El guardia civil acusado por el narcotúnel reconoció que ‘el Messi del hachís’ lo consultaba “sobre temas profesionales”
NARCOTÚNEL
El País ha publicado parte de la declaración judicial de A.A., el agente jubilado actualmente en prisión provisional e implicado en la investigación de la UDYCO. En su testifical en instrucción también admite que el conocido narcotraficante le regaló un reloj valorado en 40.000 euros
A.A., el guardia civil jubilado implicado en la investigación de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional que acabó por descubrir un segundo narcotúnel que une Ceuta con Marruecos, reconoció en sede judicial el pasado 30 de marzo que Abdellah El Haj Sadek el Menbri —alias ‘el Messi del hachís’— lo consultaba “sobre temas profesionales” con anterioridad a haberlo conocido personalmente en un primer encuentro en el que el agente recibió del conocido narcotraficante un reloj valorado en 40.000 euros. Ese mismo día el juez decretó para el investigado prisión provisional tras su declaración.
El diario El País ha revelado recientemente parte de la grabación de la testifical del exmiembro de la Benemérita ante el juzgado de instrucción número 3 de Ceuta, en la que también habla de un viaje a Madrid que realizó con M.C.B. —“el capo” de la llamada por las autoridades “red de redes del hachís”— para que el segundo se quitara “la paranoia” que tenía “con el puto túnel”, así como contextualiza afirmaciones grabadas por la UDYCO de las que se hizo eco El Pueblo, como que “metió 10 camiones” desde la costa africana a la peninsular o que el agente no se considera “corrupto”, sino “traficante”, si bien a ambos comentarios ‘les rebajó el tono’ en sede judicial.
La relación de A.A. con ‘Messi’ parte de una conversación mantenida entre el primero con otro varón el 20 de diciembre de 2025, y en ella el agente no solo reconoce que Sadek el Menbri le regaló un reloj Patek Philippe —valorado según él en 100.000 o en 130.000 euros—, sino que ‘Messi’ también le regaló uno “igual” al futbolista Sergio Ramos. “Se compró uno, se lo regaló a Sergio Ramos y se compró otro. Me ha enseñado la foto. Me dice ‘mira, estábamos de fiesta por ahí, le gustó, se lo regalé y… después me compré otro me que costó que no veas, igual que el que te he regalado a ti’”, reza textualmente la transcripción de la sonorización desde el coche del guardia civil jubilado.
Por el contenido de la anterior conversación arranca el interrogatorio de A.A. ante el juez, que le pregunta expresamente por si conoce a ‘Messi’, si le regaló un reloj y si lo ha vuelto a ver después de ese primer encuentro. A.A. responde que se lo encontró en Tánger (Marruecos) cuando fue de viaje, tras su jubilación, con otro amigo fisioterapeuta. A partir de ese día, en el que recibió esta dádiva porque a Sadek le cayó “bien” el agente, A.A. "cogió contacto con él" y “empezaron a hablar”, si bien después no habrían vuelto a verse personalmente.
—¿Usted había hablado antes con ‘Messi’ por teléfono o de alguna otra forma? —le pregunta el juez.
—Sí, señoría. Sobre temas profesionales. Bueno, profesionales no porque yo ya no estaba [en la Guardia Civil]. No recuerdo si en esa fecha de 2025 pertenecía ya o no pertenecía, porque me retiré o me jubilaron oficialmente hace ya un año. […] Pero por alguna consulta o lo que sea, sí. He tenido relación con él. Telefónica —responde.
En una segunda parte del interrogatorio, el fiscal le vuelve a preguntar por su relación con ‘Messi’, si era anterior o posterior a recibir el reloj, y dice que “lo conocía de antes”, que habían tenido contacto solo “por teléfono” y “por otros motivos”.
—¿Y no tuvo ningún motivo para dárselo? —le pregunta el fiscal.
—¿Qué motivo va a tener Abdellah para regalármelo? Yo le he regalado, a lo mejor, un teléfono a algún amigo mío, y no he tenido ningún motivo por el que regalárselo.
‘El Messi del Hachís’ se encuentra fugado y refugiado en Marruecos desde el año 2019 por su implicación como el cabecilla de una organización criminal dedicada al tráfico de sustancias estupefacientes a gran escala y aún está considerado uno de los objetivos más buscados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Sobre él pesan varias órdenes vigentes de búsqueda, detención y personación dictadas en 2019 por juzgados gaditanos de Algeciras, La Línea de la Concepción y San Roque por causas relacionadas con tráfico de drogas. Además, le constan antecedentes o referencias policiales desde 2011 por tráfico de drogas, asociación ilícita y blanqueo de capitales, tanto en unidades de la Guardia Civil como de la Policía Nacional. A ello se suma una anotación de 2022 por cohecho y violación de secretos.
“La paranoia del puto túnel”
Luego le preguntan por una conversación que mantiene con otra tercera persona en relación al “capo” de la organización del narcotúnel, el llamado “narcoarquitecto” —M.C.B.—. El agente le dice a su interlocutor que le dijo al capo: “Yo me he levantado a las 7.00 de la mañana para recogerte a ti, para llevarte a Madrid y para que te quites la paranoia que tienes con el puto túnel de lo que sea en España. No tienes nada, vente conmigo”, indaga el juez, en cuanto a si recuerda el diálogo.
—No [lo recuerdo] literalmente, pero puede ser, porque me recuerdo que cuando viajé con M.C.B. a Madrid. Fuimos desde Sevilla a Madrid en AVE a las 10.00 de la mañana y vino a mi casa a recogerme a Chiclana por la mañana. Sí cogimos el tren en torno a las 10, porque quedamos para comer a las 14.00 de la tarde…
—¿Y usted para qué fue a Madrid con M.C.B.?
—Yo creo que era la primera vez que nos reuníamos en Madrid con dos miembros de la UCO [Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, agentes que también declararon en el juzgado y afirmaron que A.A. estaba colaborando con ellos, según El País].
— ¿Y lo del “puto túnel”?
—Creo que es el único túnel que se ha cogido, el primer túnel que se cogió, porque me he enterado en los calabozos que había otro túnel —responde, en relación al primer pasadizo descubierto por la Guardia Civil en 2024 y al segundo, por el que él fue detenido tras el hallazgo.
Luego le preguntan por dos afirmaciones más que están también en la investigación de la UDYCO. En una A.A. dice que “con ese” ha trabajado antes, pero que “ya ha prescrito”. “Con ese he metido yo por lo menos 10 camiones”, dice el agente en las grabaciones.
—¿10 camiones de qué? —pregunta el juez, y el guardia civil contesta, parco en palabras, que “de fruta”.
—En enero de 2025 hay otra conversación en la que usted se autodefine. “Yo no soy corrupto, yo soy traficante” —continúa el magistrado.
—Yo, en caliente, la verdad es que muchas veces, mosqueado y hablando con alguien, puedo hacer cualquier tipo de comentarios que no vienen a cuento, la verdad.
Finalmente le preguntan que, si está jubilado de sus funciones como guardia civil, a qué se dedica actualmente y con cuántas propiedades cuenta. El antiguo agente responde que tiene casas en Ceuta y en Chiclana (Cádiz), además de otra parcela más en esta última localidad; que ha trabajado regentando un lavadero y que ahora se dedica a la compraventa de coches y al alquiler de garajes.
—Tenía más de 14.000 euros en su domicilio, ¿verdad?
—Yo sé que tenía 10.000 que los tenía guardados. Los tenía ahorrados para un viaje que teníamos reciente. Y yo, la verdad, señoría, que muchas de las comisiones de los coches que he vendido las cobro en efectivo.
—Entre otras cosas, [en su vivienda] había un reloj Rolex, dos motocicletas, un Audi Q5 Sportback… ¿Es suyo todo eso?
—El Q5 lo compramos con la sociedad del lavadero que montamos en Palmones, en Los Barrios; y el Rolex es del año 1999, comprado en la Joyería Gómez y Molina, y se pagó en pesetas.