El doctor Cabrera asume que Alonso mató a Mari Ángeles porque “no estaba en sus cabales”

'CRIMEN DE PARQUES DE CEUTA'

La defensa del agente acusado perdió su oportunidad de exponer la pericial sobre violencia de género realizada por el psiquiatra, quien también pasó apuros con la última pregunta formulada por el jurado

El doctor Cabrera declarando este viernes en la Audiencia Provincial en Ceuta.
El doctor Cabrera declarando este viernes en la Audiencia Provincial en Ceuta. | S.C.

“Vivir con un enfermo mental es un sufrimiento permanente y diario que puede confundirse con la violencia de género”, ha afirmado el psiquiatra forense José Cabrera y Forneiro al principio de su declaración en el juicio repetido por el ‘crimen de Parques de Ceuta’, descartando así ese factor de riesgo pero concediendo que la fallecida era víctima “del control y de los celos” de Alonso G., el policía local acusado de haber matado a María de los Ángeles Lozano en 2022.

El doctor Cabrera dice haber participado en más de 6.000 juicios tras más de 40 años de experiencia como forense, pero no parece que este sea en el que más haya creído a su cliente.

Si en la anterior vista en 2025 su actuación —en la que realizó informes forenses médicos, psicológicos, psiquiátricos y de violencia de género— se centró en sembrar la duda de que habría sido la menor la que habría disparado la bala que mató a su madre, en su primera intervención en el juicio repetido este viernes ha ido ‘allanando el camino’ para que la futurible condena contra el agente no llegue a ser de demasiados años.

El doctor Cabrera ha presentado a Alonso como un enfemo mental que, “vulgarmente hablando, no estaba en sus cabales en el momento de los hechos”. También ha sugerido, tirando de experiencia y de memoria pero sin consultar el informe que redactó, que “nunca se podrá ni se puede saber” si Alonso se tomó su medicación contra las enfermedades mentales de las que estaba siendo tratado en el momento de los hechos, y que esto sería importante para la conclusión de los mismos.

Sus palabras han sido generales, si bien no ha podido evitar dos preguntas pertinentes planteadas por las acusaciones tanto en este como en el anterior juicio.

—¿Tuvo usted en cuenta para realizar su informe las declaraciones de los vecinos pero no la de la testigo ni las de los familiares de Mari Ángeles? —ha formulado la fiscal María Arazuri.

—A pesar de su remarcada trayectoria, ¿tiene usted una formación especializada en la violencia de género? —planteó el abogado de la familia de la víctima, Javier Cabillas.

Si bien algún matiz introdujo en sus repuestas el doctor Cabrera, las respuestas en corto fueron “sí” a la primera y “no” a la segunda.

La defensa del agente acusado ‘pierde el juicio’ en su pericial sobre la violencia de género

El interrogatorio al doctor Cabrera sobre la violencia de género, a diferencia que el del anterior juicio, no llegó a la media hora de duración. Como perito de parte de la defensa, la abogada de Alonso, Inmaculada Guil, fue la que tuvo el primer turno de palabra para demandar al médico por su informe realizado, si bien al final de la declaración del facultativo pudo verse que desaprovechó su oportunidad de ‘sacarle jugo’ a la pericia por la cantidad de preguntas capciosas que fue planteando, cuestiones que fue inadmitiendo una a una el magistrado-presidente del tribunal, Luis de Diego Alegre.

Una de las pocas preguntas de Guil que Cabrera pudo constestar fue planteada con palabras parecidas a las siguientes: “La discusión caótica que se produce en la cocina del matriminio fue una consecuencia de la pérdida de una cita clínica que Alonso tenía el 14 de marzo. ¿Usted ratifca que tuvo en cuenta esta cita?”, demandó la abogada. “Sí. Leí el documento y lo tuve en cuenta”, contestó el doctor, parco en palabras como en toda su intervención.

Varias de las siguientes preguntas planteadas por Guil se centraron más en el supuesto “brote psicótico” que mantiene que sufría el acusado cuando cometió el crimen, pero el juez le pidió que “recondujese” el interrogatorio hasta el asunto de la violencia de género y de la historia familiar de los implicados; y no tanto en el día de los hechos, que se explorará en una pericial la semana que viene.

“Si vives con un enfermo mental, ¿es posible que sepas que tu conviviente no es un enfermo mental?”. Esta fue otra de las preguntas que Guil llegó a formularle a Cabrera poco después de que el magistrado la avisara de que si continuaba por esa línea iba a retirarle su turno de palabra. Rendida, dos minutos después la letrada cedió el testigo: “No hay más preguntas, señoría”.

El jurado del juicio puso ‘contra las cuerdas’ al doctor Cabrera con solo una pregunta

El jurado del juicio repetido por el asesinato de Mari Ángeles, como ha documentado El Pueblo durante esta semana, está siendo mucho más participativo que el primer tribunal que consideró culpable a Alonso en 2025 y que propició la sentencia de un total 35 años y medio de prisión por el crimen, actualmente revocada. Este nuevo jurado pregunta porque hay aspectos que no tiene claros, ya que en esta vista no han sido tan explicados o reiterados como en la anterior.

Este viernes formularon varias preguntas técnicas que ya habían sido contestadas, pero la que cerró el juicio fue muy pertinente. “Doctor Cabrera, usted que ha estudiado el estado mental del acusado, ¿sabe si fue diagnosticado con trastorno bipolar antes de cometer el crimen?”, planteó el portavoz. La respuesta del psiquiatra tampoco fue concluyente.

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