Zona de Difícil Cobertura
Tres años sin que la declaración de Difícil Cobertura de Ceuta y Melilla sirva para algo
Zona de Difícil Cobertura
Hoy se cumplen tres años desde la configuración de los puestos de trabajo del personal sanitario del INGESA en Ceuta y Melilla como de ‘Difícil Cobertura’. El Real Decreto 118/2023, publicado en el BOE el 21 de febrero de 2023 (en su disposición adicional tercera) habilitaba a la institución para “establecer las medidas necesarias que incentiven la contratación de profesionales en estos puestos”. Pero desde entonces no se ha hecho nada. La justificación ofrecida desde la administración no ha sido una sola: primero decían que debían esperar a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado; la ministra de Sanidad, Mónica García, llegó a decir en 2024 que la cuantía ya estaba asignada, a la espera de “unos trámites burocráticos” de otros Ministerios para su ejecución; la última respuesta oficial es que Ceuta y Melilla no cumplen con los criterios para recibir la referida consideración, ya que sus plazas son “muy demandadas”; y mientras tanto, el director territorial, Jesús Lopera, niega la afirmación de sus compañeros en Madrid asegurando que la declaración sigue vigente.
Contradicciones que para el presidente del Sindicato Médico de Ceuta (SMC), Enrique Roviralta, solo sirven para “faltar el respeto a los pacientes”. Para el senador por Ceuta del Partido Popular, el dermatólogo y trabajador del INGESA Abdelhakim Abdeselam, las discrepancias entre los responsables de la sanidad pública ceutí y melillense dan muestra de la falta de conocimiento que, lamenta, arrastra la máxima dirigente, Mónica García. “El Ministerio solo tiene las competencias asistenciales de dos hospitales, el de Ceuta y el de Melilla. No es tan difícil que venga a sentarse con interlocutores acreditados y conocer todas las inquietudes”, declara el médico, quien asegura que desde el PP la han invitado “por activa y por pasiva” a cruzar el Estrecho.
El presidente del sector de sanidad en CSIF y de la Junta de Personal del INGESA, Alejandro Artero, garantiza que la administración ya ha comunicado a los sindicatos que el incremento retributivo no se aplicará. Aunque confía en que las mejoras no retributivas sí se ejecuten. Entre estas, medidas de estabilidad laboral, el impulso de la carrera profesional o la oferta de programas formativos de calidad. “Tras tres años desde la publicación, lo que podría ser un aniversario para celebrar lo conseguido se ha convertido en un día más”, lamenta el sindicalista y enfermero de Urgencias. A Enrique Roviralta no le quedan esperanzas en que la declaración llegue algún día a materializarse en mejoras: “¿Alguien puede creer en el actual equipo directivo?, ¿tienen crédito? Con este equipo va a ser muy difícil”.
Tras la publicación del Real Decreto, los sindicatos con representación en las Juntas de Personal de Ceuta y de Melilla crearon una mesa de trabajo para acordar en qué porcentajes irían destinados los incentivos que inicialmente se prometieron a cada categoría profesional. Sin embargo, aseguran desde CSIF, el INGESA nunca especificó a cuánto ascendía la partida presupuestaria. Las organizaciones sindicales no se pusieron de acuerdo en el reparto, por lo que el Ministerio de Sanidad forzó su aprobación a través de resolución. Una que debía valorarse a los tres años. La propuesta pretendía que los A1 (facultativos médicos, farmacéuticos, psicólogos o químicos) acumularían el 49%; los A2 (Enfermeras y Fisioterapeutas) obtendrían el 36%; y los C1 (Técnicos superiores en distintas áreas sanitarias) y C2 (Auxiliares de Enfermería) se quedarían con el 7, 5%.
Desde el INGESA se han pronunciado con motivo del tercer aniversario del Real Decreto. En respuesta a preguntas de este periódico, se han limitado a ofrecer un desglose de las ventajas que percibe su plantilla. Además de recordar que el secretario de Estado de Sanidad visitará Ceuta la próxima semana, comprometiéndose la institución a que el mandatario responderá “a todas las preguntas” que se le propongan sobre este o cualquier otro asunto. Sobre las mejoras de las que, según INGESA, ya goza su personal con respecto a otros territorios, hablan de la indemnización mensual por residencia y las ayudas económicas recogidas en el Pacto Social para vivienda, cuidado de hijos y mayores.
Recuerdan que las retribuciones netas del personal facultativo en ambas ciudades “son las más altas de España con una diferencia también significativa, por superior, incluso respecto de territorios igualmente extra peninsulares”. Mencionan medidas de “flexibilidad horaria”, que son, según explican, “analizadas caso a caso y aprobadas siempre que resulten compatibles con la prestación del servicio y la debida garantía de la continuidad asistencial”. También señalan que se reconoce “el derecho a la prolongación en el servicio activo a la práctica totalidad del personal facultativo solicitante”.
Y ponen de relieve los beneficios propios “de residir en las ciudades”: “ayuda económica para facilitar desplazamientos con una subvención del 75% del coste” o la “tributación en el IRPF por rendimientos del trabajo a un tipo marginal que permite maximizar la renta disponible en relación con el trato dispensado al resto de profesionales del Sistema Nacional de Salud”.
Para el presidente del Sindicato Médico, la demora en la aplicación de mejoras es una muestra de la “falta de voluntad política” del INGESA y el Ministerio. “Tienen la herramienta legal para mejorar la situación. Para fidelizar y captar médicos. Pero no han querido ejecutarla”, afirma. Asegura Roviralta que en los últimos cinco años se han dado de baja 150 facultativos del Colegio de Médicos. “Fueron ellos quienes publicaron la resolución en la que el Ministerio instaba a INGESA a poner los medios necesarios para aumentar los recursos humanos, y no han querido hacerlo”, insiste. Critica también que siga en un cajón la partida de 21 millones de euros habilitada como parte del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de Ceuta, publicado en octubre de 2022.
El eje tercero del documento, dedicado a ‘Servicios Públicos’, tiene como primer objetivo el fortalecimiento del sistema sanitario de Ceuta, con una dotación de 21.167.967 euros para “incrementar la dotación de profesionales sanitarios, declarando a Ceuta como área de difícil desempeño y cobertura médica”; “ampliar los servicios y especialidades médicas existentes actualmente en la Ciudad Autónoma”; e “implantar proyectos sociales destinados a mejorar la atención y salud de los colectivos más vulnerables”.
El senador ceutí, Abdelhakim Abdeselam, defiende dirigir el enfoque hacia el “difícil desempeño”. “El tema no es que se cubra una plaza, que el médico venga y se establezca, sino que después se quede”, señala. Entre los factores que influyen ha citado “la situación geográfica, la carestía y el nivel de vida, la falta de vivienda, las comunicaciones o la atención continuada”. Cree que, si bien se consigue atraer profesionales, queda pendiente la tarea de fidelizarlos. El popular reconoce que se han dado avances puntuales, como la incorporación de una tercera oncóloga, aunque advierte de que el problema estructural persiste. Insiste en que no basta con ocupar una plaza si después el profesional no permanece en ella: “No es la primera vez que viene un facultativo, cubre la plaza de una especialidad, pero después ve la presión asistencial y los inconvenientes y se va”, explica.
Abdeselam ha recalcado que las condiciones actuales dificultan incluso la formación de los profesionales: “Cuando la gente quiere ir a un curso, a una conferencia o a un congreso, estamos prácticamente en mínimos. Los servicios no están completamente cubiertos”. También lamenta que las medidas previstas no se hayan materializado. “Pasados tres años, no entiendo por qué no se ha llevado a cabo”, declara, subrayando que sin incentivos resulta imposible determinar si la falta de médicos responde a la escasez nacional o a la falta de atractivo de las ciudades autónomas. “Si no haces atractiva la ciudad para que vengan, no puedes saber si esos médicos no vienen porque no les gusta o porque no encuentran los incentivos”, concluye.
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