Un Día Mundial de la Salud por la investigación y el acceso al bienestar en Ceuta

Especial | Día Mundial de la Salud

El lema internacional de 2026 reza “Todos juntos. Apoyemos la ciencia”, homenajeando los beneficios de la colaboración científicasobre la ciudadanía. El Pueblo dedica un especial a dar voz a expertos en la asistencia y la prevención, que contribuyen a cuidar de la salud de los ceutíes

Expertos de la salud en Ceuta entrevistados por El Pueblo de Ceuta con motivo del Especial por el Día Mundial de la Salud
Expertos de la salud en Ceuta entrevistados por El Pueblo de Ceuta con motivo del Especial por el Día Mundial de la Salud | El Pueblo
G. Sardá
07 abr 2026 - 06:00

La Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra su día internacional cada 7 de abril, con motivo del aniversario de su fundación, en 1948. Cada año, lo dedica a un tema relacionado con la salud global; siempre con el fin de concienciar a la ciudadanía y las instituciones sobre el cuidado del bienestar físico, mental y social. Con el lema de este año, “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”, quieren celebrar “el poder de la colaboración científica para proteger la salud de las personas”, pero no solo, también de los animales, las plantas y el planeta en general. El Pueblo de Ceuta aprovecha la efeméride para adentrarse en los despachos de algunos de los actores cuyo trabajo consiste cuidar de la salud de los ceutíes. O facilitarles herramientas para cuidarse a sí mismos.

El Día Mundial de la Salud sirve como excusa a este periódico para dar voz a expertos en la asistencia sanitaria y en la prevención o promoción de la salud por medio de un especial formado por diversas piezas que se irán publicando en elpueblodeceuta.es a lo largo de la semana. El especial se encuentra íntegro en la edición en papel de este periódico del 7 de abril.

Todos los entrevistados contribuyen a lo mismo: mejorar la calidad de vida de la población. En este caso, la caballa. Sale a relucir el esfuerzo de algunas piezas invisibles de la cadena asistencial, como los (en su mayoría, las) encargados de surtir al Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) de todo lo necesario, desde productos de limpieza o alimentos hasta aparatos quirúrgicos o de diagnóstico de millones de euros. Todos ellos conforman el departamento de Contratación y Suministro del INGESA, cuyo nuevo gerente, Abdelkader Maanan, conversa por primera vez con la prensa desde que asumió el puesto del ya jubilado Carlos Ramírez, en enero de este año.

El personal de Suministro trabaja para que la atención sanitaria pueda prestarse. Lo hace en silencio, desde un rincón de la segunda planta del hospital. Con tanta discreción como el equipo de Anatomía Patológica, formado por los doctores Pilar Bados y Nicolás López, quizás los médicos menos visibles de Loma Colmenar, pese a su enorme responsabilidad: la de firmar los diagnósticos de los pacientes. Hasta su laboratorio, en la tercera planta, se dirigió este diario para conocer de primera mano su trabajo desconocido.

El recorrido por las estructuras sanitarias de la ciudad tuvo una parada frente a la playa de San Amaro, en el despacho de la directora general de Sanidad, Rebeca Benarroch. Una farmacéutica que lleva ya 11 años al frente del área y que en hora y media de entrevista le fue imposible desglosar la totalidad de los programas que encabeza. Con las campañas de vacunación, de cribados o de prevención de las temperaturas extremas; la vigilancia de enfermedades respiratorias o de declaración obligatoria; o los programas contra la obesidad infantil o contra las conductas adictivas, el equipo de Benarroch vela por la salud de Ceuta. Lo hacen poniendo al alcance de los ceutíes herramientas para cuidarse. A la mano de las personas, pero también de los animales, como es objetivo de la OMS este año. Ello, por medio de proyectos como la vigilancia de garrapatas en mascotas. Cuidar de la salud de los animales, saben en Salud Pública, es trabajar en la prevención de posibles enfermedades en los humanos.

Sobre prevención hablaron también los doctores Abdelhakim Abdeselam y Vicente Diéguez. El primero, el senador del PP por Ceuta, cuya primera interpelación en la Cámara Alta se dirigió a la ministra de Sanidad para pedirle la creación de un programa piloto de cribado de cáncer de próstata. El segundo, el coordinador del servicio de Urología del HUCE, quien coincide con el popular en la idoneidad de la iniciativa, que, garantiza, salvaría vidas. Este periódico ha profundizado con ellos en los beneficios que reportaría a los ceutíes el cribado del tumor prostático, el más prevalente en los hombres españoles. Uno cuyas posibilidades de curación son muy elevadas si se detecta a tiempo, a lo cual ayudaría la puesta en marcha del screening.

Es imposible hablar de salud en Ceuta sin mencionar que depende del barrio donde se nace. Un ceutí del centro tiene siete años más de esperanza de vida que uno del Príncipe Alfonso, como demostró el Altas de Mortalidad de 2013, ya obsoleto, aunque la Ciudad promete desde 2021 su actualización. Es otro de los asuntos que aborda este diario con Abdelhakim Abdeselam, que era consejero de Sanidad cuando se publicó el estudio. El periódico se desplaza también al barrio menos afortunado, para hablar con su presidente, Ahmed Enfed-Dal; también se dirige al Morro, para tratar el asunto con el líder del partido local Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, el político que denuncia, siempre que tiene ocasión, la división de Ceuta en dos: una que vive “muy bien” y otra que vive “muy mal”. La primera vive siete años más que la segunda.

La salud de los ceutíes depende de su código postal, pero el acceso a la asistencia sanitaria pública está garantizado para todos por igual. Todos por igual (y no solo en Ceuta, en el resto de España) sufren una semana al mes desde febrero las consecuencias de unas protestas convocadas a nivel nacional y sin vistas de detenerse por el momento. Los médicos están de huelga y sus representantes prometen no parar hasta que el Ministerio ceda a regular sus condiciones laborales de manera independiente al resto de categorías sanitarias por medio de un estatuto propio. Quieren, entre otras cosas, la desaparición de las guardias de 24 horas. Piden dejar de ser los únicos trabajadores que, una media de cuatro o cinco veces al mes, tienen que pasar un día entero en el hospital, sin descanso. No creen que ningún otro profesional aceptara condiciones así. Este periódico se citó con tres galenos del HUCE, a sus puertas, al término de sus guardias presenciales, para narrar el desgaste físico y emocional, y cómo un sistema así rompe sus vidas.

El Especial de la Salud de El Pueblo de Ceuta culmina con dos perspectivas poco ortodoxas cuando se habla de la sanidad: la medicina estética y la privada. Pero ni la primera es siempre superficial y carente de necesidad ni la segunda es solo para las élites. Lo explica alguien que trabaja en el mundo estético y privado, pero también en el público, atendiendo problemas de ‘primera necesidad’, el doctor Rafael Herrera. El otorrinolaringólogo desmiente bulos desde una consulta de la Clínica IMECC.

El remate está en las voces de los representantes de los trabajadores. Los colegios profesionales de Médicos y de Enfermería de Ceuta, además de todos los sindicatos con representación en la Junta de Personal del INGESA (CSIF, CCOO, CEMSATSE y SAE) y UGT ofrecen su visión sobre el acceso a la salud en Ceuta y como mejorar sus garantías. Es el culmen de un especial centrado en la salud, que, como dice Rebeca Benarroch, depende de uno mismo: “Al margen de que después tengamos todos los servicios sanitarios, que son magníficos, pero la salud no es algo que te den. Es algo que tenemos nosotros”.

También te puede interesar

Lo último

stats