La Policía descarta la invasión, pero también que el 90% de los llegados el 30J quisiera migrar

INFORME CENIF

El informe del CENIF reconoce un “alto nivel de organización” en la operación pero admite una “falta de capacidad” en cuanto a su autoría por parte de las organizaciones criminales conocidas por las autoridades

Portada del informe del CENIF sobre la entrada masiva irregular en Ceuta
Portada del informe del CENIF sobre la entrada masiva irregular en Ceuta | E.P.

Ceuta/ El informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional remitido a la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón descarta tanto usar el término “invasión” como que la motivación de la mayoría de las personas que entraron en Ceuta desde Marruecos del 30 al 31 de julio tuviera una voluntad real de migrar hacia España. El documento, que está dirigido a dar un encaje penal a las actuaciones que motivaron el cruce masivo y a apuntar a posibles responsables de las mismas —así como sus consecuencias, entre ellas la pérdida de más de 80 vidas humanas solo en territorio español—, reconoce un “alto nivel de organización” en la operación pero admite una “falta de capacidad” en las organizaciones criminales conocidas por las autoridades que se dedican al tráfico de extranjeros.

“Desde el día 1 de enero de 2024 hasta el día de la fecha, se han registrado 2.983 operaciones policiales e investigaciones con participación de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras relacionadas con estas organizaciones. Como resultado de esas investigaciones se ha producido 1.822 detenciones por Favorecimiento de la Inmigración Irregular. Con este nivel de conocimiento y de monitorización de los grupos, perfiles y teléfonos más habituales, no consta ni una sola referencia de estas organizaciones animando a la movilización o haciendo referencia a la entrada masiva”, descarta literalmente el informe, que tiene en cuenta que en España existen cinco grupos criminales de estas características pero que solo uno opera en Ceuta y que este solo “tiene capacidad para hacer llegar entre tres y cinco inmigrantes diarios a la ciudad autónoma”.

El documento repasa punto por punto las características organizativas que el CENIF conoce a partir de otros informes policiales y de vídeos difundidos en medios de comunicación y redes sociales, e intenta encajarlas en los requisitos de los tipos penales de los delitos de organización criminal o de grupo criminal, si bien descarta la búsqueda de beneficio o poder —“la crisis presenta características absolutamente opuestas en este sentido”—, distingue roles entre personas implicadas pero no define un esquema de actuación jerárquica ni un sistema de disciplina o control interno, así como tampoco un uso de la violencia o de la intimidación para la preparación de la entrada masiva. De la misma manera, “no consta” ni blanqueo de capitales ni el uso de negocios comerciales para acometer la operación, así como sugiere que el ejercicio de influencia de la misma obedecería “de una manera más difusa pero con más alcance estratégico, a modo de injerencia de perfil geopolítica proyectada no sobre Marruecos, sino sobre España y la comunidad internacional”.

“Nada apunta a que una actuación así pueda ser rentabilizada”

“Las mafias tienen que tener un retorno económico para que haya negocio, y es evidente que en este caso no lo ha habido”, aventuraba en una entrevista el pasado 2 de agosto con este diario el exeurodiputado Jordi Cañas, una percepción que comparten los investigadores del CENIF: “Sin exigirles contraprestación económica, no parece que vaya en la línea de la búsqueda principal de beneficio, ya que nada apunta a que una actuación así pueda ser rentabilizada en términos económicos en relación al esfuerzo organizativo que supone”, asevera el informe.

No obstante, el CENIF sí que reconoce posteriores delitos contra los derechos de las personas extranjeras por parte tanto de organizaciones criminales como de particulares residentes en Ceuta, quienes han “aprovechado puntualmente la ocasión” para obtener algún beneficio con “un número limitado de traslados a la Península” por medio de diferentes embarcaciones.

“No existe indicio alguno que pudiera señalar a estas organizaciones criminales como promotoras o impulsoras de este asalto, ni tan siquiera en el proceso de promoción o difusión de una campaña viral en redes sociales. Tampoco se puede hablar de su participación efectiva en los procesos de planificación y gestión simultánea de lo sucedido”, zanja el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras en este sentido.

“Finalidad migratoria aparente”

“Estamos imaginándonos que la invasión viene mediante la migración, pero claro, es que muchas de las personas que cruzaron no eran migrantes. En Ceuta no solo hay personas en busca de una vida mejor, sino que también hay otros tipos de movimientos”, afirmaba la doctora en Migraciones Internacionales Cecilia Estrada en una entrevista publicada el pasado martes en este diario. El informe policial del CENIF, de 55 páginas, evita mencionar el término bélico “invasión” para describir lo que desde su título llama “entrada masiva irregular”, si bien solo cifra entre un 5% y un 10% la “intencionalidad migratoria” del total de las personas que cruzaron la frontera el 30 y el 31 de julio; los que no retornaron horas después de su llegada y que “son los que realmente tienen la voluntad, previa o sobrevenida, de permanecer en España”.

Entre la estructuración de niveles de responsabilidad dentro del referido esquema de la supuesta organización delictiva para acometer la entrada masiva, la Policía fija en el “nivel 1” a aquellos que cruzaron irregularmente, a quienes sitúa como “actores más visibles” de la operación. Según el documento, al menos el 90% de ellos retornaron voluntariamente en las horas posteriores, y los cifra entre los 70.000 y las 73.514 según los datos de Ministerio del Interior y de la Guardia Civil facilitados respectivamente en los primeros días de agosto.

“La propia dinámica de los acontecimientos de entrada irregular a territorio español por la masa de individuos y el retorno casi inmediato de un alto porcentaje de los mismos permite determinar de forma inequívoca que la finalidad última de la gran mayoría de los que entran en territorio español y luego salen voluntariamente de él no responde a una intención migratoria”, asevera literalmente.

En los dos siguientes escalones de responsabilidad sitúa a los llamados “dinamizadores del mensaje”, quienes espolearon las entradas a través de redes sociales (nivel 2); y a los “organizadores del flujo de personas sobre el terreno”, a quienes divide entre agentes marroquíes “uniformados” y “agentes dinamizadores no uniformados”. Estos últimos son varones que en los vídeos analizados muestran actitudes de “control” y “liderazgo” que contrastan con el caos colectivo (nivel 3). El nivel 4 y el 5, correspondientes a la planificación del proceso y a su dirección respectivamente, quedan vacantes en la investigación porque “no es posible la identificación de autores materiales concretos” al cierre del informe.

“Una reivindicación territorial que cuestiona la soberanía de España”

En cuanto al primer nivel, el CENIF constata en la “gran mayoría” de los recién llegados su “voluntad de retornar”, lo que, a juicio de los investigadores “refuerza la percepción general de que la intencionalidad migratoria no es el principal elemento rector de esta entrada masiva”.

“La finalidad migratoria opera solo como una cobertura formal que sirve para fomentar, impulsar y dirigir un flujo masivo de personas a la frontera de Ceuta”, razonan los investigadores, que confirman este hecho tanto por los mencionados retornos voluntarios como por dos factores más que estarían relacionados con una operación de supuesta injerencia política de soberanía de Marruecos contra España:

  • Una segunda convocatoria “mucho más explícita” el 15 de agosto que fue “absolutamente controlada por la estructura de seguridad marroquí”; por otro lado, “inoperante” durante más de 48 horas a partir del 30 de julio.
  • La difusión de “mensajes posteriores” que, “incluso a nivel oficial justifican por parte de Marruecos una reivindicación territorial que cuestiona la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla”, como pueden ser varias declaraciones a medios de comunicación del ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi.

También te puede interesar

Lo último

stats