenemos una carta con productos siempre de primera. Cumplimos con unos estándares de calidad muy altos que nos marca la propia compañía”, asegura Juan María Moreno. Su pescado es “de lonja” y sus carnes “todas de primera”. A ello se suma que “la forma de cocinar y de emplatar” es también exigente. A ello atribuye el aumento de la “presencia local”. El ejemplo lo tuvo el martes de la pasada semana, cuando recibió a este periódico. Pese al mal tiempo, acogieron a más de 30 comensales. “Algo estaremos haciendo bien cuando cuentan con nosotros”, opina. Tiene claro los motivos por los que consiguen atraer a la población local: “Haciéndolo bien, cuidando mucho el detalle, la calidad. Y lo demás es el boca a boca. No tenemos que hacer grandes campañas, tampoco queremos masificar ni mucho menos, sino que el que venga disfrute, le guste, salga contento. Esa satisfacción es la que va a hacer que repitan”.
Cree que, anteriormente el Parador de Ceuta ha tenido un enfoque más centrado en su clientela. Al tratarse de un “hotel ciudad”, no ubicándose en la sierra o un pueblo apartado, debe mirar más hacia su propia gente. “Y, como digo, nuestra forma de llegar es ofreciendo calidad. Que el que venga lo disfrute. En una ciudad con tantas opciones buenas para comer tenemos que ganarnos un hueco de esa manera”. En los planes de Juan María Moreno no está irse de Ceuta, pero sabe que si ocurre le gustaría marcharse con la sensación de que “se ha avanzado, que se han hecho cosas buenas”. “Esto es un trabajo en cadena, no individual -matiza-, pero al irme me gustaría que la plantilla y el cliente tenga la percepción de que en este periodo el parador ha dado pasos hacia adelante en todos los sentidos”.